Alfred Hermida

El sistema de mensajes cortos (microblogging) Twitter fue concebido por sus creadores como una herramienta de comunicación entre particulares, apenas un entretenimiento para pasar el rato en la red. Pero sólo tres años después de su nacimiento, es un fenómeno que ha modificado buena parte de las redes sociales y ha trascendido a diversos sectores profesionales, incluido el de la prensa.

Alfred Hermida (Gibraltar, 1965) fue reportero en Oriente Medio para la BBC y fundador de BBCNews.com, la edición digital del servicio de noticias británico. Ahora, es profesor de Periodismo en la Universidad de British Columbia en Vancouver (Canadá) y firme defensor del papel de Twitter en el nuevo periodismo.

En una entrevista telefónica, Hermida comenta su último estudio, Twitteando las noticias: el surgimiento del periodismo envolvente, en el que destaca el papel de Twitter como herramienta periodística y llama la atención sobre el mal uso que los medios tradicionales hacen de la participación de sus lectores.

Maureen Dowd, columnista de ‘The New York Times’, afirmó que Twitter era un “juguete para famosos aburridos y colegialas”. ¿Por qué cree que algunos periodistas no sienten respeto por esta herramienta?
Es algo que sucede cada vez que aparece un nuevo formato. Fíjese en la historia de la música: cuando apareció el rocanrol, se produjo una reacción de rechazó por creer que no era realmente música, que estaba corrompiendo la mente de los jóvenes… y ahora es parte de la cultura dominante, la forma más comunmente establecida de expresión musical. Cuando aparece un nuevo formato, la primera reacción es de desconocimiento, de incomprensión, y después, de etiquetado erróneo. Si sólo se miran las cuentas de Twitter de los famosos, uno podría pensar que se trata de un mundo para famosos aburridos. Igualmente, si sólo se vieran las revistas del corazón, uno podría decir “Oh, todas las revistas están llenas de tonterías de famosos. Todas son una bazofia”. Y esto es lo que sucede aquí: aparece un nuevo formato y se produce una fase de incomprensión por parte de los periodistas que les lleva a pensar que todo es como la revista ‘Hello!’.

¿Qué es el periodismo envolvente?
Yo sostengo que no deberíamos mirar Twitter del modo en que miramos el trabajo periodístico. El periodismo tradicional ha trabajado para crear un producto, y un periodista trabaja para crear un artículo impreso, un vídeo informativo o un boletín radiofónico Y lo juzgamos por su contenido: es un producto. Pero cuando se trata de Twitter, no deberíamos fijarnos en cada uno de sus mensajes individuales, en si son ciertos o no, en si son precisos u objetivos. Deberíamos mirarlo como Google mira Internet: leyendo todo e intentando extraer algún significado. Twitter es un sistema de información donde el periodismo sucede, pero el modo de entender ese periodismo no consiste en tomar fragmentos individuales sino en ponerlos juntos. Es un sistema al que no debería prestarse la atención que se presta a un solo mensaje de correo, porque son muchos mensajes nos que rodean en el entorno mediático. Para entender este periodismo, no hay que tomar los fragmentos aislados y mirar su contenido, sino saber qué es la información que todos esos fragmentos en conjunto nos proporcionan.

¿Cree que de verdad debemos estar informados sobre cualquier suceso en cualquier momento, que debemos estar siempre conectados?
El sistema siempre está conectado, pero no siempre tiene por qué demandar nuestra atención. Usted está ahora sentado en su oficina, en su casa, al teléfono y más o menos atento a lo que sucede a su alrededor, pero realmente está prestando atención a la llamada telefónica. En Twitter sucede lo mismo: no es necesario leer todos y cada uno de los mensajes, sino estar atento a lo que sucede. Hay que prestar atención, pero no demasiada atención. El problema es que los sistemas con los que manejamos esta información son muy simples, de momento, y necesitamos herramientas que nos ayuden a dar sentido a esta información, que nos digan cuándo prestar atención a Twitter y cuándo ignorarlo.

Es como escuchar la radio de fondo
Exacto. Es como escuchar la radio de fondo y captar fragmentos de un boletín de noticias de vez en cuando. Si uno de estos fragmentos te llama la atención, te paras a escuchar esa noticia. Twitter funciona igual, pero todavía no tenemos la tecnología, los sistemas que nos ayuden a comprender Twitter del modo en que escuchamos la radio.

¿Cómo puede Twitter ayudar a los periodistas y a los medios?, ¿cómo puede ser usado para informar mejor?
Puede ayudar en varios niveles. En el más básico, puede servirnos para encontrar fuentes noticiosas y solicitar colaboración. Por ejemplo, decir que estoy trabajando en un artículo sobre tal asunto y preguntar con quién debería hablar y qué recursos debería conseguir. Desde un punto de vista estricto de recolección de noticias, es cómo hacer una petición de colaboración. Pero esto es sólo arañar la superficie. Lo que Twitter realmente nos permite hacer es cambiar desde el periodismo de sólo producir contenido al periodismo de un proceso en el que implicas a tu audiencia en lo que estás haciendo. Les implicas en los diferentes momentos en los que estás trabajando, por medio de la discusión, y sobre todo, permites que el público comparta tu visión de periodista. Hasta ahora, nos hemos esforzado en dar a entender que somos objetivos, independientes, profesionales… casi que no somos seres humanos.
Con el uso de Twitter podemos ser más transparentes y, en esencia, más humanos para conectar con la audiencia. Por ejemplo, un corresponsal de la BBC que es muy activo en Twitter, mandó un mensaje un domingo por la mañana en el que contaba que estaba bañando a su perro. Uno podría pensar que eso no es periodismo y que no debería hacerlo, pero creo que ese mensaje sí tiene un valor, porque la gente que lo leyó tal vez piense “Ah, a ese periodista le gustan los perros, como a mí; y yo también baño a mi perro los domingos por la mañana” y crear esa conexión que, particularmente en la televisión, es muy difícil crear con tu audiencia. Gracias a la mezcla de contenido personal y profesional que se ve en Twitter, no sólo se implica a la audiencia en lo que haces, sino también en quién eres, y así crear esa conexión, ese sentido de comunidad y de lealtad.
Lo que Twitter realmente nos permite hacer es cambiar desde el periodismo de sólo producir contenido al periodismo de un proceso en el que implicas a tu audiencia en lo que estás haciendo

¿Cree que los géneros tradicionales, como el reportaje o la entrevista, pierden peso en este contexto de microblogging?
Creo que hay espacio para ambos. En una época en que los periódicos tenían una cantidad fija de páginas, o un noticiario una cantidad fija de minutos, si se incluía una cosa, otra debía ser excluida. Pero en la red no existe esta disyuntiva, porque la escasez ya no es un problema. De hecho, el problema es la abundancia, que tenemos demasiada información. En este sentido, creo que el papel del periodista es todavía muy valioso, al ayudar al público a lidiar con la abundancia de noticias e información.

¿Cuál cree que será el papel del periodismo participativo en el futuro de los medios?
El periodismo participativo permite al medio estar implicado con su audiencia y, fundamentalmente, abrir el periodismo. En un momento en que existe una crisis de credibilidad y en que los jovenes se desenganchan de los medios, podemos abrir el proceso periodístico. Si estás trabajando en un artículo, intentarás averiguar lo máximo y hablar con la gente con quien deberías hablar. Si abres ese periodismo a la audiencia, ellos podrán ayudarte a encontrar personas, dirigirte a fuentes y dar forma a ese artículo más allá de lo que podrías sólo con una discusión con tu jefe. Si puedes implicar a tu audiencia no sólo en el proceso de recolección de fuentes, sino también en el proceso que está creando ese artículo, creo que se conseguirá un mejor periodismo. En esencia, es admitir: “Yo soy el profesional, yo tengo este trabajo, pero pido colaboración al público para hacerme mejor periodista”. Creo que ése es realmente el potencial del periodismo participativo: producir un mejor periodismo, que conecta y refleja mejor lo que tu público y tu comunidad necesita de ti.

¿Por qué los medios no lo hacen? Usted hablaba hace unos días del miedo a perder el papel de guardabarrera de la información
No lo hacen porque esos valores de guardabarrera están fuertemente arraigados. Miran el nuevo medio través del prisma de lo que han hecho antes, y lo que han hecho antes es ser guardabarreras. Ven el periodismo participativo como un modo de conseguir fuentes, fotos, vídeos o comentarios… pero mantienen el control del periodismo. La participación es algo extra. Pero yo creo que no es extra, sino parte del periodismo. Muy pocos periodistas se preocupan en participar en los comentarios cuando publican una noticia en la red. La mayoría echa un vistazo y dice “Es basura y gente pegándose”. Si usted deja la puerta de su casa abierta, pone un cartel “Venid a la fiesta de mi casa” y luego se marcha, cuando vuelva, al día siguiente, la casa estará hecha un desastre. Pero si usted recibe a los invitados, les invita a tomar algo y a discutir sobre un artículo, su casa no acabará hecha un desastre y la gente que entre estará dispuesta a discutir el artículo con usted. Puede aplicarse lo mismo a los comentarios: si se deja la puerta abierta y se dice a la gente que hagan lo que quieran, harán lo que quieran. Si un periodista se implica en los comentarios, puede elevar el nivel de la discusión, pero no es algo que el periodista considere como su trabajo. Sin embargo, el trabajo del periodista no termina cuando acaba su artículo, porque publicar el artículo no es el final del proceso, sino el comienzo: publicar la historia, implicarse en los comentarios, conseguir más ideas e incluso nuevas historias. Es un bucle continuo de periodistas y lectores trabajando juntos.

¿Cómo puede la prensa mejorar esta relación con su audiencia y recuperar la confianza?
En parte, siendo más transparentes y abiertos. Los periódicos publican rectificaciones a menudo, pero a veces la ves y no tienes ni idea de qué son. Más allá de estas correciones, lo que deberían hacer es explicar las historias en las que trabajan, los motivos que les guían para hacer las cosas como las hacen… La BBC lo ha intentado con su Blog de jefes, donde los jefes de la redacción comparecen para explicar el modo en que se ha cubierto una historia o por qué la historia se hizo así. En un sentido más amplio, lo que dices a tu audiencia es: “Éste es el motivo por el que tomamos esta decisión; usted no tiene que estar de acuerdo con nosotros, pero queremos explicarle qué hemos hecho y por qué lo hemos hecho así”. Y creo que la audiencia lo aprecia, porque no le estás diciendo “Confía en mí, porque soy periodista”, sino “Confía en mí, porque soy periodista y éste es el porqué”. El lector puede seguir sin estar de acuerdo, pero tú estás intentando ser más abierto y transparente. Creo que es el mejor modo de recuperar la credibilidad, y puede hacerse en la red. Esa es la belleza del asunto: puede hacerse en la red, teniendo una discusión abierta y franca, incluso aunque a veces pueda resultar incómoda.

¿Qué le diría a un periodista que, incluso después de leer esta entrevista, no quiera usar Twitter?
Le diría que me parece muy bien. No todos los periodistas deben usar todas las herramientas. Esto no se trata de que un periodista de papel tenga que usar Twitter, porque sí, sino de preguntarse: ¿Quién es mi audiencia?, ¿cómo puedo servirles mejor?, ¿cómo puedo darles la información que necesitan? Si se trata de escribir para el periódico de mañana, y sólo eso, es perfecto que no use la herramienta, pero si los lectores están en la red, usando Twitter, usando Facebook, hay que estar donde están ellos. Porque ellos ya no van a venir a nosotros más, pues ya no hay escasez de información y pueden buscarla en cualquier otro sitio. Así que no se trata de decir “Oh, todo el mundo está Twitter y yo debo estar”, sino de mirarlo en los términos del propio trabajo: ¿te ayudará a ser mejor periodista?, ¿a mejorar tu relación con los lectores? Son estas decisiones individuales las que cuentan, y no una supuesta bala mágica que resuelva los problemas del periodismo. Twitter no va a resolver los problemas del periodismo, es ridículo, pero quizás, para un periodista en concreto cubriendo un área determinada, resulte un buen modo de mejorar la relación con sus lectores y de mejorar el periodismo.

Be Sociable, Share!

La zona de comentarios ha sido cerrada.



Categorías