Brett_Levy

La crisis que atraviesa la prensa en todo el mundo ha golpeado con dureza a los medios estadounidenses y con especial saña a las cabeceras del grupo Chicago Tribune, que ha sufrido los mayores recortes de personal en sus redacciones.

Una veintena de ex periodistas veteranos de «Los Angeles Times», víctimas de uno de los últimos despidos del diario estadounidense, ha decido no cruzarse de brazos y crear un sitio web en el que ofrecer a empresas y ONG el trabajo que mejor saben hacer y que han ejercido durante toda su carrera, el periodístico.

Brett Levy (Chicago, EEUU, 1963), uno de los responsables de TheJournalismShop.com (La tienda del periodismo), explica en una entrevista telefónica los detalles de un proyecto que pretende reorientar la carrera de los periodistas o encontrarles un nuevo trabajo en otra redacción.

¿No cree que el nombre es un poco duro para un proyecto con personas detrás?

Es que los demás nombres de dominio estaban cogidos [Risas]. Elegimos este nombre porque queríamos mandar el mensaje de que éramos periodistas, aunque no podíamos poner la marca registrada de Los Angeles Times. Pero reconocemos que el nombre no es perfecto.

¿Qué puede ofrecer un puñado de periodistas veteranos a unos ejecutivos que ya no parecen valorar la veteranía?

Es posible que mucha gente no valore los periódicos, pero sí el talento y la habilidad para investigar. Pasé dos años en Chicago, en el sector financiero, y descubrí que mucha gente tenía ideas pero no sabía escribirlas. Nosotros podemos ofrecer personas muy buenas en la investigación y muy buenas en la redacción.

¿Qué opina de los despidos en LA Times?, ¿de verdad este periódico necesitaba despidos para sobrevivir?

El problema es que el ‘LA Times’ pertenece a Chicago Tribune y arrastra una deuda de 13.000 millones de dólares. Por supuesto, ninguna empresa puede sobrevivir con una deuda así, cuando el valor total es mucho menos que eso. Pero en vez de hacer un recorte editorial de un 30%, lo han hecho del 60%, con lo que el daño al periódico ha sido devastador. Cuando yo salí había 1.200 personas y ahora hay menos de 600.

¿Es el final de un tipo de periodismo, o una situación pasajera?

Creo que a la largo plazo las cosas mejorarán, pero el problema es que puede tardar diez años. Porque vivimos en un momento en que cualquiera que vaya a la red e intente hacer negocio lo tendrá muy difícil por dos razones: por un lado, los lectores no quieren pagar una suscripción por algo que pueden tener gratis; por otro, si alguien encuentra un nicho de información que funciona, al poco tiempo salen muchos sitios web que hacen imposible mantener un flujo de ingresos para el redactor. Supongo que el periodismo no volverá a ser como hasta ahora.

Hay algunos planes en su país para cobrar por la información a través de suscripciones en los principales periódicos. ¿Cree que funcionarán?

No. Tendrán algún éxito, pero no creo que acaben de funcionar. Me pongo en el lugar del lector: me gusta mucho The New York Times y de LA Times, pero mi presupuesto es limitado y tengo que pagar la comida, la universidad de mis hijos… Así que decido ir a Yahoo News, Google News o Bloomberg o cualquiera de las muchas opciones gratuitas que existen. Así que la única opción de los medios es ofrecer algo tan convincente que la gente quiera leer, nadie más pueda ofrecer y tenga sentido pagar por ello. Si no, ¿por qué pagar por algo que tienes gratis? Me encantaría que funcionara [el pago por contenidos] pero creo que no será así.

¿Y cuál cree que será el futuro de los periodistas: cree que ya no hay espacio para ellos en las redacciones y que tendrán que crear sus propios negocios?

Bueno, si estuviera en una plantilla ahora no estaría buscando mi propio negocio, ésta es la respuesta más directa [Risas]. Por una parte, las grandes compañías periodísticas tienen el mayor problema: USA Today, The Washington Post, The New York Times, The Wall Street Journal, LA Times…. que ofrecen noticias nacionales e internacionales para unos lectores muy específcos. Creo que a largo plazo los periódicos locales más pequeños sobrevivirán a medida que la economía se recupere. Sus lectores son firmes creyentes de la comunidad y cuanto más tiempo lleven estos periódicos funcionando, más difícil será que desaparezcan, porque los grandes no pueden llegar a estas comunidades pequeñas. Por otro lado, los hábitos están cambiando: los «baby boomers» crecimos en la cultura de los periódicos y en pagar por la información. Pero los más jóvenes no piensan igual. Así que en unos cinco años habrá unos pocos periódicos que se encarguen de las grandes noticias, y unos cuantos que se encarguen de lo hiperlocal y que tal vez lleguen a unirse, no lo sé. En lo que respecta a los periodistas, algunos tal vez lo dejen y otros tendrán que evolucionar en esta situación. Por ejemplo, escribiendo noticias en Facebook, o algo así.

Es un poco decepcionante.

Ya está pasando. En Twitter, por ejemplo, se puede seguir la información por categorías específicas. Esta especialización en la información, en política o en medio ambiente, seguirá produciéndose para ofrecer a la gente sólo lo que quiere. Es un poco decepcionante, pero no creo que el modelo del papel pueda sobrevivir, por un motivo muy simple: el coste de la impresión. Pero no todo son malas noticias, pues aparecen otros soportes muy interesantes, como el papel electrónico. Se trata de una tecnología que habrá que seguir muy de cerca.

¿Cómo está funcionando su proyecto?

Es una operación de muy bajo coste. Sólo tenemos un sitio web con biografías e información. Algunas personas ya están participando en reportajes y, al menos, dos están negociando puestos con periódicos. Así que funciona como se supone que debería hacerlo un proyecto modesto como éste. Hemos tenido muchas propuestas de hacer algo más grande con otros ex periodistas que podríamos estudiar, pero nuestro objetivo principal es que los ex periodistas del LA Times sean colaboradores mientras llega la oportunidad de encontrar un trabajo. Y en líneas generales está funcionando muy positivamente.

¿Han recibido el encargo de algún periódico?

La verdad es que no esperamos la llamada de periódicos para encargarnos un reportaje, sino la llamada de empresas que necesiten un reportaje para un proyecto. Muchas compañías tienen que hacer investigación sobre diversos asuntos antes de ponerse en marcha. No puedo decirle nada específico, pero la mayoría de los compañeros que han llegado a un acuerdo para escribir se les ha pedido que no revelen sobre qué están escribiendo. Tiene sentido porque se trata de algo relacionado con empresas o con ONG.

¿Por qué no han montado un periódico digital?

De las 200 personas que salimos de LA Times, un grupo quería montar un periódico y otro no quería montar nada que tuviera que ver con los periódicos. Este proyecto está compuesto por el grupo frustrado con los periódicos e interesado en explorar otras oportunidades. Y aunque hemos pensado en montar algo «online» todavía no hemos discutido nada en concreto. El principal problema es el que se puede imaginar: el dinero.

¿Qué le diría a un periodista español que ha sido despedido?

No conozco demasiado el mercado español, así que no puedo decir cómo de fácil es volver al trabajo, pero asumiendo que es tan malo como aquí, lo primero que debería hacer un periodista es preguntarse si le gusta tanto lo que hace como para seguir luchando por ello. Si no es así, debería pensar en volver a la universidad o en buscar otra carrera. No conozco la mentalidad española, pero en los grandes periódicos de California, los periodistas se han especializado bastante y les cuesta muchísimo hacer cualquier otra cosa. Creo que deberían ser más flexibles para poder seguir adelante.

Be Sociable, Share!
Etiquetado como:
 

La zona de comentarios ha sido cerrada.



Categorías