Nic Newman

Nic Newman (Londres, Inglaterra, 1960) fue fundador de la edición digital de la BBC y actualmente es supervisor de periodismo en el departamento de Tecnología y medios del futuro de la cadena pública británica, un cargo con responsabilidad en los nuevos desarrollos periodísticos y en la evolución de su estrategia digital.

Newman repasa en una entrevista telefónica con ABC.es los planes de futuro de la cadena y los retos a los que se enfrenta el servicio público en un momento marcado por la tecnología y los modelos de financiación de los medios digitales.

¿Cuáles son los principales cambios que ha visto en el periodismo de los últimos 15 años, como fundador de la edición digital de BBC?

Internet ha permitido a las cadenas pensar sin las limitaciones de tiempo y espacio y disponer de un lienzo ilimitado en el que contar historias, sin tener que restringirse a un calendario lineal. A la audiencia le ha permitido tener más control sobre cómo usa nuestro periodismo, como buscan su camino a través del contenido: pueden emplear unos segundos o profundizar en una noticia. Ha abierto el periodimo en muchos sentidos, pero sobre todo en uno, la transparencia. La emisión era en un viaje de un solo sentido, y ahora es una interacción genuina con más usuarios, un diálogo más transparente sobre cómo hacemos periodismo. Ahora somos más abiertos.

¿Es posible mantener los valores del periodismo tradicional ante los nuevos desafíos, como las redes sociales?

El periodismo fue modificado por muchas cosas antes que la red, como las noticias 24 horas o la competencia entre canales. Estos cambios añadieron cierta presión sobre los valores periodísticos tradicionales, como la precisón en los datos, frente a la rapidez en la emisión. El mensaje era que la audiencia podía saber lo que sucedía cuándo sucedía y no tenía que esperar al boletín de noticias. Esta urgencia ha supuesto una dificultad a la hora de hacerse una reputación en cuanto a la veracidad de la información, un obstáculo aún mayor en los periódicos que en las cadenas, más acostumbradas a este ritmo y que se han adaptado mejor al nuevo soporte.

Pero por mucho que cambie el soporte, los estándares siguen siendo los mismos: hay que ser rápido, pero también preciso. La diferencia es que ahora, cuando no estamos seguros, se lo decimos a la audiencia, para ser más transparentes: no estamos totalmente seguros de los informes que recibimos, que vienen de estas fuentes. Es más una conversación con los usuarios.

En cuanto a las redes sociales, cambián las cosas de un modo muy interesante. Por ejemplo, mucha gente se enteró de la muerte de Michael Jackson por una red social o por un amigo, y el papel de los medios tradicionales fue el de confirmar lo que sucedía, confirmar que era cierto. Enterarse de las noticias por un amigo ha sido siempre algo habitual, pero ahora es más notorio por las redes sociales. Y en cierto modo, los motivos por los que existen los medios de comunicación son ahora más importantes.

La BBC ha adoptado el modelo de enlace editorial, pocos vínculos pero buenos, frente al enlazado indiscriminado y automático que llevan a cabo los agregadores y otros programas. ¿Por qué?

Creo que el vínculo es una parte muy importante de internet, apuntar a la audiencia a la red y no sólo a tu sitio web. Y puede hacerse bien, para ayudar a contar una historia, o mal, indiscriminadamente. Si se echa un vistazo a los enlaces que la gente pincha, uno se da cuenta de que son siempre los más relevantes en un momento determinado. No quisiera devaluar por completo los enlaces automáticos, pero no creo que puedan reemplazar los editoriales.

¿Cómo está afectando internet a la idea de servicio público que rige la BBC?

Nuestra financiación proviene de un impuesto sobre las televisiones vendidas que financia las cadenas y la edición digital. Pero la edición digital se consulta en un ordenador o en un teléfono móvil, lo que hace más difícil trasladar el modelo y apunta la necesidad de financiarse por el servicio y no por el dispositivo.

Por otro lado, hay quien cree que la abudancia de información en internet hace innecesario el servicio público, que el mercado proveerá. Pero lo que se ha visto en Estados Unidos y en otros países es que este modelo ha reducido el espectro de la información: hay muchas organizaciones pero todas hacen lo mismo. Hay una enorme carencia que se nota en la cobertura internacional de calidad, en la cobertura política específica y en otros campos.

Así que en un momento de sobreabundancia de información creemos más importante que nunca la existencia de un servicio público de calidad que crea realmente en los valores que no provee el mercado. Es algo que se ha visto en el éxito obtenido por la BBC en Reino Unido. Aunque haya quien diga que no somos necesarios en internet, somos el principal proveedor, con un popular y diferenciado servicio generalista de noticias.

¿Cuál cree que será el impacto de la propuesta de financiación de la BBC que ha puesto sobre la mesa el Gobierno de su país? [Consiste en repartir parte del presupuesto de la cadena pública con las privadas]

Es complicado. La propuesta sólo afecta a una parte muy pequeña del presupuesto de la BBC, concretamente a una partida destinada a mejorar el acceso a la tecnología en Reino Unido, que ahora se quiere que sirva fundamentalmente para financiar las empresas que proveen información local. Es una pequeña cantidad, que no cambia demasiado las cosas.

Pero el patronato de la BBC se ha opuesto firmemente, porque, por principio, el Gobierno no puede decidir cómo se gasta el dinero de la cadena. En lugar de que la gente pague un impuesto y sepa lo que reciba, el servicio de la BBC, ahora se paga por otra cosa, lo que menoscaba ese principio.

Y por eso el patronato se opone: no por una cuestión de dinero, sino por el principio que establece que ni el Gobierno ni otros pueden interferir en el modo en que se gasta ese dinero.

¿Se han planteado modelos de pago, como otros medios de Reino Unido?

Nos los planteamos fuera de Reino Unido. Nuestro servicio exterior ya usa un serv icio de financiación por publicidad y está considerando un amplio rango de modelos alternativos para obtener ingresos. Pero como los demás, la BBC no tiene todavía la respuesta sobre cómo conseguir que se pague dinero por el contenido. Dentro de Reino Unido, no cobramos, puesto que la gente ya paga un impuesto y creemos que el contenido debe estar disponible de forma gratuita.

¿Es posible para una cadena competir con el modelo de YouTube, como símbolo de una nueva forma de ver la televisión?

Hay diferentes modelos y diferentes lugares. Es curioso ver cómo en Japón es la operadora de móviles quien tiene todo el valor, mientras que en Reino Unido la gente recurre a la web. En el caso de la BBC, la mayoría de la gente, incluida la muy joven,ve la cadena a través del [reproductor] iPlayer, y no en YouTube, porque no le damos contenido a esta plataforma. Si estás en una posición débil como cadena y tienes que dar tu contenido a YouTube, estás perdiendo parte de tu valor. Somos partidarios de mantener una relación con nuestros usuarios en la que no sólo podamos manejar el contenido sino también el contexto en el que encuentran ese contenido. Nos gustaría que nuestra relación con ellos fuera a través del iPlayer, pero somos conscientes de que tanto en la televisión como en internet, mucha gente quiere ver las cosas agrupadas, por medio de compañías de televisión o agregadores de vídeo, como YouTube o Hulu, así que necesitamos ambas cosas.

¿Cómo ve la gente la televisón hoy en día, comparado con cómo se veía hace diez años?

La mayoría sigue viendo la televisión del modo líneal tradicional. Obviamente, mucha gente también graba la emisión con grabadores de vídeo o, en el caso de Reino Unido, con el iPlayer o servicios parecidos de cadenas privadas, con crecimientos del 100% y el 150% anual en el caso del vídeo bajo demanda. Pero estas cifras asombrosas siguen siendo relativamente pequeñas al compararlas con el número de personas que todavía ven la televisión de un modo tradicional.

¿Por eso la apuesta de la BBC es saltar de la pantalla del ordenador a la pantalla del cuarto de estar?

Sí, porque la clave sigue siendo el cuarto de estar cuando se trata de programas que quieres sentarte a ver. Los servicios de cable y la televisión IP, que actualmente llegan al 20% o al 30%, van a ser muy importantes en el futuro.

La BBC fue un modelo de referencia para el Gobierno español a la hora de diseñar la nueva financiación de la televisión pública española. ¿Qué consejo daría a los responsables de la edición digital, como profesional que lleva tantos años en la edición electrónica de un servicio público?

Mirando al futuro y mirando al pasado, les aconsejaría que se aseguraran de tener infraestructuras técnicas muy buenas que puedan ayudarles a comprender como se juntan tecnología y contenido. Y que no piensen exclusivamente en términos de televisión e intenten comprender cuáles son sus valores y cómo expresarlos, ya sea a través de la televisión, de la radio o de internet.

Be Sociable, Share!
Etiquetado como:
 

La zona de comentarios ha sido cerrada.



Categorías