Llega el fin de 2009 y los medios se llenan de listas de “los más”, “los mejores”, “los imprescindibles” sitios web de este año, mientras elaboran atrevidos pronósticos sobre lo que veremos durante 2010. En el mundo de la prensa digital siempre es muy arriesgado apostar, incluso sobre el futuro inmediato, pero de las 25 entrevistas que he realizado durante estos casi seis meses de trabajo en ABC.es, puede deducirse que los principales protagonistas del próximo año serán los nuevos medios sin ánimo de lucro, los dispositivos móviles, la información local -incluso, ‘hiperlocal’- y la desaparición o reconversión de los medios tradicionales.

Unos augurios que casi siempre ponen el acento en la empresa informativa y en el soporte -en la forma- y eluden algunas cuestiones de fondo. Por ejemplo, parece claro el entorno económico y tecnológico del nuevo escenario mediático, pero ¿el futuro nos traerá mejor información, mejor periodismo?

Si el día de mañana tenemos un montón de organizaciones informativas económicamente sanas, que envían sus noticias través de diversos canales tecnológicos y consiguen llegar hasta el último ciudadano, será fantástico, pero ninguna de las características anteriores garantizará individual o conjuntamente la calidad de la información que reciba la sociedad. Hace falta algo más.

Una vez se supere el debate de la rentabilidad, imprescindible para la independencia de cualquier empresa informativa, deberían abordarse otros no menos relevantes, como la precarización del oficio periodístico, la atomización del discurso informativo y la muerte de las actas fundacionales de los medios, compromiso de su función social.

Así que cambio pronósticos por deseos y espero que el próximo año nos permita plantear estos y otros debates, desde este blog y con la palabra escrita. Feliz 2010.

Estadounidense de adopción, Steve Outing (Braintree, Essex, Reino Unido, 1957) es un periodista polifacético. Pionero de Internet desde principios de los 90, ha asesorado a medios de comunicación en su transición digital, es profesor en la Universidad de Colorado y ex docente en el Instituto Poynter, así como redactor y jefe de sección de diversos rotativos estadounidenses.
Pero si algo le ha hecho realmente famoso en el mundo digital es su prestigiosa columna sobre medios digitales Stop the presses! (¡Que paren las máquinas!) [http://www.editorandpublisher.com/eandp/columns/stopthepresses_display.jsp?vnu_content_id=1004055669 ] de Editor & Publisher, una revista que, pese a ser considerada en Estados Unidos como “la biblia de la industria de la prensa”, ha sido una de las últimas víctimas de este 2009 aciago para la prensa impresa.
Pocos días antes de firmar su última columna en E&P, tras quince años de publicación , Outing concedió una entrevista telefónica a ABC.es, en la que revisó algunos de los cambios más importantes que hemos visto en la prensa digital durante 2009 y apuntó algunas claves del periodismo que veremos en 2010.
Usted ha conocido la evolución del periodismo desde el principio de Internet. ¿Evoluciona a mejor?
Sólo puedo hablar de lo sucedido en Estados Unidos, aunque espero que mucho pueda aplicarse también a Europa. El caso es que aquí ha habido muchos cambios en el terreno profesional, muchos periodistas despedidos durante el año, y el periodismo de investigación ha sufrido mucho. En la parte positiva, hemos visto la aparición de nuevas organizaciones, algunas con ánimo de lucro, muchas más sin él, montadas por fundaciones o filántropos. Propublica.org es probablemente el mejor ejemplo de estas últimas, al recuperar el periodismo de investigación financiado por filántropos y dirigido por el ex editor de The Wall Street Journal. Están haciendo un muy buen  trabajo de investigación que muchos periódicos ya no se pueden permitir. En el terreno de la información local, diarios como The Voice of San Diego es una pequeña redacción que ha renunciado a la información de deporte y entretenimiento para centrarse en la investigación. Han surgido también medios de nicho, como Politico.com, con una cobertura política muy extensa. Todos estos ejemplos apuntan a que estamos en plena transición.
Pero ¿cree que tenemos mejor periodismo ahora que hace 10 años?
La mayoría de la gente piensa que no hay suficiente periodismo de investigación ahí fuera, comparado con el que había, digamos, hace diez años, cuando la industria de los periódicos estaba muy sana. Por otra parte, como consumidores tenemos mucha más información al alcance de nuestra mano. Si es usted un usuario intensivo de la red, probablemente hayan cambiado sus hábitos y no dependa sólo de una cabecera sino de un puñado de cabeceras de todo el mundo. El periodismo ciudadano o generado por los ciudadanos que se añade a la información de los profesionales del periodismo hace que recibamos mucha mejor información que en el pasado. Por ejemplo, las bombas en Madrid [del 11 de marzo de 2004] que ustedes sufrieron allí, con todos esos testimonios de ciudadanos y testigos que fueron añadidos a la información que los periodistas profesionales estaban haciendo.
Los modelos de financiación de la prensa han sido uno de los debates más recurrentes durante este año.  Usted  cree que los periódicos deberían recuperar los anuncios clasificados y ha creado un proyecto en este sentido, Reinventing classifieds.
Sí, es un blog en el que pedimos ideas para devolver los periódicos otra vez al juego de los clasificados y obtuvimos algunas estrategias que  no hemos visto implantadas todavía. No creo que se pueda volver al modelo antiguo,  pero sí que podamos imaginar algún medio para que al menos se recuperen una parte delos ingresos. Pero para ello, los periódicos deben pensar más allá de sus propiedades y ampliar su base publictaria a la red, a otros sitios web, blogs y redes sociales.
¿Qué opina de los modelos de muro de pago y de cobro por contenido que algunos periódicos intentan poner en marcha?
Por lo general, no me gustan mucho, pero depende del tipo de periódico: The Wall Street Journal y The Financial Times tienen un producto de nicho de mucha calidad y una audiencia que es gente de negocios que carga la suscripción a su tarjeta de crédito de la compañía, así que pueden tener oportunidades cobrando por gran parte de su contenido. El periódico de una ciudad mediana lo tiene más difícil, porque hay que tener un contenido único, que no pueda encontrarse gratis en otra parte. Muchos piensan que la cobertura de estos periódicos es única y creen que se puede cobrar por ella, pero el fallo de este argumento es que hay muchas compañías de emprendedores, algunas de ellas con periodistas experimentados que fueron despedidos de grandes periódicos, que podrían aprovecharse de la oportunidad de que un medio local cierre parte de su contenido.
Entonces, ¿es partidario de un sistema mixto, en el que sólo pagara un pequeño grupo de lectores fieles y el resto de ingresos se obtuviera a través de la publicidad?
Sí, soy más partidario de lo que se conoce como ‘freemium’ [acrónimo de 'Free' -gratuito- y 'Premium' -exclusivo- ], que se basa en dar gratuitamente la mayor parte del contenido, para poder aprovechar la publicidad, y cobrar por cierto contenido de uso regular, que no tiene por qué ser informativo. Un ejemplo son las aplicaciones para móviles, como el iPhone. La gente ha demostrado que pagaría de uno a cinco dólares por una aplicación que le aporte una mejor experiencia de lectura, pero que no está tan dispuesta a pagar por las noticias. Tal vez porque la aplicación es algo que conservas. Como cuando vas a iTunes y compras una canción; es algo que te quedas. Pero para muchas personas leer un artículo es algo que se va, así que están menos dispuestas a pagar por ellos.
¿Qué opina de la integración de redacciones que se está probando en muchos periódicos?
Es un tema interesante que ha ido y venido durante los últimos años. Algunos periódicos colocaron en la web a un par de redatores y los pusieron en una esquina. Otros, como The Washington Post, craron una nueva compañía que usaba el contenido del periódico pero estaba en un edificio aparte. Más recientemente, el intento es integrar lo digital y lo impreso, que es donde deberíamos ir. Pero lo que está sucediendo en muchos casos es que las personas más veteranas y con una mentalidad más de periódico impreso quieren mantener los ingresos de ésta y suelen tener más influencia, lo que dificulta que la gente de la web consiga el poder que necesita. Y el ‘Post’ es un buen ejemplo de esto: cuando integraron sus redacciones, uno de sus ejecutivos digitales estrella, Jim Brady, terminó por dejar el periódico por el motivo anterior. Así que hay cierto peligro de que la vieja forma de pensar derribe cosas que las empresas informativas necesitan para levantar su estrategia digital.
¿Qué prefiere: la edición digital de un buen periódico impreso, o un medio totalmente digital? O en otras palabras: ¿Por quién apostaría: por TheNewYorkTimes.com o por Politico.com?
Ahora mismo, apostaría por TheNewYorkTimes.com, pero creo que todo está cambiando. He mencionado antes que el periodismo de investigación estaba siendo recortado en muchos periódicos y que Propublica estaba haciendo un magnífico periodismo de este estilo. Son un medio nuevo, pero confío mucho en ellos, porque hacen un gran trabajo investigando la corrupción, tienen muchos reporteros experimentados que fueron despedidos en los recortes de las grandes cabeceras y en muy poco tiempo han ido muy lejos. Politico.com está bien, pero para mi gusto tiene demasiada opinión. De hecho, en Estados Unidos nos estamos preguntando por qué motivo Fox News, con un sesgo muy de derechas, es la cadena de televisión más popular. Obviamente, la gente prefiere esta información sesgada con opinión, cosa que yo no comparto. Por otro parte, aunque prefiero el ‘Times’ no soy una persona de una sola cabecera y suelo buscar en muchas. Creo que el futuro está en un grupo reducido de personas en la que confíe y que haga una selección de los artículos que me interesan. Es decir, un consumo de noticias más personalizado y creo que la industria va en este sentido.
Usted fue responsable del famoso estudio Eyetrack del Instituo Poynter [qué analizaba cómo la mirada de los lectores se desplazaba por las páginas de los medios digitales]. ¿Ha visto algún cambio  en el modo en que leemos las noticias en los últimos años?
Hice un estudio en 2004 [http://www.poynterextra.org/eyetrack2004/history.htm ] cuando estaba en Poynter, y cuando lo dejé hicieron otro en 2008, creo. Lo que me sorprendió es el corto intervalo de atención que se notaba al ver cómo actuaba la gente con los titulares. Leían las dos primeras palabras, y si no captaban su atención, pasaban al siguiente titular, en lugar de leerlo completo. Me pareció espeluznante el corto intervalo de atención. Lo próximo que haremos, es usar la tecnología de rastreo del ojo en los teléfonos móviles, lo cual es muy difícil por la pantalla diminuta. Pero será muy interesante, porque cada vez más gente los usa para leer las noticias.
¿Cree los libros electrónicos, como el Kindle de Amazon, cambiarán el modo que tenemos de leer las noticias?
El Kindle no es muy bueno para leer noticias, aunque sí para leer libros. En los próximos meses aparecerán nuevos lectores que cambiarán las cosas. Por ejemplo, Apple saldrá con una tableta digital que puede ser muy interesante.
¿Cuál será el papel de los blogs en el futuro: controladores de los medios, espacios de opinión, vox del publico… cree que hemos superado el debate sobre el periodismo y la blogosfera?
Sí, creo que definitivamente los blogs y el periodismo se están mezclando y un buen ejemplo es The New York Times que tiene cientos de blogs. Hay blogs que son muy populares y a veces tan significativos como algunos de los medios tradicionales, y hay otros blogs de nicho que cubren áreas de información mejor de lo que se había hecho antes. Creo que la blogosfera continuará evolucionando, pero ahora encuentro más interesante los microblogs, como Twitter, que creo que encajan mejor en los intervalos cortos de atención. Mucha gente empieza a usar menos su blog y más Twitter y hacer lo que aquí se conoce como Life Streamming (flujo de vida), en que cada pequeño trozo de su vida es enviado a Twitter o cualquier otro sistema de microblog. También sirve para recomendar artículos interesantes, y a veces es mi único modo de informarme: las recomendaciones de la gente a la que sigo. Parece que las noticias que me importan vienen a mí en lugar de salir yo a buscarlas.
Hablemos de las malas noticias de 2009, como el cierre de la revista Editor & Publisher, en la que usted colaboraba. ¿Hay algún modo de salvarla?
No conozco todos los detalles, porque soy un colaborador y no un empleado, pero me gustaría que se mantuviera al menos como publicación digital. Que en un país donde sólo hay tres revistas sobre la industría de los periódicos, una de ellas desaparezca, no dice nada bueno de esta industria.
El año que se va ha sido duro, pero también interesante: la búsqueda de un modelo de financiación para los periódicos, los despidos, lso muros de pago, Murdoch, Google… ¿Podría resumir este año con un par de frases?
Que por fin los ejecutivos se han dado cuenta de lo que les veníamos avisando: la transición en la conducta de lectores y anunciantes.
¿Qué veremos en 2010?
Que muchos periódicos tendrán que aceptar ser más pequeños y formar parte de un ecosistema mayor, en donde deberán aliarse con blogs y otros webs locales y gran parte del trabajo de investigación deberán obtenerlo a través de otras organizaciones. Un buen ejemplo es el de un periodista del San Diego Union Tribune, que fue despedido en los recortes del periódico y montó un medio de investigación digital independiente. Más tarde llegó a un acuerdo con su antigua casa para que usaran sus reportajes. Veremos más cosas parecidas a ésta, así como la continuación de lo que hemos visto este año: no creo que el fin de los periódicos, pero sí el surgimiento de  muchas más pequeñas entidades informativas, reporteros experimentados que no quieren dejar la industria y que quieren seguir haciendo lo que les gusta. En definitiva, podemos tomarnos todo este proceso como algo positivo o como algo negativo. Si eres de la vieja escuela y ves el declive de los periódicos y el número de periodistas despedidos, parecerá terrible. Pero prefiero mirarlo desde una perspectiva diferente, y creo que estamos evolucionando hacia un nuevo ecosistema que será mejor con el tiempo. Mejor que los medios tradicionales.
Steve Outing

Steve Outing

Estadounidense de adopción, Steve Outing (Braintree, Essex, Reino Unido, 1957) es un periodista polifacético. Pionero de Internet desde principios de los 90, ha asesorado a medios de comunicación en su transición digital, es profesor en la Universidad de Colorado y ex docente en el Instituto Poynter y ha sido redactor y jefe de sección de diversos rotativos estadounidenses.

Pero si algo le ha hecho realmente famoso en la red es su prestigiosa columna sobre medios digitales Stop the presses! (¡Que paren las máquinas!) de Editor & Publisher, una revista que, pese a ser considerada en Estados Unidos como la biblia de la industria de la prensa, ha sido la última víctima de un 2009 aciago para el papel. Toda una paradoja.

Pocos días antes de firmar su última columna en E&P, tras quince años de publicación , Outing concedió una entrevista telefónica a ABC.es, en la que revisó algunos de los cambios más importantes  en la prensa digital durante 2009 y apuntó algunas claves del periodismo que se verá en 2010. Leer más

La Fundación Knight de Estados Unidos convoca anualmente, desde 2007 y bajo el lema “Tú lo inventas. Nosotros lo financiamos” el concurso Knight News Challenge (KNC), uno de los más importantes viveros de nuevas ideas del periodismo digital mundial.

En la edición de 2010, hay más de 5 millones de dólares (3,5 millones de euros) a repartir entre la  docena de proyectos que merezcan el voto final de los miembros del jurado. Y no les será fácil elegir a los ganadores: cerca de 2.500 ideas en busca de financiación se han presentado a la convocatoria.

Revisar algunos de los proyectos del KNC 2010 -el 65% no son públicos, porque sus dueños recelan de verlos luego en un plan de negocio ajeno- ayuda a darse cuenta de la importancia que están adquiriendo la información local, los dispositivos móviles y las redes sociales en los nuevos medios. También, a constatar una vez más el enorme potencial del colectivo como fuente de posibles soluciones para los problemas de nuestra sociedad.

Un buena muestra es el proyecto Hollaback!, que pretende hacer frente a un conflicto larvado al que se enfrentan muchas mujeres diariamente:  “Comentarios como ‘Hola, nena, bonitas tetas’ y la atención no solicitada, como meter mano o incluso el asalto, son parte diaria de la vida de mujeres de todo el mundo”, explica Emily May, autora de una idea que pretende usar móviles, tuiteos y mapas  para elaborar un informe de las zonas en que se producen estos ataques, para que políticos y medios tomen cartas en el asunto.

Si el proyecto recibe fondos y no cae en el puritanismo que suele verse al otro lado del charco, Hollaback! podría convertirse en un ejemplo muy bueno de cómo un grupo puede usar la información y la tecnología para luchar contra un problema, en este caso el acoso sexual y el machismo, y la capacidad de la red para agrupar minorías geográficas en mayorías cibernéticas. En un momento de tanta metatecnología, tanto ombliguismo 2.0 y tanta complacencia digital, es alentador comprobar cómo todavía hay quien cree que los unos y los ceros pueden usarse para mejorar  el mundo y no sólo para complicarlo.

En la edición de 2010, hay más de 5 millones de dólares (3,5 millones de euros) a repartir entre la docena de proyectos que merezcan el voto final de los miembros del jurado. Y no será fácil: cerca de 2.500 ideas en busca de financiación se han presentado a la convocatoria del próximo año.

Revisar algunos de los proyectos del KNC 2010 -el 65% no son públicos, porque sus dueños recelan de verlos publicados en un plan de negocio ajeno- es darse cuenta de la importancia que están adquiriendo la información local, los dispositivos móviles y las redes sociales en los nuevos medios. Pero, también, constatar una vez más el enorme poder del colectivo como fuente de soluciones para los problemas de nuestra sociedad.

Un buena muestra es el proyecto Hollaback!, que pretende hacer frente a un conflicto larvado al que se enfrentan muchas mujeres diariamente: “Comentarios como”Hola, nena, bonitas tetas” y la atención no solicitada, como meter mano o incluso el asalto, son parte diaria de la vida de mujeres de todo el mundo”, explica Emily May, autora de una idea que pretende identificar sobre un mapa las zonas en las que se producen estos ataques para que políticos y medios tomen cartas en el asunto.

http://generalapp.newschallenge.org/SNC/ViewItem.aspx?pguid=6aee8166-fb7c-4a2e-8581-fa6f6ff036dd&itemguid=2508a6f5-2923-45e6-b3fb-7ceee10c84ee

Hollaback! es un ejemplo muy bueno de cómo un grupo puede usar la información y la tecnología para luchar contra un problema, en este caso el acoso sexual y el machismo, y la capacidad de la red para agrupar minorías geográficas en mayorías cibernéticas. En un momento de tanta metatecnología, tanto ombliguismo 2.0 y tanta complacencia digital, es alentador comprobar como todavía hay quien cree que los unos y ceros pueden usarse para mejorar el mundo y no sólo para complicarlo.

James Brady

James Brady

James Brady (Nueva York, EEUU, 1967) es un veterano periodista que trabajó durante años en The Washington Post, donde llegó a ser jefe de la edición digital. Más tarde asesoró al diario británico The Guardian en su expansión estadounidense, hasta que recibió una oferta laboral tan complicada como estimulante: volver a Washington DC, en esta ocasión  para competir con su antigua casa.

La empresa  Allbritton, propietaria del diario digital Politico.com, ha puesto en Brady la responsabilidad de montar un gran sitio web que cubra la información que se produce en la capital de Estados Unidos. La idea es llegar allí donde no llegan los periódicos nacionales y locales.

¿Cómo pretende conseguirlo? En una extensa entrevista telefónica con ABC.es, el futuro director de este medio -todavía sin nombre- explica la estrategia editorial y económica de su proyecto, que verá la luz en primavera, y da un repaso al periodismo impreso y digital que se ha ejercido en Estados Unidos en los últimos años. Leer más

Roger_Bohn

Roger Bohn

El año pasado, los estadounidenses estuvieron expuestos, de media diaria, a 12 horas de información y leyeron o escucharon 100.500 palabras. Con la información audiovisual que recibieron en sólo dos semanas podría llenarse el disco duro de cualquier ordenador del mercado (unos 500 GB).  Son algunos resultados de How Much Information? 2009, un informe elaborado por el Centro para la Industria de la Información Global (GIIC, en sus siglas inglesas) de la Universidad de California, San Diego (EEUU).

El estudio pretende averiguar de formar aproximada  cuánta información llega a los consumidores -sólo en sus hogares y sin tener en cuenta la que absorben en sus puestos de trabajo-, a través de teléfonos, ordenadores, televisores, radios, periódicos, libros… Un bombardeo de datos que casi se ha duplicado en apenas 30 años y que promete seguir creciendo en el futuro.

El director del estudio y del GIIC es Roger Bohn (Boston, Massachusetts, EEUU, 1952), quien comenta en una entrevista telefónica cómo esta sobrecarga de datos influye en nuestra capacidad para mantenernos informados. Leer más

¿Qué prefiere el director de un periódico digital: 10.000 lectores fieles que visitan el diario cada día, o 100.000 que aterrizan casualmente en alguna noticia desde un buscador y que probablemente no vuelvan nunca más?  En un momento en que los medios digitales esgrimen cifras de audiencia astronómicas que hacen palidecer la difusión de las ediciones impresas, hay quien se ha parado a examinar cómo son los lectores de uno y otro soporte, y a poner en la balanza el valor real de la audiencia, más allás de las cifras.

Greg Harmon (Waterloo, Iowa, Estados Unidos, 1952) es un experto en medios digitales que lleva años asesorando a periódicos e investigando el perfil y el comportamiento de los lectores de prensa digital desde la empresa de consultoría Belden Interactive. Por sus manos han pasado miles de informes, encuestas y estudios con los que ha aprendido a calcular con bastante exactitud el tráfico  real de un sitio web.

Harmon repasa en una entrevista telefónica la situación del sector de los medios digitales y se muestra convencido de que cuentan con una base de lectores mucho menor que la que las cifras de audiencia indican, pero también mucho más valiosa. Leer más

Amy Webb

Amy Webb

¿Puede una persona estar bien informada, si no tiene acceso a los medios de comunicación  tradicionales? Es la pregunta que se hizo la periodista Amy Webb (Chicago, EEUU), en 2005, y que le condujó a probar en sus propias carnes la experiencia de vivir sin exponerse a los medios impresos y radiados durante 30 días, sólo accediendo a la información que le ofrecía Internet. Aquella dieta digital, como la denominó entonces, le llevó a una conclusión:  sí, era posible vivir bien informado sólo con acceso a la red.  El experimento se realizó hace cuatro años, una eternidad en tiempo tecnológico.

Hasta entonces, Webb había pasado por las redacciones de Newsweek y de The Wall Strret Journal, antes de montar su propia consultoría de medios digitales -WebbMedia Group- y de formar parte del consejo directivo de la Online News Association (ONA), una organización que agrupa a más de 1.600 profesionales del periodismo digital estadounidense.

Hoy, la periodista y tecnóloga repasa en una entrevista telefónica cómo ha cambiado la situación para la prensa en sólo cuatro años y se atreve a predecir algunos de los cambios que verá este sector en un futuro cercano. Leer más

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