Ron Steinman

Ron Steinman

Ron Steinman (Nueva York, 1934) fue jefe de la oficina de Saigón de la cadena NBC durante la guerra de Vietnam, un conflicto sobre el que más tarde ha escrito varios libros y filmado otros tantos documentales. Tras pasar más de 35 años en el mundo de los informativos de televisión y los documentales -y recibir numerosos premios por su trabajo-, decidió volver la vista hacia la red.

Ahora, es editor ejecutivo de The Digital Journalist (El periodista digital), desde donde crea debate cada mes poniendo en contexto el periodismo digital de hoy en día con respecto del que él ha ejercido en su extensa carrera.

Uno de sus últimos artículos El periodismo ciudadano: una receta para el desastre ha provocado una amarga polémica entre los que piensan que cualquiera puede ejercer sin formación la profesión periodística. En una entrevista teléfonica, Steinman explica las razones de su escepticismo hacia esta teoría.

¿Por qué está usted en contra del llamado periodismo ciudadano?

Estoy en contra del periodismo ciudadano por dos razones. La primera es que, a medida que los periódicos en Estados Unidos cierran o atraviesan por dificultades económicas, hay una tendencia a usar a los periodistas ciudadanos, o como los llamo casi periodistas, sólo porque son más baratos. Por otra parte, les falta experiencia y calidad, muchos no quieren ser editados y están en contra de la figura del medio como guardián de la puerta que pone una señal de aviso, una bandera roja que dice: “Espera un segundo: A) ¿Dónde conseguiste esa información? B) ¿Cómo la conseguiste? y C) Te pregunto esto porque quiero que lo que presentas sea mejor y más comprensible para el lector”. Los periodistas ciudadanos no tienen experiencia y carecen del tipo de credibilidad que un periodista sólo consigue con el tiempo.

¿Por qué se ha producido el crecimiento del periodismo ciudadano?

Recibí un comentario hace poco que decía que todos somos periodistas, que mi cabeza está bajo tierra y que huyo  de la realidad y me escondo. Pero no todos somos periodistas, como no todos somos jugadores fútbol. Algunos tienen más cualidades que otros y desarrollan sus habilidades con el tiempo. A mí me costó años de trabajo conseguir hablidad y cierto respeto. Apenas tenía 30 años cuando estuve en Vietnam cubriendo la guerra, y a pesar de que era joven no me habrían cogido para hacer el trabajo si creyeran que no podía hacerlo.

La situación es peor, por cierto, cuando se trata de fotoperiodismo. Con los teléfonos móviles, cualquiera se cree capaz de hacer una foto. De vez en cuando, alguien tiene suerte de estar en la escena de un accidente, de un desastre… pero suele ser sólo una vez. Necesitamos a los fotógrafos para salir y documentar la realidad, buscar las imágenes que nos cuenten la historia. Y el periodismo ciudadano no puede hacer esta labor, porque no esta comprometido con ella. No recorren las calles de una ciudad o un campo de batalla; sólo están en el momento.

Pero ¿este crecimiento podría estar relacionado con fallos en los medios tradicionales?

La prensa tradicional está desbordada por los cambios. Una de las primeras cosas que sucedió fue la aparición de Craiglist, que hizo que los anuncios clasificados aparecieran gratis en la red. Los periódicos dependían de estos anuncios para conseguir mucho dinero. Por otra parte hay un cambio generacional: los más jóvenes no quieren gastar su tiempo con los periódicos porque mucha información puede encontrarse gratis en la red. Y la batalla ahora está en crear muros de pago y cobrar a la gente por tener acceso a tu medio tradicional. Así que creo que lo que sucede es que la prensa siempre ha ido por detrás. Ahora están intentando ponerse al día, pero que lo consigan sólo podrá decirlo alguien con una bola de cristal. Yo no lo sé.

Usted es también muy crítico con la figura del hombre orquesta aplicada al periodismo, pero ¿no es la única forma de que un sitio pequeño de noticias pueda sobrevivir?

Sí eres muy profesional, podrás crear impacto incluso en un sitio web pequeño. Pero al final se trata de una cuestión de tiempo. Creo que el periodismo está amenazado desde el interior tanto como lo está desde el exterior. El periodismo debe adaptarse a los cambios, pero muchos periodistas no quieren. Sólo los que se adapten sobrevivirán y ayudarán a sobrevivir al periodismo, al buen periodismo.

Si alguien está dispuesto a aprender los trucos para presentar bien la información en la web, incluyendo vídeo, fotografías y palabras,  el periodismo se salvará a sí mismo. Hace poco he trabajado con un grupo de jóvenes en un proyecto. Y  me asombró que su intervalo de atención apenas existe. Quieren que todo sea corto y rápido, y yo les expliqué que no todo debe ser corto y rápido. Algunas cosas de una película deben desarrollarse, como ciertas historias en la web deben desarrollarse también. Creo que uno de los grandes problemas es que la generaciones más jóvenes no acaban de entender la diferencia entra la presentación y el material que se presenta.

¿Qué opina de los procesos de integración de redacciones?

Por lo que sé, es un proceso complicado. Probablemente, porque los grandes medios no han apreciado realemente lo que sucedía en la web y han intentado imponerse sobre los que producían los sitios web. No han prestado demasiada atención al desarrollo del sitio web. En mi país, The New York Times, The Washington Post, The Wall Street Journal… todos los grandes periódicos no se han abierto al tipo de cambios que son necesarios en la web. Y deberían haberse abierto al menos a la posibilidad de que fuera el futuro del periodismo. A mí me encanta leer periódicos y cuando usted llamó, yo estaba leyendo mi The New York Times del domingo. Me encanta sentir el papel, sostenerlo, recorrerlo, pero hasta que los medios tradicionales no pongan más recursos en los sitios web, seguirán quedándose atrás.

¿Cree que alguno de los modelos de suscripción tendrá éxito?

No, no lo creo. Los estudios que he visto aquí indican que las generaciones jóvenes, sobre todo las personas por debajo de 25 años, no quieren pagar por nada. Creen que puede encontrar lo que quieran en la web sin tener que pagarlo. Es una situación muy arriesgada. Algunos medios lo probarán, se darán cuenta de que no consiguen suficientes suscriptores y darán marcha atrás. Pero realmente no estoy seguro de lo que pasará. Puede sonar muy pesimista, pero si la gente no quiere pagar, tendremos que conseguir el dinero como periodistas para salir,  hacer buen periodismo, buenos  trabajos de investigación y para entrenar a la gente para que sean algo más que “periodistas ciudadanos”. Pero no sé de dónde vendrá el dinero.

Parece una situación crítica.

Lo es.

Usted ha sido un hombre de televisión durante décadas. ¿Cuál cree que debería ser el papel de la información multimedia en la web?

Yo solía vivir fuera de Estados Unidos cuando todo comenzó, pero lo que solíamos conocer como cadenas de televisión -digamos las tres grandes: NBC, ABC y CBS- hacen buenas cifras de audiencia en sus noticiarios de la noche, pero no presentan noticias fuera de la noche y de la mañana. No creo que tengan el poder y la atracción que solían tener, sobre todo porque CNN, FOX y MSNBC tienen menos audiencia pero más influyente. Si sucede una gran noticia, la gente va a ver estas cadenas de cable. Cuando estaba en las unidades de sucesos especiales y había una noticia de última hora, salíamos al aire y la gente nos seguía: un accidente de aviación, un asesinato, un incendio… la unidad en que estaba entraba en acción y presentábamos boletines y entrábamos en la programación regular, porque el resto no existía. Así que creo que las cadenas terminarán desapareciendo y no sé que implicaciones tendrá esto.

Pero ¿le gusta el tratamiento que se da a la imagen en Internet?

Parte del problema de Internet es que hay demasiadas voces. ¿Cómo sabes cuál es la correcta? Cuando estaba en la televisión nos enorgullecíamos de nuestra exactitud. Había productores y editores y no salíamos al aire hasta que no sabíamos de qué estábamos hablando. Ahora hay muchas voces, la blogosfera está llena de opinión… Y creo que la gente empieza a no entender la diferencia entre hechos y opiniones. Puedes escribir cualquier cosa que se te ocurra y parecer creíble en esa preciosa e impecable página web, pero no estás diciendo la verdad. Es muy triste en una profesión a la que todavía me enorgullezco de pertenecer.

En el actual estado de los medios, ¿cómo cree que sería la cobertura de la guerra de Vietnam?

¡Dios mío! [Risas] En Vietnam, una de las cosas que me gustaba es que esperábamos un poco para sacar el material del país. Alguien filmaba una historia, volvía a Saigón, la preparábamos, escribíamos el guión y la enviábamos. Y podía tardar 24 horas hasta que era editada. ¿La cobertura instántanea habría hecho que la guerra terminara antes, o habría hecho que durará para siempre? No sé cómo será en su país, pero aquí casi no hay cobertura sobre Irak hoy en día. Y Afganistán también tiene muy poca cobertura. Por lo general, debemos apoyarnos en historias que, realmente, no cuentan la historia. En Vietnam salíamos mucho con las tropas, porque queríamos contar la historia como era. Había medio millón de soldados allí y pensábamos que nuestra responsabilidad era salir y cubrir estas tropas, porque afectaba a muchos millones de personas. Y cubríamos también a los políticos y a los vietnamitas. Pero esto cambió cuando el Pentágono y el Gobierno de Estados Unidos decidieron que los reporteros no podían salir demasiado con las tropas y crearon este concepto de reportero empotrado, que está limitado en su enfoque. Creo que fui afortunado por la forma en que pude cubrir la guerra, como creo que nada de lo que pudimos hacer la habría parado. Pero hicimos una enorme cantidad de reportajes, y sin algún tipo de guardianes de la puerta no sé cuál habría sido el resultado.

O sea, que el periodismo actual es peor.

Absolutamente. Los periodistas son despedidos, o se van, y muy pocos acaban volviendo al periodismo. Se dedican a la docencia, a las relaciones públicas, se jubilan… y los jovenes que vienen no tienen mentores. Compro The New York Times todos los días y cada vez es más delgado. Y no porque no haya publicidad, sino porque la cantidad de historias es menor. Creo que el periodismo esta peor ahora de lo que estaba en el pasado.

Dígame una receta para cambiar esta situación; una receta para el futuro y no para el desastre.

[Risas] ¡Ojalá tuviera una bola de cristal! Los periodistas tradicionales nos estamos quedando sin patrocinio ni dinero en todo el mundo. En Estados Unidos, muchas pequeñas empresas se concentran en las noticias locales, y tal vez sea esta la situación que funcione, hecha por profesionales que quieran ganar menos dinero pero concentrarse en la gente de su zona. Aunque la cobertura nacional e internacional sufrirá por esto.

Ron Steinman: “El periodismo está amenazado desde el interior y desde el exterior”

Ron Steinman (Nueva York, 1934) fue jefe de la oficina de Saigón de la cadena NBC durante la guerra de Vietnam, un conflicto sobre el que más tarde ha escrito varios libros y filmado otros tantos documentales. Tras pasar más de 35 años en el mundo de los informativos de televisión y los documentales -y recibir numerosos premios por su trabajo-, decidió volver la vista hacia la red.

Ahora, es editor ejecutivo de The Digital Journalist (El periodista digital), desde donde crea debate cada mes poniendo en contexto el periodismo digital con respecto del que él ha ejercido en su extensa carrera.

Uno de sus últimos artículos ‘El periodismo ciudadano: una receta para el desastre’ ha provocado una amarga polémica entre los que piensan que cualquiera puede ejercer la profesión periodística. En una entrevista teléfonica, Steinman explica las razones de su escepticismo hacia esta teoría:

¿Por qué está usted en contra del llamado periodismo ciudadano?

Estoy en contra del periodismo ciudadano por dos razones. La primera es que a medida que los periódicos en Estados Unidos cierran o atraviesan por dificultades económicas, hay una tendencia a usar a los periodistas ciudadanos, o como los llamo casi periodistas, sólo porque son más baratos. Por otra parte, les falta de experiencia y calidad, muchos no quieren ser editados y están en contra de la figura del medio como guardián de la puerta que pone una señal de aviso, una bandera roja que diga: “Espera un segundo: A) ¿Dónde conseguiste esa información? B) ¿Cómo la conseguiste? y C) “Te pregunto esto porque quiero que lo que presentas sea mejor y más comprensible para el lector”. Los periodistas ciudadanos no tienen experiencia y carecen del tipo de credibilidad que un periodista sólo consigue con el tiempo.

¿Por qué se ha producido el crecimiento del periodismo ciudadano?

Recibí un comentario hace poco que decía que todos somos periodistas y mi cabeza está bajo tierra, que huyo y me escondo. Pero no todos somos periodistas, como no todos somos jugadores fútbol. Algunos tienen más cualidades que otros y desarollan sus habilidades con el tiempo. A mí me costó años de trabajo conseguir hablidad y cierto respeto. Apenas tenía 30 años cuando estuve en Vientam cubriendo la guerra, y a pesar de que era joven no me habrían cogido para hacer el trabajo si creyeran que no podía hacerlo.

La situación es peor, por cierto, cuando se trata de fotoperiodismo. Con los teléfonos móviles, cualquiera se cree capaz de hacer una foto. De vez en cuando, alguien tiene suerte de estar en la escena de un accidente, de un desastre… pero suele ser sólo una vez. Necesitamos a los fotógrafos para salir y documentar la realidad, buscar las imágenes que nos cuenten la historia. Y el periodimo ciudadano no puede hacer esta labor, porque no esta comprometido con ella. No recorren las calles de una ciudad o un campo de batalla; sólo están en el momento.

Pero ¿este crecimiento podría estar relacionado con fallos en los medios tradicionales?

La prensa tradicional está desbordada por los cambios. Una de las primeras cosas que sucedió fue la aparición de Craiglist, que hizo que los anuncios clasificados aparecieran gratis en la red. Los periódicos dependían de estos anuncios para conseguir mucho dinero. Por otra parte hay un cambio generacional: los más jóvenes no quieren gastar su tiempo con los periódicos porque mucha información puede encontrarse gratis en la red. Y la batalla ahora está en crear muros de pago y cobrar a la gente por tener acceso a tu medio tradicional. Así que creo que lo que sucede es que la prensa siempre ha ido por detrás. Ahora están intentando ponerse al día, pero que lo consigan sólo podrá decirlo alguien con una bola de cristal. Yo no lo sé.

Usted es también muy crítico con la figura del hombre orquesta aplicada al periodismo, pero ¿no es la única forma de que un sitio pequeño de noticias pueda sobrevivir?

Sí eres muy profesional, podrás crear impacto incluso en un sitio web pequeño. Pero al final se trata de una cuestión de tiempo. Creo que el periodismo está amenazado desde el interior tanto como lo está desde el exterior. El periodismo debe adaptarse a los cambios, y muchos periodistas no quieren. Pero sólo los que se adapten sobrevivirán y ayudarán a sobrevivir al periodismo, al buen periodismo.

Si alguien está dispuesto a aprender los trucos para presentar bien la información en la web, incluyendo vídeo, fotografías y palabras,  el periodismo se salvará a sí mismo. Hace poco he trabajado con un grupo de jóvenes en un proyecto. Y  me asombró que su intervalo de atención apenas existe. Quieren que todo sea corto y rápido, y yo les expliqué que no todo debe ser corto y rápido. Algunas cosas de una película deben desarrollarse, como ciertas historias en la web deben desarrollarse también. Creo que uno de los grandes problemas es que la generaciones más jóvenes no acaban de entender la diferencia entra la presentación y el material que se presenta.

¿Qué opina de los procesos de integración de redacciones?

Por lo que sé, es un proceso complicado. Probablemente, porque los grandes medios no han apreciado realemente lo que sucedía en la web y han intentado imponerse sobre los que producían los sitios web. No han prestado demasiada atención al desarrollo del sitio web. En mi país, The New York Times, The Washington Post, The Wall Street Journal… todos los grandes periódicos no se han abierto al tipo de cambios que son necesarios en la web. Y deberían haberse abierto al menos a la posibilidad de que fuera el futuro del periodismo. A mí me encanta leer periódicos y cuando usted llamó, yo estaba leyendo mi The New York Times del domingo. Me encanta sentir el papel, sostenerlo, recorrerlo, pero hasta que los medios tradicionales no pongan más recursos en los sitiso web, seguirán quedándose atrás.

¿Cree que alguno de los modelos de suscripción tendrá éxito?

No, no lo creo. Los estudios que he visto aquí indican que las generaciones jóvenes, sobre todo las personas por debajo de 25 años, no quieren pagar por nada. Creen que puede encontrar lo que quieran en la web sin tener que pagarlo. Es una situación muy arriesgada. Algunos medios lo probarán, se darán cuenta de que no consiguen suficientes suscriptores y darán marcha atrás. Pero realmente no estoy seguro de lo que pasará. Puede sonar muy pesimista, pero si la gente no quiere pagar, tendremos que conseguir el dinero como periodistas para salir,  hacer buen peridismo, buenos  trabajos de investigación y para entrenar a la gente para que sean algo más que “periodistas ciudadanos”. Pero no sé de dónde vendrá el dinero.

Parece crítico.

Lo es.

Usted ha sido un hombre de televisión durante décadas. ¿Cuál cree que debería ser el papel de la información multimedia en la web?

Yo solía vivir fuera de Estados Unidos cuando todo comenzó, pero lo que solíamos conocer como cadenas de televisión -digamos las tres grandes: NBC, ABC y CBS- hacen buenas cifras de audiencia en sus noticiarios de la noche, pero no presentan noticias fuera de la noche y de la mañana. No creo que tengan el poder y la atracción que solían tener, sobre todo porque CNN, FOX y MSNBC tienen menos audiencia pero más influyente. Si sucede una gran noticia, la gente va a ver estas cadenas de cable. Cuando estaba em las unidades de sucesos especiales y había una noticia de última hora, salíamos al aire y la gente nos seguía: un accidente de aviación, un asesinato, un incendio… la unidad en que estaba entraba en acción y presentábamos boletines y entrábamos en la programación regular, porque el resto no existía. Así que creo que las cadenas terminarán desapareciendo y no sé que implicaciones tendrá esto.

Pero ¿le gusta el tratamiento que se da a la imagen en Internet?

Parte el problema de Internet es que hay demasiadas voces. ¿Cómo sabes cuál es la correcta? Cuando estaba en la televisión nos enorgullecíamos de nuestra exactitud. Había productores y editores y no salíamos al aire hasta que no sabíamos de qué estábamos hablando. Ahora hay muchas voces, la blogosfera está llena de opinión… Y creo que la gente empieza a no entender la diferencia entre hechos y opiniones. Puedes escribir cualquier cosa que se te ocurra y parecer creíble en esa preciosa e impecable página web, pero no estás diciendo la verdad. Es muy triste en una profesión a la que todavía me enorgullezco de pertenecer.

En el actual estado de los medios, ¿cómo cree que sería la cobertura de la guerra de Vietnam?

¡Dios mío! [Risas] En Vietnam, una de las cosas que me gustaba es que esperábamos un poco para sacar el material del país. Alguien filmaba una historia, volvía a Saigón, la preparábamos, escribíamos el guión y la enviábamos. Y podía tardar 24 horas hasta que era editada. ¿La cobertura instántanea habría hecho que la guerra terminara antes, o habría hecho que durará para siempre? No sé cómo será en su país, pero , pero aquí casi no hay cobertura sobre Irak hoy en día. Afganistán tiene muy poca cobertura. Por lo general, debemos apoyarnos en historias que, realmente, no cuentan la historia. En Vietnam salíamos mucho con las tropas, porque queríamos contar la historia como era. Había medio millón de soldados allí y pensábamos que nuestra responsabilidad era salir y cubrir estas tropas, porque afectaba a muchos millones de personas. Y cubríamos a los políticos y a los vietnamitas.Pero esto cambió cuando el Pentágono y el Gobierno de Estados Unidos decidieron que los reporteos no podían salir demasiado con las tropas y crearon este concepto de reportero empotrado, que está limitado en su enfoque. Creo que fui afortunado por la forma en que pude cubrir la guerra, como creo que nada de lo que pudimos hacer la habría parado. Pero hicimos una enorme cantidad de reportajes, y sin algún tipo de guardianes de la puerta no sé cuál habría sido el resultado.

O sea, que el periodismo ahora es peor, en su opinión.

Absolutamente. Los periodistas son despedidos, o se van, y muy pocos acaban volviendo al periodismo. Se dedican a la docencia, a lad relaciones públicas, se jubilan… y los jovenes que vienen no tienen mentores. Compro The New York Times todos los días y cada vez es más delgado. Y no porque no haya publicidad, sino porque la cantidad de historias es menor. Creo que el periodismo esta peor ahora de lo que estaba en el pasado.

Dígame una receta para cambiar esta situación; una receta para la victoria y no para el desastre.

[Risas] ¡Ojalá tuviera una bola de cristal! Los periodistas tradicionales nos estamos quedando sin patrocinio ni dinero en todo el mundo. En Estados Unidos, muchas pequeñas empresas se concentran en las noticias locales, y tal vez sea esta la situación que funcione, hecha por profesionales que quieran ganar menos dinero pero concentrarse en la gente de su zona. Aunque la cobertura nacional e internacional sufrirá por esto.

Be Sociable, Share!
Etiquetado como:
 

La zona de comentarios ha sido cerrada.



Categorías