La cadena pública británica British Broadcasting Corporation (BBC) estudia un plan de recorte de personal e infraestructuras a gran escala, según publica el diario londinense The Times.  Los responsables de la cadena pretenden, así, “mejorar la calidad”.  O eso dicen.

Entre otras medidas de recorte, la BBC planea cerrar dos emisoras de radio, abandonar gran parte su programación juvenil y reducir su edición digital a la mitad y la plantilla y el presupuesto de ésta en una cuarta parte. Además aumentará el número de enlaces en su web a artículos de periódicos, para incrementar el tráfico de las ediciones digitales de la prensa rival.

El plan -elaborado por John Tate, coautor junto con David Cameron del manifiesto del Partido Conservador en 2005- será presentado el próximo mes, para regocijo también de los medios digitales estadounidenses que estudian colocar su contenido tras un muro de pago.

BBC Online supone una grave amenaza para estos medios, pues la cadena pública no puede cobrar por su contenido en la red -se financia por medio de un canon sobre los televisores y otros aparatos receptores vendidos en Reino Unido- y supone una alternativa informativa muy seria en el mundo anglohablante. Si los lectores disponen de buena información gratuita, ¿por qué pagarían la suscripción a un diario?

Con su plan de recorte, la BBC prefiere mutilarse sin compasión, antes de que los rivales se lancen a su cuello, por distorsionar la competencia. Y es que cuando las cadenas públicas hacen bien su trabajo, se convierten indefectiblemente en un problema. Solución: Hacerlas más feas o, mejor, espantosas. El país que creó un modelo sostenible de información pública parece ahora decidido a que la calidad no sea un asunto que pueda estorbar al mercado.

Jeff Israely

Jeff Israely

Por la cabeza de Jeff Israely (Nueva York, EEUU, 1968) pasó la misma idea que ronda ahora mismo la mente de muchos periodistas de todo el mundo: montar su propio medio de comunicación. La diferencia es que él decidió ponerla en marcha. Fue hace año y medio cuando este corresponsal en Francia de la revista estadounidense Time se puso manos a la obra y emprendió un camino tan apasionante como complejo y, a veces, aterrador.

Para un periodista de la vieja escuela, ajeno al mundo empresarial y al de las nuevas tecnologías, el proceso ha sido largo y difícil, repleto de certezas e incertidumbres, idas y venidas, ilusiones y decepciones que publica periódicamente en su blog News Launch Diary.  Ahora, empieza a ver la luz al final de un camino que pretende que acabe en la creación de una gran empresa informativa internacional.

En un momento en que los corresponsales extranjeros son las primeras víctimas de la crisis y en que se buscan nuevas fórmulas de información local, Israely está convencido de que cada vez es más necesaria una perspectiva global de este mundo.  Y parece decidido a encontrarla, aunque tenga que buscarla solo. Leer más

Joshua Benton

Joshua Benton

La crisis económica y el cambio en el modelo de negocio  de las empresas informativas han acarreado más cambios en los últimos dos o tres años, que en toda la historia reciente de la prensa. Y este proceso de metamorfosis, reinvención y renacimiento parece que no ha hecho más que comenzar.

Por el Nieman Journalism Lab de la Universidad de Harvard (EEUU) desfilan a diario las más atrevidas, curiosas e inteligentes ideas que pueden encontrarse en esta época de cambio. Nuevos modelos para financiar la prensa, nuevas maneras de mostrar la información y nuevas narrativas para aprovechar las posibilidades de la red son algunos de los asuntos que esta institución estudia desde 2008 para comprender qué papel tendrán el periodismo y las empresas informativas en las sociedades venideras.

Su director, Joshua Benton (Rayne, Louisiana, EEUU, 1975), repasa en una entrevista telefónica algunos de los asuntos más importantes que han llegado al Niemanlab, con el ojo crítico de quien estudia a diario la situación de los medios en la red y el convencimiento de que el futuro sólo puede traer mejor información. Leer más

“Imagine que se sienta con un café delante de su computadora para leer el periódico del día, algo que no estaría tan lejos como pudiera creerse”. Así comienza un reportaje de la cadena de televisión californiana KRON que se ha hecho muy famoso en YouTube y que da cuenta de una novedosa iniciativa, de 1981, que pretendía digitalizar los periódicos para su envío a los entonces escasísimos propietarios de un ordenador personal.

Imagen de previsualización de YouTube

El sistema, originario del servicio telemático Compuserve y probado por varias cabeceras de la época, costaba 24 dólares al mes y tardaba dos horas y media en transferir la información del periódico al destinatario, gracias a un flamante módem al que había que acoplar el auricular del teléfono. Ni las fotografías ni las viñetas ni los anuncios se enviaban por este medio, pues se habrían necesitado varios días para transferir una sola edición del diario.

La pieza está plagada de entrañables comentarios y graciosas anécdotas -al menos, hoy nos lo parecen- con un cierto trasfondo de premonición cumplida. Como la de Richard Halloran, un ciudadano de San Francisco que es acreedor de una cualidad excepcional para la época -“Posee un ordenador personal”- y que se maravilla no sólo de recibir de los artículos a través del teléfono, sino también de la posibilidad de “imprimirlos”.

O la de David Cole, responsable de volcar electrónicamente la edición diaria del The San Francisco Examiner, que explica que se trata de un experimento del que se desconoce el impacto que pudiera tener en editores, periodistas y usuarios. “No estamos en esto para hacer dinero y probablemente no perdamos demasiado”, señala.

Al final, el periodista apunta que “los ingenieros predicen que llegará el día que recibamos todos los periódicos y revistas en nuestros ordenadores personales”. “Pero para eso quedan unos años”, añade, mientras las imágenes muestran a un repartidor de periódicos quien “de momento, no tendrá que preocuparse por perder su trabajo”.

Casi 30 años más tarde, no sólo el repartidor se preocupa por perder su trabajo.

Hanson Hosein

Hanson Hosein

Hanson Hosein (Londres, Inglaterra, 1969) dejó su trabajo como corresponsal de guerra en la cadena de televisión estadounidense NBC, cuando decidió que quería contar las historias de otro modo, sin el corsé de fondo y forma que imponían los grandes medios.

Se lanzó a la carretera con su mujer para recorrer Estados Unidos y rodar documentales informativos sobre la sociedad de este país o la reconstrucción de Nueva Orleans tras el paso del huracán Katrina, en 2005. Actualmente, es presidente de la empresa de comunicación HRH Media y director del Master de Comunicación en Medios Digitales de la Universidad de Washington.

En una entrevista telefónica, Hosein se muestra confiado en las posibilidades del nuevo periodismo digital, señala la importancia de la formación de las personas que ejercen esta profesión y remarca las diferencias en el modo en que hoy en día se cubren los grandes sucesos informativos. Leer más

Mark S. Luckie

Mark S. Luckie

Mark  S. Luckie (North Hollywood, California, EEUU, 1983) no es un gurú de los nuevos canales de comunicación. Tampoco tiene una dilatada experiencia como periodista en un medio tradicional. Sin embargo, lleva años trabajando en un proyecto que muy pocos se han atrevido a emprender de forma individual y exhaustiva: investigar cómo los medios de comunicación deben enfrentarse al gran soporte interactivo y multimedia que es Internet.

Luckie es el fundador y único redactor de 10000words.net (10.000 palabras), un sitio web que analiza el uso de las nuevas tecnologias telemáticas y audiovisuales para representar la información que hasta ahora hemos recibido – con texto, vídeo, sonido y la interacción del lector- pero siempre desde un enfoque tecnológico distinto. Además, propone periódicamente un conjunto de herramientas de la web que los periodistas pueden usar para mejorar su trabajo.  Nada rebuscado, sólo programas útiles para el día a día.

Con una rapidez y una serenidad notables, este joven periodista responde a través del teléfono a las preguntas de ABC.es, para ofrecer su visión sobre el papel de la prensa en un  nuevo escenario multimedia en el que los artículos dejan de ser sólo piezas de prensa escrita, radio o televisión, y se convierten en todo eso y algo más.  Leer más

Howard Rheingold. FOTO: Joi Ito (Wikimedia Commons)

Howard Rheingold. FOTO: Joi Ito (Wikimedia Commons)

Estaba seguro de que iba a ser una de mis entrevistas favoritas. Compré su libro hace 15 años, cuando llegó a España con el título La comunidad virtual, pues era la primera vez que se hablaba de algo así y nos llamó mucho la atención a los que entonces nos conectábamos a Internet, a través de Eunet o de Compuserve, subidos a unos módem lentos y fascinantes.  ¿Somos una “comunidad virtual?, nos preguntábamos.

Quien acuñó aquel término, hoy tan de moda, es Howard Rheingold, un eminente escritor y profesor en el campo de las nuevas formas de comunicación sociales. Y además, una persona muy inteligente y con un gran sentido del humor.

Ayer me puse en contato con él para cerrar una fecha definitiva para la entrevista y me envió un escueto mensaje apuntándome a un blog en el que cuenta que se le ha diagnosticado un cáncer de recto. Supongo que no pudo resistirse a bautizar su blog como Howard’s Butt (El culo de Howard).

Dice que quiere escribir y centrarse en su trabajo, pero también animarse contando lo que le pasa por la cabeza en estos momentos de pruebas y quimioterapia. Y que agradecerá cualquier muestra de apoyo que reciba.

Quienes hoy se conectan a las redes sociales tal vez no sepan que  en los 90 una persona llamada Howard Rheingold predijo cómo las personas se unirían a través de las redes telemáticas, en un proceso de descentralización que conseguiría que nuestras sociedades fueran más democráticas.  La predicción sólo se ha cumplido a medias, pero bien vale un homenaje a este pensador.

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