PhotographerEl periodismo de investigación ha sido uno de los más afectados por la crisis económica que atraviesan los diarios. Los recursos y el tiempo que se necesitan para hacer el trabajo de análisis y seguimiento de un asunto de interés general han ocupado en los últimos años los primeros lugares en la lista de recortes y despidos. Varias organizaciones estadounidenses, junto con muchos reporteros descartados en las grandes redacciones tradicionales, intentan reflotar un tipo de periodismo muy necesario para la sociedad y que en los últimos años se ha visto especialmente reducido en todo el mundo.

Robert Rosenthal (Nueva York, EEUU, 1948) es el  director ejecutivo del Center for Investigative Reporting (CIR, Centro para el Periodismo de Investigación), una organización estadounidense sin ánimo de lucro cuyo último proyecto California Watch, pretende reivindicar el periodismo de calidad en los asuntos estatales, ofreciendo historias de investigación a medios grandes y pequeños.

Rosenthal, quien cuenta con un curriculum tan extenso como interesante -repleto de cabeceras, como The New York Times, The Boston Globe, The Philadelphia Inquirer y The San Francisco Chronicle- y de varios premios periodísticos-, explica en una entrevista telefónica desde California las claves de su proyecto y los grandes retos a los que se enfrenta el periodismo de investigación.

¿Es más fácil para un periodista investigar ahora que hace décadas?

No creo que sea necesariamente más fácil para un periodista. Sólo lo es en el sentido de que hay muchos más datos -números y hechos disponibles- y con Internet es posible encontrar la información muy rápidamente. Pero el buen periodismo de investigación sigue necesitando la fuente, alguien en el Gobierno, en una empresa o en el ejército que aparezca con una  información capaz de llevarte a un sitio donde nunca habrías llegado sin ese tipo de ayuda. Cada día, en el CIR, los mejores reporteros necesitan una persona que pueda tener acceso a documentos de los que no sabían nada hasta que aparecieron. Esto es y siempre ha sido muy importante, y no creo que ahora sea más fácil. Por el derrumbe del modelo económico de los periódicos, cada vez menos periodistas tienen trabajo y por eso organizaciones como la nuestra son más importantes para el funcionamiento de la democracia. Mucho más importantes que nunca.

A lo largo de su carrera, ha visto muchas redacciones, ha viajado por todo el mundo, ha recibido muchos premios… conoce muy bien cómo funcionan los medios tradicionales. ¿Qué cambio en la prensa le ha impresionado más hasta ahora?

He sido periodista mucho tiempo y entiendo bien cómo funciona el negocio de los periódicos. Me llama la atención lo ocurrido en los últimos diez años, con las nuevas tecnologías, el modo de contar historias, encontrar audiencias por nuevos medios, gracias a los dispositivos como el iPhone, el iPad, los dispositivos móviles que la gente no sólo usa para entretenerse sino para conseguir información y noticias. Además, las personas pueden convertirse en editoras al enviar información, lo cual es muy importrate. Y debido al derrumbe  en el modelo económico, muchos periodistas y emprendedores han tenido que buscar el medio de que el periodismo sea sostenible. Y esto es muy importante no sólo para la democracia estadounidense sino para las organizaciones que controlan a los gobiernos de todo el mundo.

¿Cuál ha sido la peor influencia para el periodismo de investigación? En una conferencia el año pasado, dijo que la Administración Bush tuvo un papel muy negativo en el papel de la prensa como guardián de los gobiernos.

Una de las cosas que hizo el Gobierno de Bush, e incluso más reciente el de Obama, es intentar forzar a los periodistas a entregar a sus fuentes, lo que me parece aterrador pues puede desanimar a los informadores. Como he dicho antes, el modo en que mejor ha funcionado el periodismo es a través de esa gente, que estaba protegida por los periodistas. Si dejan de estarlo, les dará miedo. La historia de este país ya no tiene tanto que ver con qué Administración está al mando, republicana o demócrata, porque ambos ven a menudo la prensa como un adversario.

Usted ha ha investigado muchos asuntos a lo largo de su carrera, empezando por los Papeles del Pentágono, hace más de 40 años. ¿Qué organizaciones son más difíciles de investigar: las gubernativas o las corporativas?

En mi experiencia, investigar la corrupción corporativa es bastante más complicado, fundamentalmente porque la gente que trabaja en ellas obtiene mucho dinero, se guían por el objetivo de enriquecerse y tal vez tengan menos ética. Las coporaciones suelen estar muy cerradas y ser mucho menos investigadas por la prensa. Por ejemplo, en Washington, Roma o Madrid, la investigación de las grandes empresas ha sido abandonada, motivo por el que el sucedió el desastre finaciero y el escándalo de las hipotecas, un buen ejemplo de que las cosas no habían sido vigiladas adecuadamente. El Gobierno tiene el poder de perseguir a periodistas, pero las empresas también usan las demandas y la amenaza de demandas para detener el trabajo de los periodistas.

¿Cómo son los lectores de hoy en día comparados con los de antes?

El público en general consigue la información por muchos más medios. Salvo en algunos países, como India, la difusión de los periódicos ha caído estrepitosamente, así que la gente consigue la información sobre todo en Internet. Al mismo tiempo, la estructura de los grandes periódicos ha creado la oportunidad de hacer más periodismo de investigación: Muchas organizaciones en diferentes plataformas – radio, televisión, cable, periódicos, sitios web- vienen a nosotros buscando historias. Es decir, cada vez están más interesados en nuestras historias, pero menos interesados en pagar su coste. Cuando entré en el CIR, en 2008, teníamos una plantilla de siete personas y un presupuesto de un millón de dólares.  Casi dos años y medio después, tenemos una plantilla de 26 personas y un presupuesto de 3,7 millones de dólares. Hemos crecido mucho y la mayor aparte de nuestra financiación viene de fundaciones que creen que el periodismo es importante y, más concretamente, el de investigación.

¿El público, en los años 60 ó 70, estaba más interesado en la guerra de Vietnam, por ejemplo, de lo que ahora está interesada en otros asuntos?

La guerra de Vietnam tuvo más interés por el sistema de reclutamiento de este país. Cada familia estadounidense solía tener un hijo fuera en la guerra y la gente estaba más conectada. El ejército voluntario había sido eliminado y se conocía a muchas personas presentes en el conflicto. También creo que la gente ahora mismo, está menos implicada, tal vez por el materialismo u otras distracciones,  pero se sigue preocupando por asuntos políticos o medioambientales. Hoy en día es todo más complicado.

¿Cuál es la idea que subyace en California Watch?

Es muy simple: los periódicos regionales estadounidenses que cubren áreas como San Francisco o Los Ángeles han perdido cientos de periodistas, así que ¿quién vigila al Estado y los millones de dólares que se están gastando en California? La idea es enfocar a los periodistas de investigación en California. Ahora mismo tenemos el mayor equipo de investigación de todo el Estado, con 15 personas, cuyo trabajo es interesarse por asuntos como el medioambiente, la influencia del dinero en la política, la educación, la seguridad pública, la justicia… todo un rango de asuntos diferentes enmarcados en California. Hemos tenido mucho éxito desde que lanzamos California Watch en enero: ya tenemos unos 55 socios de medios – periódicos, radios, televisiones, sitios web-  en California  y nuestras historias llegan a entre 15 y 20 millones de personas actualmente. La idea no tiene nada que ver con la exclusividad sino con empujar la historia al mayor número de medios posible. Cuando empezamos no estaba seguro de que funcionara en términos de distribución, pero lo ha hecho  muy bien y estamos muy contentos. La mayor parte de la financiación viene de tres grandes fundaciones: Knight, Irvine, Hewlett y recientemente de una llamada California Endowment. Conseguimos unos 4 millones de dólares para este proyecto.

¿Qué le interesa más: colaborar con medios grandes o con pequeños?

Ambos son importantes. Los grandes medios llegan a más audiencia, pero hay comunidades que no están convenientemente servidas. No sólo pensamos en la geografía sino en grupos diversos de gente en términos étnicos y culturales. La Opinión, el mayor periódico en español de California, publica muchas de nuestras historias en su portada y estamos muy orgullosos de ello. Cuando traducen las historias, conseguimos que estén disponibles para muchas otras organizaciones y otras audiencias. Tenemos la responsabilidad de aliarnos no sólo con grandes organizaciones, como el San Francisco Chronicle,  el Los Angeles Times o las radios públicas de California, sino también con pequeños periódicos.

El periodismo de investigación requiere mucho tiempo y recursos y usted no quiere depender sólo de las fundaciones. ¿Cómo desearía que fuera el futuro equilibro económico de ‘California Watch’?

Todavía intentamos averiguarlo, porque es crucial que sea sostenible. Cobramos por nuestras historias a las empresas informativas con ánimo de lucro y creemos que muchas más iniciativas deben ser probadas: desde las suscripciones a las donaciones del público, pasando por la publicidad y el patrocinio en nuestro sitio web. Ahora mismo estamos trabajando no sólo en hacer periodismo y sacar buenas historias, sino también en encontrar el modelo de negocio que nos ayude, como tras tantas organizaciones sin ánimo de lucro. Es un asunto global y no sólo de EEUU: todos los países necesitan mantener el periodismo, sobre todo aquellos en los que el de investigación está más perseguido. No se trata sólo de un trabajo que se hace porque se ama, sino porque se cree que hay un papel para este trabajo, y deberíamos trabajar conjuntamente en encontrar un modelo para todos. La idea de la aldea global es más real hoy, fundamentalmente por la tecnología y la velocidad de la información. Creo que el contenido que hacemos nosotros y otras organizaciones tendrá más valor en el futuro, por el coste que tiene producirla.

Usted suele hablar de la alianza entre el dinero y los creadores.

Sí, cuando estaba en el Philadelphia Inquirer hicimos mucho dinero, pero la prioridad de los propietarios corporativos era conseguir márgenes de beneficio. Ningún periodista empieza su carrera porque quiere ser rico, sino porque cree en algo. El nuevo modelo debería agrupar el valor de los creadores en un modelo más sostenible.

¿Qué significa para usted el premio Pulitzer que ha recibido Propublica?

Me parece excelente, muy importante para todos los modelos sin ánimo de lucro, y esperamos conseguir un premio así en el futuro. Es una medida de la calidad del trabajo. El valor más importante que pueden tener el CIR y California Watch es ser conocidos como una fuente precisa, creíble e imparcial de periodismo de investigación. Ganar premios puede ser parte de esto, pero la medida del éxito debe estar basada en el trabajo, la precisión y la credibilidad. Propublica es la organización mejor financiada y colaboraremos con ellos.

¿Qué papel tienen los blogs y Twitter en California Watch?

Un papel muy importante. Las redes sociales nos ayudan a llegar a más audiencia, así que debemos usarlas todo lo que podamos. Además, significan nuevos modos de contar historias.

¿No son un poco peligrosos para un periodista de investigación? ¿tienen algún tipo de normas para su uso?

Sí, hay que ser cauto con lo que se dice, no usamos las redes sociales de un modo que nos comprometa y tratamos de aplicar un estándar de imparcialidad. La clave es encontrar audiencias a las que les importe el asunto, comunidades de interés sobre el Gobierno, California, asuntos medioambientales, derechos humanos..  es una oportunidad para que nuestra información llegue a gente que se preocupa por estos asuntos. Los beneficios son mucho mayores que los riesgos.

¿Cree que el futuro ecosistema de información traerá mejor periodismo de investigación?

Creo que sí. Sé que a mucha gente le gustaría que desapareciera, tanto en este país como en todo el mundo, porque no siempre ha sido un periodismo muy popular y al poder no le gusta ser retado. La gran amenaza para el periodismo de investigación es no encontrar quién pagará por él y quién protegerá al periodista. Nuestro objetivo en CIR y en California Watch es conseguir más ingresos, pero no creo que en los próximos tres o cinco años seamos económicamente independientes con los ingresos de nuestro trabajo. Necesitamos más apoyo de fundaciones, pero también que nuestras historias sean muy valiosas no sólo financieramente sino también para la sociedad.

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3 comentarios sobre el artículo

  1. GERARDO dice:

    EL PERIODISMO DE INVESTIGACION RESULTA ESENCIAL PARA CONOCER LOS ACONTECIMIENTOS QUE SE SUSCITAN EN LA ACTUALIDAD, PARA CREAR UNA SITUACION DE ANALISIS DE COMPRENSION Y SALIR DE LA CRISIS QUE NOS AGOBIA. DE AHI QUE, SE PUEDE UTILIZAR LA COMUNICACION SATELITAL Y ESTABLECER LOS MEDIOS DE INVESTIGACION PARA DETERMINAR LA ESFERA DE SOSTENIMIENTO Y VIABILIDAD ECONOMICA QUE REPRESENTA EL QUEHACER DIARIO DE LA POBLACION. LA INVESTIGACION VERSUS MARKETING PARA FIJAR PATRONES STANDART DE CERTIFICACION, EN PROGRAMAS DE INVERSION PUBLICA Y PRIVADA. LOS PROYECTOS DE INVERSION SE FIJA METAS, PROCEDIMIENTOS, SOSTENIMIENTO, VIABILIDAD, RENTABILIDAD EN LA TAREA DIARIA, PARA DIVERSIFICAR OPERACIONES Y DERRUMBAR A LA POBREZA QUE CONTAMINA EL ORBE GEOGRAFICO. SE DEBE INSTALAR CANALES SATELITALES PARA EL MONITOREO DE LA PROBLEMATICA QUE REQUIEREN SER TRATADOS,
    PARA VISUALIZAR Y DAR OTRO ENFOQUE DE BIENESTAR Y PROGRESO, CON EL OBJETIVO DE SUPERAR LOS IMPASES QUE TRABA TODA ESFERA DE DESARROLLO CUALITATIVO Y CUANTITATIVO POR LA UNIDAD DE TIEMPO.
    HACER PUES, MAS PERIODISMO DE INVESTIGACION POR VIA VIRTUAL, PARA AHORRAR COSTOS DE PRODUCCION, Y ENTREGAR EL MATERIAL DE LA INVESTIGACION TRATADA A LA BREVEDAD POSIBLE, TAL COMO AMERITA EL CASO PRESENTADO. BUENA SUERTE, DIOS LOS BENDIGA.
    SALUDOS

  2. Diego dice:

    Aquí, en España, nos va más la prensa del corazón y los programas de cotilleos. Crudo lo tendría, Sr. Rosenthal, si se decidiera a cruzar el Atlántico

  3. [...] la entrevista completa, publicada en el blog La Palabra Escrita de Pedro de Alzaga. ▶ Ninguna respuesta /* 0) { [...]



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