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	<title>La palabra escrita</title>
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	<description>¡Piensa, prensa, piensa...!</description>
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		<title>El último artículo</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Jul 2010 05:34:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ideas]]></category>

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		<description><![CDATA[Termina aquí la aventura que comencé hace un año, con una serie de entrevistas sobre la transformación de la industria de la prensa. Ha sido un trabajo tan duro como estimulante: 45 entrevistas con algunos de los principales protagonistas de esta revolución que espero que sirvan en el futuro como testimonio documental de una época [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Termina aquí la aventura que comencé hace un año, con una serie de entrevistas sobre la transformación de la industria de la prensa. Ha sido un trabajo tan duro como estimulante: 45 entrevistas con algunos de los principales protagonistas de esta revolución que espero que sirvan en el futuro como testimonio documental de una época turbulenta e interesante.</p>
<p>Gracias a los lectores de &#8216;La palabra escrita&#8217; por su fidelidad; a los entrevistados por su amabilidad, su generosidad y sus opiniones; y a ABC por el valor de financiar un proyecto tan bonito como arriesgado.</p>
<p>Hasta pronto.</p>
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		<title>David Simon: «La gente que lleva los periódicos ya no respeta su propio producto»</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Jul 2010 05:33:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[David Simon]]></category>
		<category><![CDATA[The Baltimore Sun]]></category>
		<category><![CDATA[The Wire]]></category>

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		<description><![CDATA[David Simon (Washington DC, EEUU, 1960) habla sobre periodismo con el cariño, la vehemencia y la claridad de quien ama profundamente esta profesión. De quien nunca ha dejado de sentirse como aquel reportero que durante años pateó las comisarías de Baltimore (Maryland, EEUU) en busca de historias que alguien siempre prefería mantener ocultas.
Curiosamente, su relato [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1353" class="wp-caption alignleft" style="width: 234px"><img class="size-full wp-image-1353" title="David_Simon_300" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/07/David_Simon_300.jpg" alt="David Simon" width="224" height="300" /><p class="wp-caption-text">David Simon</p></div>
<p>David Simon (Washington DC, EEUU, 1960) habla sobre periodismo con el cariño, la vehemencia y la claridad de quien ama profundamente esta profesión. De quien nunca ha dejado de sentirse como aquel reportero que durante años pateó las comisarías de Baltimore (Maryland, EEUU) en busca de historias que alguien siempre prefería mantener ocultas.</p>
<p>Curiosamente, su relato más famoso de la realidad lo hizo desde la ficción, años después de dejar el diario <em>The Baltimore Sun</em>. La serie de televisión <a title="Sitio web de la serie 'The Wire' (HBO)" href="http://www.hbo.com/the-wire/index.html"><em>The Wire</em></a> (HBO), de la que es creador, guionista y productor, alcanzó el reconocimiento mundial por contar una historia local de corrupción, drogas y periodismo en la que subyacen elementos tan intemporales como universales.</p>
<p>Pero su paso por la televisión no le ha hecho olvidar la prensa. En su artículo <em><a title="Columbia Journalism Review. 'Build the wall'" href="http://www.cjr.org/feature/build_the_wall_1.php">Construyan el muro</a></em>,  Simon hace un llamamiento desesperado a  los principales editores de Estados Unidos para que empiecen a cobrar por sus periódicos en la red, como único medio de salvar las redacciones. Y habla sobre la industria de la información sin sentimentalismos, sin concesiones al drama y sin miedo, como quien escribe una buena crónica de sucesos en la que la víctima no son los periodistas sino el periodismo. <span id="more-1350"></span></p>
<p><strong>A usted le gusta decir que &#8216;The Wire&#8217; se parece a una tragedia griega. ¿A qué se parece la crisis de los periódicos?</strong></p>
<p>[Risas] La idea de tragedia griega podría extenderse también a los periódicos. Los dioses malévolos podrían ser Wall Street o los inversores de capital. En mi país, y creo que es así en todo el mundo, los periódicos empezaron a destriparse mucho antes de que apareciera Internet. Yo dejé <em>The Baltimore Sun</em> con otros reporteros en la tercera ronda de recortes de este periódico, en 1995, antes de que la Red supusiera una amenaza. A alguien en Wall Street se le ocurrió que podía hacerse más dinero publicando periódicos malos que publicando periódicos buenos, así que recortaron costes, redujeron la redacción y cubrieron menos asuntos para tener más beneficios. E hicieron esto en casi todos los periódicos del país, salvo tal vez en <em>The New York Times</em> y en <em>The Washington Post</em>. Cuando llegó la Red, los periódicos estaban tan destripados que no pudieron ni protestar y empezaron a regalar su producto, lo que supuso un error terrible. En una tragedia griega, el fallo suele residir en el protagonista, quien acarrea un defecto inherente exacerbado por los sucesos o por los dioses. Creo que esto bien vale para los periódicos y no es una mala analogía la que usted sugiere.</p>
<p><strong>¿Por qué cree que su artículo &#8216;Build the wall&#8217; levantó tantas críticas en Internet?</strong></p>
<p>Porque muchos viven en la falsa ilusión de que pueden reemplazar el periodismo. Y es muy arriesgado creerse que el periodismo amateur es mejor que el que hacen los profesionales. Creo que están muy involucrados emocionalmente en la idea de hacer el trabajo de los periodistas. Y es gracioso, porque cuando expresan su enfado suelen acabar con un &#8220;Usted no sabe de Internet&#8221;. Y mi respuesta suele ser: &#8220;Usted no sabe de periodismo&#8221;. El periodismo, cuando se practica adecuadamente, es un acto increiblemente delicado, ético y exigente de tiempo que requiere conocer un asunto, mantener las fuentes, saber qué usar y qué no usar de estas fuentes, volver cada día para saber qué es nuevo y relevante en la institución que estás cubriendo y escribir de un modo sofisticado que a la larga desvele cosas complicadas sobre esa institución. Es algo que no puede hacerse desde el cuarto de estar, sino desde la calle y con llamadas telefónicas. La mejor gente que he conocido lo hacía, y cubría las instituciones durante ocho, nueve o diez años. En los periódicos de hoy en día, los reporteros con 10, 15 o 20 años de experiencia se han ido y no confío en que vayamos a descubrir lo que deberíamos descubrir en el ayuntamiento, en el departamento de policía o en el sistema escolar porque el reportero de 24 años que lo cubre lleva sólo seis meses.</p>
<p>La industria de los periódicos se ha despreciado a sí misma y a su producto, e Internet ha reconocido ese desprecio y lo ha duplicado. De vez en cuando, alguien con un interés especial en un determinado asunto destaca algo que llama la atención de los medios que lo cubren. Pero la idea de que un puñado de blogueros independientes pueda preocupar a un alcalde, a un comisario de policía o al administrador de una escuela&#8230; Mire, los periódicos eran poderosos porque llegaban a un cuarto de millón de puertas al día de siguiente, y esto importaba mucho a la gente que cubrían. Era algo por lo que había que sentir miedo, y no pena, pero ya no es así. ¿Qué jefe de policía se va a preocupar de lo que diga un bloguero?</p>
<p>Estoy muy contento con la democratización que ha traido Internet. Y por la opinión que ha traido, pues la Red es magnífica para la opinión. Pero para el periodismo de primera línea es una broma.</p>
<p><strong>Pero ¿por qué un lector entiende el valor de una llamada de teléfono y no de un artículo? ¿De quién es el fallo: de los periodistas, de los lectores&#8230;?</strong></p>
<p>El fallo está en todos, pero yo culpo especialmente a los capitanes de la industria de los periódicos. Cuando llegó el momento crítico, confundieron Internet con un soporte publicitario más, cuando de hecho era el sistema de distribución del futuro. Siempre se ha pagado por el periódico. A veces estaba subsidiado por la publicidad, que aportaba la principal fuente de ingresos, pero ¿quién recibía gratuitamente un periódico en la puerta de su casa? Todo el mundo pagaba por él. En Baltimore se paga 15 dólares a la semana y 4 más por la edición del domingo. ¿Qué loco, aparte de los editores de prensa, pensó que podía regalar su producto en Internet y la gente seguiría comprando el periódico? Es tan cósmicamente estúpido que sólo inspiró a los que pensaban así. Todos los periódicos de Estados Unidos se apuntaron a esta cabalgada y abrieron la puerta de la cuadra al caballo. Ahora se necesitaría un acto singular de coraje para meterlo de vuelta en la cuadra y decir &#8220;No, cuesta dinero mandar periodistas a Faluya, Berlín, Londres, Washington y Madrid. Cuesta dinero cubrir el mundo, y necesitamos una fuente de ingresos, necesitamos cobrar por ello&#8221;.</p>
<p>Otro asunto es que su visión de la industria de los periódicos parece paralizada por su pasado. En los últimos 40 ó 50 años, nadie hizo dinero con la distribución. Cuesta demasiado hacer llegar el periódico hasta la puerta de casa: cortar el árbol, imprimir las noticias, pagar las imprentas, pagar a los impresores, pagar los camiones, pagar la gasolina&#8230;Perdían dinero distribuyendo el periódico. Así que durante mucho tiempo nadie consideró la distribución como una fuente de ingresos posible para el periodismo, y sólo se preocuparon de la publicidad. Pero Internet es muy distinta, no tiene costes de distribución y si consiguieras que alguien te pagara sólo la mitad de lo que cuesta hacer llegar el periódico a la puerta de casa, todo eso sería puro beneficio. Pero estos chicos no pudieron verlo porque desde hace medio siglo la distribución no ha sido otra cosa que un coste. Estaban tan concentrados en la publicidad que no pudieron ver el futuro.</p>
<p>Los periódicos pueden resolver esto. Nuevos sitios web que surjan en las ciudades para cubrir lo que hasta ahora no se ha cubierto, de manera modesta, y también grandes periódicos. Digamos que si quieres saber lo sucede en Baltimore, Filadelfia o San Luis, puedes pagar unos dólares al mes y eso sufragará la plantilla de reporteros y camarógrafos. Está empezando, será muy lento y el principal daño es que han perdido la oportunidad cuando estaban mejor preparados para hacerlo.</p>
<p><strong>¿Cómo puede un periódico nuevo sobrevivir en este escenario de pago?, ¿puede cobrar por sus noticias?</strong></p>
<p>No estoy familiarizado con la dinámica de España, así que usted deberá hacer la analogía adecuada, pero en mi país, <em>The Washington Post</em> y <em>The New York Times</em> son las empresas informativas predominantes. Les siguen <em>Los Angeles Times</em> y <em>The Wall Street Journal</em>, a pocos pasos. En esos cuatro periódicos está casi toda la cobertura nacional e internacional.</p>
<p>Si todos ellos, sobre todo los dos primeros, decidieran que a partir del 1 de septiembre cobrarían por la edición digital y dijeran: &#8220;Puedes tener el periódico en casa o puedes tenerlo en la red por la mitad de precio, pero si no pagas por ello, no lo tendrás gratis. Y tampoco lo tendrá AP ni Reuters ni ninguna otra agencia&#8221; eso cambiaría las cosas. &#8220;El periodismo de <em>The New York Times</em> es esencial todavía y no puede ser replicado por internet, así que vamos a cobrar por él&#8221;. Si el <em>Times</em> y el <em>Post</em> lo hicieran, eso salvaría el periodismo. Si además el Baltimore Sun perteneciera la cadena de periódicos de The New York Times, podría decir: &#8220;Vamos a dar toda la cobertura local, de negocios, de deportes&#8230; y además, como miembros del consorcio, la cobertura nacional e internacional&#8221;, podrían cobrar también y esto salvaría la industria. Pero esto requeriría una postura de fuerza por parte del Times y el Post.</p>
<p><strong>Algunos modelos apuntan a un periodismo financiado por la filantropía o incluso por el dinero público. ¿Qué piensa de ellos?</strong></p>
<p>Me encantaría verlo, pues creo en el periodismo sin ánimo de lucro. Hay muchos sitios web que cubren zonas regionales y contratan periodistas profesionales, mesas de redacción, editores&#8230; pero a mí no me importa conservar los periódicos <em>per se</em>. Veo la imprenta como un anacronismo y llevar el periódico a las puertas de las casas debería formar parte del pasado. Internet es el sistema de distribución del futuro.</p>
<p>En lo que yo creo es en la redacción. Los blogs no tienen redacción, sino individuos. A veces intentan ser muy rigurosos con la información que publican, pero no están en una habitación con otras personas que evalúan su trabajo. Las mejores decisiones que yo he visto en el periodismo tenían que ver con las historias que alguien decidió no publicar, porque estaban mal fundamentadas o mal cubiertas. La redacción no sólo promueve el buen periodismo, por medio de editores experimentados que pueden enfocar tu trabajo mejor de lo que lo haría un solo individuo, sino también impide que alguien publique algo estúpido o malo. Es algo que sucede todos los días en las redacciones en las que yo crecí, y que no sucede en Internet.</p>
<p>Creo en la conservación de las redacciones y creo que la filantropía podría mantenerlas, pues lo único que debería financiarse es la plantilla. Ya no hay que pagar por las rotativas, los camiones o la gasolina, sólo hay que pagar a los reporteros y editores que trabajan en una habitación para cubrir una ciudad. Será más difícil conseguirlo mientras los dinosaurios, los periódicos medio vacíos, todavía existan, pero creo en ello.</p>
<p>Creo en ello, igual que no creo en Wall Street ni en que hayan aprendido una sola lección sobre lo que han hecho no sólo a los periódicos sino a un montón de industrias en aras de la consecución de un beneficio a corto plazo a costa de la salud a largo plazo. Las estructuras financieras de mi país han destruido cualquier cosa a cambio de un buen beneficio trimestral. Y lo han hecho una y otra vez, vendiendo mierda a la que llamaban oro. Este vender mierda por oro ha arruinado la industria de la automoción, la industria de los periódicos&#8230; si pueden conseguir un dólar haciendo el producto peor o incluso destruyéndolo, lo conseguirán.</p>
<p>Si algún modelo con ánimo de lucro se las arregla para conseguir nuevas fuentes de ingresos en Internet, si consiguen cobrar por su producto en mi país, creo que los dueños de periódicos irían a Wall Street, donde algún analista les diría &#8220;Bien, volvéis a hacer dinero: ahora cortad aquí y allá&#8230;&#8221;, pero no les diría que reinvirtieran ese dinero en hacer su producto mejor: contratar más reporteros, mejores editores, pagarles mejor, repartir beneficios, volver a hacer una carrera del periodismo, establecer un grado de profesionalización del periodismo que les inspire&#8230; Wall Street sólo mirará los ingresos y les dirá &#8220;¡Reduce costes y coge los beneficios. ¡Coge los beneficios!&#8221;.</p>
<p>Volviendo a la idea de la tragedia griega, el pecado original de casi todos los protagonistas de esta historia es que sus compañías salieron a Bolsa. Ya no son propiedad de familias, ya no reportan ningún beneficio a la comunidad y sólo cambiarán por lo que diga un analista de Wall Street.</p>
<p><strong>¿Qué tipo de periodistas necesitarán las redacciones de esta nueva era: más periodistas como <a title="Wikipedia: Augustus Haynes (en inglés)" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Augustus_Haynes">&#8216;Gus&#8217; Haynes</a>, más cazadores de noticias, más profesionales&#8230;?</strong></p>
<p>Yo sólo creo en los profesionales y en el periodismo como carrera. Mis primeros años cubriendo la policía fueron primitivos: creí que bastaba con tener una idea y cubrirla. Pero entender el crimen, la guerra de la droga, el departamento de policía o cómo las estadísticas pueden ser fabricadas para mentir me costó años. Me costó años trabajando con gente mejor que yo, más experimentada y que habían visto mucho antes lo que yo entonces veía. Y tenía que estar en la redacción con ellos. La memoria institucional es uno de los bienes más valiosos de un periódico. Y eso es precisamente lo que te ofrece una redacción: memoria institucional.</p>
<p>Estaba rodeado por gente más inteligente que podía advertirme de cosas que seguir, y eso es tan valioso. Era un reportero de calle y aunque no me hice rico pude formar una familia, criar un par de chicos, tener una hipoteca , vivir bien y sentir que hacía algo con sentido en mi vida.</p>
<p>Creo en el periodismo como profesión. Los amateurs pueden opinar sobre el trabajo de los profesionales, y de vez en cuando aprender algo y levantar una historia, lo cual está muy bien. Cuanto más, mejor. Pero no puedes depender de aficionados para cubrir la actualidad todos los días. Ni para cubrir lo que es un rollo. Porque la mayor parte de las cosas importantes de nuestra sociedad suelen ser aburridas y necesitamos que alguien las cubra. Como la junta de urbanismo de una ciudad americana. Allí se dice dónde irá el dinero, cómo se gastará y cómo será la ciudad dentro de unos años, pero no ves a blogueros cubriéndolo de forma sistemática, y deberían estar allí los periódicos. Y nadie los echará en falta hasta que un día nos levantemos y veamos un bar de estriptís al lado de una escuela. [Risas]. Entonces sabremos que alguien no estaba cubriendo la junta de urbanismo.</p>
<p>Estuve en una mesa redonda con Arianna Huffington, de <em>The Huffington Post</em>, y la escuché contar orgullosa cómo había contratado a ocho reporteros para cubrir Washington. Tiene más gente que trabaja gratis, pero ella pagaba a a ocho reporteros para cubrir una ciudad que es el culmen, en un momento en que todo el mundo quiere leer sobre Obama. Pero los periódicos, cuando están inspirados, cubren el mundo. El día en que les importa The Huffington Post o Arianna Huffington es el día en que hay 20 reporteros de este periódico cubriendo la ciudad. Que son la mitad de los que una vez tuvo el Baltimore Sun para cubrir la ciudad, e incluso llegó a tener 60 reporteros. Así que veo esto y pienso que está interpretando el papel de diletante en el periodismo. Has contratado ocho personas para cubrir a Obama y los Republicanos. Bien, pero ¿quién cubre el mundo? Cada vez menos gente.</p>
<p><strong>Usted dijo en una entrevista que escribía sus series de televisión bajo la premisa de &#8220;Que se joda el espectador medio&#8221;, como alguien que sólo es visto como un perfil de mercado: padre de &#8216;2,algo&#8217; niños, con &#8216;1,algo&#8217; coches&#8230; ¿Deberíamos los periodistas escribir bajo la premisa de &#8220;que se joda el lector medio&#8221;?</strong></p>
<p>La televisión generalista depende fundamentalmente de la publicidad, del número de <em>globos oculares</em> que ven los programas. Así que no puedes ofender a nadie ni hacer nada demasiado complicado, pues debes mantener a todo el mundo mirando, incluso a la gente que está habitualmente distraida, aburrida o que es simplemente estúpida. La necesitas, porque la publicidad necesita a 10 ó 20 millones de personas viendo el programa y los 30 segundos de anuncio. Esta era la estructura económica de la televisión hasta que llegó el cable. Y sólo entonces pudimos saltarnos estas normas al escribir. &#8220;Mire, no me importa si confundo a algunos espectadores. Si no pueden seguirlo, que se jodan&#8221;. Tú puedes decir eso ahora, contar una historia con sentido y sobrevivir.</p>
<p>Y esto es análogo a lo que sucede en los periódicos, aunque ellos hicieron el camino contrario. Mucho antes de Internet, empezaron a recortar su producto, a hacerlo más magro, más simple y con menos matices. Se deshicieron de los reporteros experimentados y contrataron chavales que no tenían experiencia en la ciudad. Y ahora están desesperados y no se atreven a cobrar por lo que ofrecen.</p>
<p>La televisión hizo lo contrario. Antes había cuatro canales y nadie pagaba por ellos, así que una vez que comprabas el televisor, toda la programación era gratis. Ahora, millones de estadounidenses pagan 40, 50, 70 ó 100 dólares al mes para tener 120 canales o más. La televisión extendió su oferta: canales completos dedicados a deportes, al tiempo, a la mujer, a las series. Ofreció más y cobró más, pasando de ser un servicio gratuito a ser un servicio de pago.</p>
<p>La gente me dice &#8220;Nadie nunca pagará por los periódicos, cuando puede conseguirlos gratis&#8221;. Pero es que nadie pagaría por la mierda de ahora. ¿Qué habría pasado si en lugar de que los periódicos hubieran sido vendidos y recortados, se hubieran hecho más esenciales, más viables, más sutiles? ¿Que habría pasado si no pudieras entender tu ciudad, o el mundo, sin leer el periódico por la mañana? Hicieron lo contrario. La transición de la televisión al cable es análoga a lo que podría haber pasado con los periódicos en el viaje a Internet.</p>
<p><strong>El de periodista es el trabajo que usted siempre quiso hacer. ¿Tiene previsto volver al periodismo en un futuro cercano?</strong></p>
<p>No hay periodismo al que volver. Supongo que en algún momento me cansaré de hacer televisión, y parece que será pronto. HBO me ha permitido hacer lo que quería y seguro que seguiré haciéndolo por un tiempo. Pero si volviera al periodismo sería a un sitio web, en un nuevo periodismo emergente que pague a los profesionales por su trabajo. Creo que me corté un brazo después de los recortes de 1995 y el Baltimore Sun nunca será lo que ayudé a que fuera. En aquel momento no pensé que fuera a derrumbarse tan rápido. Creía que esta gente estaba recortando lo que no debía, pero nunca  pensé que llegaría a recortar dos terceras partes de la redacción.</p>
<p>Cuando empezó Internet, recuerdo que uno podía leer 175 artículos completos sin pagar nada. Y paso 2000, y pasó 2001&#8230;y seguía igual. Y es insostenible. Si no tienes un producto por el que puedas cobrar, no tienes un producto, es algo que sabe cualquier universitario. Pero los periódicos creyeron que éste era el modelo que funcionaba. Hay que buscar mucho en la historia de la industria para encontrar este nivel de mala gestión de un producto.</p>
<p><strong>¿Ha pensado en hacer una serie como &#8216;The Wire&#8217; dedicada exclusivamente al periodismo, o en la quinta temporada de esta serie explicó todo lo que quería explicar sobre este asunto?</strong></p>
<p>La quinta temporada explicaba básicamente todo lo que quería explicar, que era que la gente que lleva los periódicos ya no respeta su propio producto ni las comunidades que supuestamente debe cubrir. Ellos han venido a valorar su propia importancia sobre el trabajo, a dominar la cultura del precio, así que son cada vez menos esenciales para sus ciudades. Queríamos dar a entender que el periódico se perdió todas las historias importantes: el alcalde que hace trampas con el presupuesto, con las pruebas escolares, que manipula las cifras de delitos, que oculta las guerras de la droga&#8230;. ¿Ha visto usted las cuatro temporadas previas de &#8216;The Wire&#8217;?</p>
<p><strong>Sí.</strong></p>
<p>Pues todas y cada una de las historias importantes que aparecen en la serie no fueron apenas cubiertas por los periódicos, porque eran demasiado débiles para hacerlo adecuadamente. Si alguien que viera la serie creyera que eso no puede suceder porque el perro guardian habría ladrado, que sepa que el perro guardían ya no tiene dientes. Y esto es lo que queríamos explicar en The Wire.</p>
<p>Si Internet hubiera estado más extendida cuando hicimos la serie, habría hecho los recortes más dramáticos en el primer episodio. Y si la hubiera hecho ahora, habría añadido otra ronda de recortes al final de la serie [risas].</p>
<p>Lo cierto es que la cuestión de espectador medio y de los recortes se la tomaron muy mal los periodistas de Estados Unidos. Porque se ven a sí mismos como víctimas de un asesinato, como gente que hacía su trabajo, que cubría el mundo y&#8230; &#8220;la tecnología cambió. No fue nuestro fallo, la tecnología cambió y es algo que no podemos controlar&#8221;. Gilipolleces. Esta no es la historia del que construía carrozas hasta que apareció el automóvil. No es la analogía más honesta. La verdad  es que se supone que debes elaborar información precisa y de calidad sobre el mundo. Y llega Internet. El sistema de distribución cambia pero tu producto sigue siendo el mismo. Si te hubieras dedicado a hacer tu producto mejor, podrías cobrar por él en el nuevo sistema de distribución, que podría ser el centro de una fuente de ingresos. Pero en los diez años previos, destripaste tu producto porque no lo respetabas, siguiendo los consejos de Wall Street. Esto es algo que los periodistas no queremos escuchar. Preferimos pensar que fuimos asesinados, antes que complices de nuestro propio fracaso.</p>
<p><strong>Por cierto, ¿de verdad escuchó a un editor hablar de &#8220;periodismo dickensiano&#8221;?</strong></p>
<p>Sí, mi editor me dijo que quería que hiciera &#8220;periodismo dickensiano&#8221;. Se llamaba John Carroll y cuando llegó al periódico lo respetaba mucho pues había escuchado muy buenas cosas sobre él. Todos estabamos muy emocionados en su llegada a The Baltimore Sun. Cuando me fui del periódico, estaba completamente desilusionado, porque él no valoraba ninguna de las cosas que yo valoraba en el periodismo. Y acabamos en muy malos términos. Una vez vino y me dijo que quería &#8220;historias dickensianas&#8221; de la ciudad. Se refería a pilluelos de la calle que no hubieran cometido un pecado todavía. Que no tuvieran lápices ni libros de texto y vivieran en la pobreza. &#8220;Traeme una foto de pobres chicos tristes que no hayan sido tratados justamente, porque yo puedo vender eso&#8221;. Era un hombre que se levantaba todos los días preguntándose cómo llegar al premio Pultizer. Como se medía a sí mismo era como medía al periódico. Y al final tuvo que retractarse porque le pillaron tres veces inventándose historias. Tres veces. No me refiero a correcciones, sino a tres invenciones seguidas. Y cada vez John las tapó. Y al final, cuando ya no estaba en el periódico lo dije bien alto, y no hemos vuelto a hablar desde entonces. Pero sí, la cita dickensiana era suya.</p>
<p>Me molestó porque para mí la historia más interesante  no es la del pilluelo de la calle que tiene ocho años, que es totalmente comprensible que pueda dar para más de una historia y hacer sentir culpable a la gente. La historia más interesante es la del chaval de 16 años que está en una esquina vendiendo droga porque ahí es donde están las otras opciones de la sociedad y la economía americana. Desafortunadamente, tiene 16 años, así que no es tan mono, tiene una pistola escondida en los pantalones y es capaz de provocar mucha más violencia. Es una visión mucho más ambivalente del problema y requiere que los espectadores piensen con la cabeza y no sólo con el corazón. Y a John no le interesaba esto. Era muy complicado para él y no veía que fuera a obtener un premio.</p>
<p>Soy reacio al desprecio hacia él, porque al principio pensé que era un tipo con buena reputación y que el periódico mejoraría con él. Pero estaba mal informado.</p>
<p><strong>¿Cree que tendremos mejor información en el futuro, que el buen periodismo prevalecerá?</strong></p>
<p>Sí, pero sólo cuando el periodismo resuelva el problema de sus fuentes de ingresos. Internet fue hecho para pagar y financiará el periodismo profesional. No me refiero a blogueros, sino a reporteros y editores profesionales. Y será financiado, tal vez por instituciones sin ánimo de lucro, que sería lo más recomendable, tal vez por compañías que inviertan el dinero en la calidad antes de coger los beneficios. En cualquier caso, cuando los dinosaurios de la industria dejen camino, las cosas cambiarán.</p>
<p>Internet es más rápido, más limpio y más barato y cuando se use  adecuadamente permitirá el renacimiento del periodismo. Pero tenemos que  pagar por él. No mucho, sólo un poco cada mes, igual que pagamos la  factura del cable o del teléfono móvil. Alguien llegará y dirá: &#8220;¿Sabe qué? Si podemos contar a la gente lo que sucede en Baltimore, en San Luis, en San José o en cualquier otro lugar del mundo donde la gente quiera saber qué está pasando en su comunidad, en su ayuntamiento o en el cuartel de la policía, deberíamos hacerlo. Tal vez no sean el cuarto de millón o el medio millón que leen los periódicos, sino sólo 80.000 personas. Pero si estás 80.000 personas pagan 10 dólares al mes, es suficiente para mantener una redacción completa&#8221;. Es más que el presupuesto de la redacción del Baltimore Sun. Alguien se dará cuenta de cómo hacerlo y eso será el principio, el renacimiento del periodismo.</p>
<p>Pero cuando suceda no será amateur. No séra un bloguero pensando si llama a alguien de la comisaría o decidiendo si comenta la noticia de un periódico. Será un tipo que vaya todos los días a cubrir una institución, mantenga fuentes y averigüe quién roba y quién no roba, quién es honesto y quién no lo es, y lo cuente como un profesional. Porque ese producto todavía tiene sentido, es viable y en algún momento alguien lo necesitará, pero los periódicos lo han olvidado.</p>
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		<title>Paul Steiger: «La prensa impresa tendrá que ser un complemento de la web»</title>
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		<pubDate>Mon, 24 May 2010 07:58:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[Paul Steiger]]></category>
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Hace apenas tres años, Paul Steiger (Nueva York, EEUU, 1942) dejó su puesto de editor jefe en The Wall Street Journal para hacerse cargo de un proyecto que nada tenía que ver con la prensa impresa en la que había trabajado durante casi medio siglo. Steiger, también presidente del Comité para la Protección de los [...]]]></description>
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<div id="attachment_1330" class="wp-caption alignleft" style="width: 220px"><img class="size-full wp-image-1330" title="Paul_Steiger_300" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/05/Paul_Steiger_300.jpg" alt="Paul Steiger" width="210" height="300" /><p class="wp-caption-text">Paul Steiger</p></div>
<p>Hace apenas tres años, Paul Steiger (Nueva York, EEUU, 1942) dejó su puesto de editor jefe en <em>The Wall Street Journal</em> para hacerse cargo de un proyecto que nada tenía que ver con la prensa impresa en la que había trabajado durante casi medio siglo. Steiger, también presidente del <a title="Sitio web del Comitee to Protect Journalists." href="http://www.cpj.org/">Comité para la Protección de los  Periodistas</a> y miembro del consejo de la <a title="Sitio web de la Fundación Knight." href="http://www.knightfoundation.org/">Fundación Knight</a>, se reunió con una pareja de inversores y obtuvo de ellos 10 millones de dólares para financiar una cabecera digital por un plazo de tres años.</p>
<p>Y así nació <em><a title="Sitio web de ProPublica." href="http://www.propublica.org">ProPublica</a></em>, un medio informativo que bajo el lema <em>Periodismo de interés público</em> reúne a casi tres decenas de periodistas de investigación de gran prestigio y que en su corta existencia ha recibido varias decenas de premios. El último, el gran Pulitzer, que el pasado mes de abril reconoció por primera vez el trabajo periodístico de un medio digital.</p>
<p>En una entrevista telefónica desde Nueva York, Steiger comenta la breve historia de la redacción de la que es editor jefe, desde su larga experiencia como periodista de la prensa tradicional.<span id="more-1325"></span></p>
<p><strong>Apenas dos años después de empezar con ProPublica, reciben un Pulitzer. ¿Lo esperaba tan pronto?</strong></p>
<p>No, nunca pensé que lo recibiríamos tan pronto. Esperaba que acabaríamos alcanzando ese nivel de trabajo, pero lo que me emocionó es que nos lo dieran en nuestro primer año, 2009, cuando no sólo publicamos <a title="ProPublica. The Deadly Choices at Memorial." href="http://www.propublica.org/feature/the-deadly-choices-at-memorial-826">el maravilloso trabajo de Sheri Fink</a> que ganó el Pulitzer, sino cuatro o cinco proyectos más que tenían también ese tipo de calidad. Por ejemplo, el del <a title="Propublica.When Caregivers Harm: Problem Nurses Stay on the Job as Patients Suffer." href="http://www.propublica.org/feature/when-caregivers-harm-california-problem-nurses-stay-on-job-710">fracaso del Consejo de licencias de  enfermería de California</a> que fue finalista del premio Pulitzer al servicio público; o el de <a title="ProPublica. Buried Secrets: Gas Drilling's Environmental Threat." href="http://www.propublica.org/series/buried-secrets-gas-drillings-environmental-threat">los riesgos potenciales de perforar en busca de gas natural</a> , que ganó un premio George Polk; u otro reportaje sobre <a title="ProPublica. Injured War Zone Contractors Fight to Get Care From AIG and Other Insurers." href="http://www.propublica.org/feature/injured-war-zone-contractors-fight-to-get-care-from-aig-416">la falta de cuidados médicos a los heridos que trabajaban en los contratos militares de Afganistán e Irak</a>, que ganó un premio Selden Ring y el de la Prensa Exterior. Así que el impacto que ha tenido nuestro trabajo en el primer año ha sido muy gratificante y mucho mayor de lo que esperaba.</p>
<p><strong>Los medios que ha dirigido han recibido varios Pulitzer. ¿Es éste el más importante para  usted?</strong></p>
<p>Eso es como preguntar a un padre qué hijo prefiere. Pero este premio ha sido especial porque mientras <em>The Wall Street Journal</em> ha estado aquí durante más de cien años, <em>ProPublica</em> es una cabecera muy nueva. Conseguir que tu <em>niño</em> gane es maravilloso.</p>
<p><strong>¿Cómo define ProPublica: como una agencia, como un periódico o simplemente como &#8220;periodismo de interés público&#8221;?</strong></p>
<p>Es una redacción imparcial y sin ánimo de lucro que hace periodismo de investigación de interés público.</p>
<p><strong>Y ¿cuál ha sido en su opinión la clave de su éxito?</strong></p>
<p>La clave está en la gente estupenda que hemos sido capaces de reclutar. Su talento es lo que ha conseguido el éxito.</p>
<p><strong>¿Cómo se las arregló para convencer a periodistas de grandes medios, larga trayectoria y muchos premios?, ¿qué razones puso sobre la mesa para animarles a venir a un proyecto nuevo y sin ánimo de lucro?</strong></p>
<p>El primer atractivo fue precisamente ése: empezar un proyecto nuevo, una aventura a la que podrían contribuir. El segundo fue asegurarles que estaría completamente enfocado a un periodismo de gran impacto. La tercera cuestión sobre la que pude persuadirles es que la inversión era segura o, al menos, tan segura como la de cualquier medio tracional.</p>
<p><strong>Usted sostiene que el periodismo de investigación debe ser hecho por periodistas profesionales.</strong></p>
<p>Este tipo de periodismo, más que cualquier otro, requiere habilidades profesionales y organización, y no creo que pueda ser hecho por cuenta propia. Tal vez sí en una historia concreta, pero para hacerlo de un modo sostenible son necesarias la profesionalidad y la organización.</p>
<p><strong>¿Qué papel juegan los socios mediáticos?, ¿podría ProPublica sobrevivir sin ellos?</strong></p>
<p>No lo sé, pero creo que sería mucho más difícil. Los socios mediáticos son importantes en muchos aspectos: el primero es que da mucha más visibilidad y distribución a nuestro trabajo; el segundo es que nos aportan una especie de prueba de aprobación, en el sentido de que estas organizaciones de prensa o emisoras suelen ofrecer buena calidad; y el tercero es que dan una visibilidad adicional a nuestra marca.</p>
<p><strong>ProPublica tiene el apoyo financiero de un gran inversor. ¿Cree que llegará el día en que el periodismo no necesite inversores?, ¿el día en que los inversores sean los lectores?</strong></p>
<p>Lo que sucede es que el modelo de financiación del periodismo que ha funcionado tan bien en los últimos 45 años ha sido reventado por la Web. Así que habrá cosas que seguirán siendo financiadas del modo tradicional, con ánimo de lucro; cosas que serán hechas por voluntarios, como Wikipedia; y cosas que requerirán apoyo filantrópico o una combinación de filantropía y cobro.</p>
<p><strong>Como ex editor jefe durante muchos años de &#8216;The Wall Street Journal&#8217;, conoce muy bien el mundo de la prensa impresa. ¿Cree que hay una solución para los problemas que ahora atraviesa?</strong></p>
<p>Creo que seguirá teniendo un papel en nuestra sociedad, como la radio. Pero lo tendrá mucho más difícil, como lo tuvo la radio después de la invención de la televisión. La prensa impresa tendrá que ser un complemento de la web, en vez de un medio aislado y autosuficiente.</p>
<p><strong>Casi dos años después de aventura digital, ¿puede  imaginarse fuera del mundo de la red?, ¿volvería  a la prensa impresa, si se lo pidiera por ejemplo &#8216;The Wall Street Journal&#8217; o &#8216;The New York Times&#8217;?</strong></p>
<p>De entrada, no me lo van a pedir, pero además me lo estoy pasando muy bien haciendo lo que hago.</p>
<p><strong>¿Cuáles son en su opinión las grandes historias de nuestro mundo, actualmente?</strong></p>
<p>La gran historia ahora mismo es la caída del modelo financiero global y la necesidad de un nueva estructura internacional de comercio y pagos que sea sostenible, pues nos encontramos en una situación muy peligrosa. Ésta es una gran historia. Obviamente, el reto que los militantes islamistas han lanzado contra el mundo instrializado es otro gran tema, así como los asuntos de sanidad.</p>
<p><strong>Usted escribió un libro sobre la crisis de los setentas. ¿Cree que esta crisis global podría haber sido evitada con más periodismo de investigación?</strong></p>
<p>Creo que puede ayudar, pero con ciertos límites. Cada vez que tienes un periodo sin graves descensos, como el que tuvimos en Estados Unidos desde 1982 a 2006, la gente empieza a pagar los costes de las ganancias, y no hay periodismo de investigación que pueda cambiarlo. Esto no quiere decir que no deba haber más periodismo de investigación, sino que hay límites en lo que se puede esperar de él.</p>
<p><strong>Usted dijo en una conferencia que &#8220;El futuro de los periódicos es horrible; el futuro del periodismo es bueno; y el futuro de los periodistas es desigual?&#8221;. ¿Cómo será el futuro de la información?</strong></p>
<p>Creo que es ilimitado: el número de fuentes y de medios de distribución crece cada día, así como los retos que plantea.</p>
<p><strong>Pero, ¿tendremos mejor información que la que hemos tenido?</strong></p>
<p>Para eso habrá que encontrar el modo de que la información que es mala sea mejor, pero estoy seguro de que la sociedad averiguará cómo conseguirlo.</p>
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		<title>Robert G. Picard: «Los diarios deben entender muy bien lo que quieren sus lectores»</title>
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		<pubDate>Thu, 13 May 2010 06:15:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>

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		<description><![CDATA[Desde su blog, The Media Business (El negocio de los medios), Robert G. Picard (Pasadena, Californa, EEUU, 1951) analiza regularmente el proceso de cambio  en el que están inmersas las empresas informativas, con el ojo crítico  de un veterano ex periodista que lleva décadas analizando la estructura  financiera de estas compañías y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1286" class="wp-caption alignleft" style="width: 235px"><img class="size-full wp-image-1286" title="Robert_Picard_300" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/05/Robert_Picard_300.jpg" alt="Robert G. Picard" width="225" height="300" /><p class="wp-caption-text">Robert G. Picard</p></div>
<p>Desde su blog, <a title="Blog 'The Media Business'" href="http://themediabusiness.blogspot.com/"><em>The Media Business</em></a> (El negocio de los medios), Robert G. Picard (Pasadena, Californa, EEUU, 1951) analiza regularmente el proceso de cambio  en el que están inmersas las empresas informativas, con el ojo crítico  de un veterano ex periodista que lleva décadas analizando la estructura  financiera de estas compañías y ha publicado más de dos decenas de  libros sobre el asunto.</p>
<p>Picard es consejero y analista del modelo económico que sustenta los medios informativos,  imparte clases en diversas  universidades e instituciones académicas de Suecia, China, Perú y Estados Unidos, y asesora a Organismos y Gobiernos de todo el mundo en matería de comunicación.</p>
<p>En una entrevista telefónica desde Boston (EEUU), el analista apunta algunas claves para entender la crisis en el modelo financiero de la información, desmonta ciertas ideas asumidas erróneamente por periodistas y editores y sugiere varias estrategias para que los medios lleven a cabo su transición a la red.<span id="more-1281"></span></p>
<p><strong>Usted sostiene que las noticias siempre han sido un producto comercialmente inviable que ha dependido del valor que otorgaba a otras cosas. ¿Por qué?<br />
</strong><br />
Las noticias  nunca han podido ser vendidas de un modo sostenible por su valor informativo, sino  por usarse de un modo particular y para otras aplicaciones diversas. Por eso la base financiera daba la impresión de estar sustentada en el valor de la información en sí.</p>
<p><strong>De hecho, usted cree que el periodismo &#8220;no es un modelo de negocio ni un trabajo ni una empresa ni una industria&#8221; sino un conjunto de prácticas. ¿Quién debería financiarlo?<br />
</strong><br />
Ésa es la cuestión principal. A lo largo del tiempo, se ha financiado de diversas formas en diversos lugares: financiación pública en algunos países, financiación por publicidad&#8230; de uno u otro modo, necesitaba que alguien de fuera pusiera el dinero para hacer este trabajo y pagar a los periodistas. El problema que tenemos hoy es que los anunciantes ya no quieren pagar y el público tampoco parece dispuesto, dada la información que reciben y la que pueden conseguir en la red. Por eso, debemos prestar mucha atención al tipo de valor que se está dando a un público que no parece querer pagar más.</p>
<p><strong>¿Qué tipo de valor debería darse a ese público?<br />
</strong><br />
Uno de los problemas de las noticias es su forma como producto, que fue creado para un tipo concreto de información durante los siglos XIX y XX. Tres cuartas partes de la información que se publica en un periódico no es leída por la gente que compra el periódico. Y es porque queremos tener algo para todo el mundo, y al final la gente paga por cosas que no quiere. En el nuevo entorno esto no funciona demasiado bien. Si vas a cobrar en la red, tendrás que tener información más dirigida a la gente dispuesta a pagar. El segundo problema es que la mayor parte de la información de los periódicos no está producida por los periódicos, sino por agencias que aportan noticias, reportajes&#8230; y mucha de esta información está también disponible gratis en la televisión, en la red, en los periódicos gratuitos, etcétera. Sin embargo, seguimos pidiendo a la gente que pague por algo que puede conseguir sin pagar.</p>
<p><strong>¿Llegará un momento en que llos lectores sólo quieran leer las noticias, la información pura y dura?</strong></p>
<p>Siempre ha habido lectores que leen noticias puras y duras, pero en una proporción muy pequeña: sólo entre el 15% y el 20% de los lectores quieren leer noticias así diariamente. En tiempos de crisis social o económica, este público se hace más grande, pero no podemos esperar que quiera pagar. La gente que solía leer los periódicos en los 80 y los 90 pagaban hasta cuatro veces más por el periódico de lo que pagan ahora. Era relativamente caro leer la prensa en el pasado y eso conseguía que los periódicos hicieran dinero. Los editores no eran gente rica,  que hiciera enormes cantidades de dinero en el negocio de las noticias de aquellos días, pero podían vivir de él. Y es a este punto donde probablemente deberían volver las empresas informativas en el siglo XXI, a no ser que se encuentre otro tipo de financiación.</p>
<p><strong>Usted propugna el cambio desde el modelo de mercado basado en el soporte al modelo basado en la función. ¿Deberían los medios especializarse en el contenido, independientemente del soporte?</strong></p>
<p>Siempre hemos hablado de los medios pensando en un periódico o en una televisión, pero esto ya no funciona así. Tenemos soportes cruzados de muchas formas y debemos empezar a pensar no en términos de periódico sino en términos de empresa informativa que opera en diveras plataformas. Una de las dificultades que la gente de los periódicos está teniendo en la red cuando habla de publicidad es que creen que es igual que la de fuera de la red. El 60% de las tarifas por publicidad en la red, por posicionamiento en buscadores o por otros negocios parecidos no tiene equivalente fuera de la red. Y el caso es que no hay tanto dinero en la red como ha habido fuera de ella.</p>
<p><strong>¿Qué modelo de financiación le gusta más: el de &#8216;The New York Times&#8217;, el de Murdoch&#8230;?</strong></p>
<p>Uno de los problemas de esta nueva era es creer que haya un modelo que pueda funcionar para todos. Hay ciertas cosas que sabemos: los periódicos que tienen un precio alto fuera de la red tienen más facilidad para cobrar en la red; los diarios económicos tienen más probabilidades de poder cobrar por su archivo u otro material en la red. Hay otra diferencia: en la mayoría de los países, hay dos o tres periódicos capaces de soportar un modelo de cobro o un modelo gratuito, y el resto se queda fuera porque no tiene suficientes lectores dispuestos a pagar o lectores suficientemente atractivos para la publicidad. Así que veremos muchos modelos híbridos: gratuitos, de pago, algo de comercio electrónico, servicios especializados&#8230; muchos más mecanismos financieros que los que tenemos hoy. Por eso no podemos elegir sólo &#8220;el  modelo de <em>The Wall Street Journal</em>&#8221; o de <em>The Financial Times</em>, o el de <em>The New York Times</em>&#8230; Podrían funcionar para ciertos diarios equivalentes en otros países, pero para la gran mayoría de los periódicos esos modelos no funcionarán.</p>
<p><strong>Pero, ¿apuesta por el modelo de muro de pago de Murdoch?</strong></p>
<p>No creo que pueda poner todo detrás de un muro de pago y algo tendrá que quedarse fuera. Especialmente, si se pretende ir a un modelo de pase diario o de compra de artículos, tendrá que haber contenido fuera, o la gente no sabrá por qué va a pagar.</p>
<p><strong>Usted sugiere que los periodistas deben implicarse en la gestión de los medios. ¿Por qué?</strong></p>
<p>Una de las cosas que sucedió en el siglo XX es que los periodistas dejarón de preocuparse por el  negocio. En el siglo en que se decidió lo que era valioso del producto, ellos estaban fueran del mercado con muy poca opinión sobre lo que era y no era importante. Al hacer esto, se separaron más y más de sus audiencias, cuando en el momento actual deberían estar mucho más juntos, colaborando de diversas maneras, estableciendo nuevos lazos  para la transformación. Pero rechazaron asumir la responsabilidad del negocio, y así no hay forma de hacer una transformación exitosa hoy en día.</p>
<p><strong>¿Cuál será el papel de las fundaciones en el negocio?</strong></p>
<p>Serán sólo parte de la solución. Las fundaciones aportan algunos beneficios pero también problemas. <em>Reuters</em>, por ejemplo, era un consorcio, pero entró en problemas financieros por la competenia de <em>Bloomberg </em>y por no responder adecuadamente durante la burbuja puntocom y otros asuntos. Las fundaciones no garantizan que no tengas problemas. Pueden ser útiles para reducir la presión del beneficio, pero no te mantienen al margen de los problemas financieros. Diarios como <em>The Guardian</em> han despedido a cientos de periodistas en los últimos dos años, y es posible que otros tengan que cerrar. Las fundaciones podrían ser la solución para algunos periódicos, pero no para todos.</p>
<p><strong>¿Por eso dice también que las nuevas empresas de información son útiles, pero no la panacea?</strong></p>
<p>Exacto. Es mucho más fácil hablar del futuro de las organizaciones pequeñas, y particularmente aquéllas que no dependen de la imprenta, porque sus costes de infraestructura y de funcionamiento son más bajos. Hay varias empresas nuevas en Europa y Estados Unidos que parecen interesantes y hay cierto potencial en ellas, pero gran parte de las noticias nacionales e internacionales dependen de empresas informativas muy bien financiadas y que requieren mucho capital para operar. El capital de las nuevas empresas no es suficiente para hacer este trabajo.</p>
<p><strong>¿Cree que el iPad será la solución de los medios tradicionales?</strong></p>
<p>El iPad y otros 10 ó 20 lectores electrónicos, con sus ventajas e inconvenientes, podrían ser una de las soluciones, pues reducen los costes de producción y de distribución. La cuestión es si son buenos para los consumidores. Lo que debemos a plantearnos es que una persona que va a trabajar, tendrá que llevar su portátil y también un iPad o un Kindle, así que empezamos a multiplicar los dispositivos. Y una de las cosas que hemos aprendido de los dispositivos de comunicación personal en los últimos 30 años, es que la gente suele querer dispositivos integrados, antes que muchos dispositivos. Por eso tengo ciertas reservas. El otro problema es que los editores están llegando a acuerdos propietarios, unos con Apple, otros con Amazon, otros con Sony&#8230; y si no operan entre ellos podría llegarse a una situación en que un lector tendrá que comprar otro dispositivo para leer otra publicación. Los consumidores no van a tragar con eso.</p>
<p><strong>¿Cómo será el ecosistema de información dentro de diez años y cuál será la clave para tener mejor información?</strong></p>
<p>Lo que estamos viendo cada vez más es que la gente está saturada, porque hay muchas noticias y no tanta información y conocimiento. Los lectores emplean una buena cantidad de esfuerzo para evitar las noticias, porque lo que pretenden es que los diarios  les lleven a través de las noticias y les ayuden a entenderlas. Quieren más interpretación, más capacidad para encontrar información cuando la necesitan. En el día a día, necesitan a alguien que rastree el mundo y les ayude a juntar las piezas. No es muy útil para un lector leer en un artículo sobre 20 personas que han muerto en Irak, porque mucha gente ha muerto también en los últimos años. Necesita saber si las cosas van a mejor o a peor. Pero el modo en que preparamos y presentamos la información se basa  en estas piezas informativas que la mayoría de la gente ya no quiere. En el mundo digital debe pensarse de forma diferente sobre el modo de presentar la información.</p>
<p><strong>¿Qué consejo daría a los editores en estos tiempos de cambio?</strong></p>
<p>El consejo más importante es que estén muy, muy cerca de sus lectores, tanto los que leen el periódico como los que sólo leen en la red. Tienen que entender a esa gente y averiguar muy bien lo que quieren. Lo que sucede es que está cambiando lo que quieren con respecto a lo que querían en el pasado, y sólo entendiendo esto seremos capaces de hacer un producto informativo que realmente cubra sus necesidades.</p>
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		<title>Robert Rosenthal: «La gran amenaza para el periodismo de investigación es no encontrar a quien lo pague»</title>
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		<pubDate>Fri, 07 May 2010 07:32:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[California Watch]]></category>
		<category><![CDATA[Center for Investigative Reporting]]></category>
		<category><![CDATA[CIR]]></category>
		<category><![CDATA[Robert Rosenthal]]></category>

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		<description><![CDATA[El periodismo de investigación ha sido uno de los más afectados por la crisis económica que atraviesan los diarios. Los recursos y el tiempo que se necesitan para hacer el trabajo de análisis y seguimiento de un asunto de interés general han ocupado en los últimos años los primeros lugares en la lista de recortes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-1256" title="Photographer" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/05/Robert_Rosenthal.jpg" alt="Photographer" width="230" height="300" />El periodismo de investigación ha sido uno de los más afectados por la crisis económica que atraviesan los diarios. Los recursos y el tiempo que se necesitan para hacer el trabajo de análisis y seguimiento de un asunto de interés general han ocupado en los últimos años los primeros lugares en la lista de recortes y despidos. Varias organizaciones estadounidenses, junto con muchos reporteros descartados en las grandes redacciones tradicionales, intentan reflotar un tipo de periodismo muy necesario para la sociedad y que en los últimos años se ha visto especialmente reducido en todo el mundo.</p>
<p>Robert Rosenthal (Nueva York, EEUU, 1948) es el  director ejecutivo del <a title="Sitio web del Center for Investigative Reporting" href="http://www.centerforinvestigativereporting.org/">Center for Investigative Reporting</a> (CIR, Centro para el Periodismo de Investigación), una organización estadounidense sin ánimo de lucro cuyo último proyecto <em><a title="Sitio web de California Watch." href="http://californiawatch.org/">California Watch</a></em>, pretende reivindicar el periodismo de calidad en los asuntos estatales, ofreciendo historias de investigación a medios grandes y pequeños.</p>
<p>Rosenthal, quien cuenta con un curriculum tan extenso como interesante -repleto de cabeceras, como <em>The New York Times</em>, <em>The Boston Globe</em>, <em>The Philadelphia Inquirer</em> y <em>The San Francisco Chronicle</em>- y de varios premios periodísticos-, explica en una entrevista telefónica desde California las claves de su proyecto y los grandes retos a los que se enfrenta el periodismo de investigación.<span id="more-1250"></span></p>
<p><strong>¿Es más fácil para un periodista investigar ahora que hace décadas?</strong></p>
<p>No creo que sea necesariamente más fácil para un periodista. Sólo lo es en el sentido de que hay muchos más datos -números y hechos disponibles- y con Internet es posible encontrar la información muy rápidamente. Pero el buen periodismo de investigación sigue necesitando la fuente, alguien en el Gobierno, en una empresa o en el ejército que aparezca con una  información capaz de llevarte a un sitio donde nunca habrías llegado sin ese tipo de ayuda. Cada día, en el CIR, los mejores reporteros necesitan una persona que pueda tener acceso a documentos de los que no sabían nada hasta que aparecieron. Esto es y siempre ha sido muy importante, y no creo que ahora sea más fácil. Por el derrumbe del modelo económico de los periódicos, cada vez menos periodistas tienen trabajo y por eso organizaciones como la nuestra son más importantes para el funcionamiento de la democracia. Mucho más importantes que nunca.</p>
<p><strong>A lo largo de su carrera, ha visto muchas redacciones, ha viajado por todo el mundo, ha recibido muchos premios&#8230; conoce muy bien cómo funcionan los medios tradicionales. ¿Qué cambio en la prensa le ha impresionado más hasta ahora?</strong></p>
<p>He sido periodista mucho tiempo y entiendo bien cómo funciona el negocio de los periódicos. Me llama la atención lo ocurrido en los últimos diez años, con las nuevas tecnologías, el modo de contar historias, encontrar audiencias por nuevos medios, gracias a los dispositivos como el iPhone, el iPad, los dispositivos móviles que la gente no sólo usa para entretenerse sino para conseguir información y noticias. Además, las personas pueden convertirse en editoras al enviar información, lo cual es muy importrate. Y debido al derrumbe  en el modelo económico, muchos periodistas y emprendedores han tenido que buscar el medio de que el periodismo sea sostenible. Y esto es muy importante no sólo para la democracia estadounidense sino para las organizaciones que controlan a los gobiernos de todo el mundo.</p>
<p><strong>¿Cuál ha sido la peor influencia para el periodismo de investigación? En una conferencia el año pasado, dijo que la Administración Bush tuvo un papel muy negativo en el papel de la prensa como guardián de los gobiernos.</strong></p>
<p>Una de las cosas que hizo el Gobierno de Bush, e incluso más reciente el de Obama, es intentar forzar a los periodistas a entregar a sus fuentes, lo que me parece aterrador pues puede desanimar a los informadores. Como he dicho antes, el modo en que mejor ha funcionado el periodismo es a través de esa gente, que estaba protegida por los periodistas. Si dejan de estarlo, les dará miedo. La historia de este país ya no tiene tanto que ver con qué Administración está al mando, republicana o demócrata, porque ambos ven a menudo la prensa como un adversario.</p>
<p><strong>Usted ha ha investigado muchos asuntos a lo largo de su carrera, empezando por los Papeles del Pentágono, hace más de 40 años. ¿Qué organizaciones son más difíciles de investigar: las gubernativas o las corporativas?</strong></p>
<p>En mi experiencia, investigar la corrupción corporativa es bastante más complicado, fundamentalmente porque la gente que trabaja en ellas obtiene mucho dinero, se guían por el objetivo de enriquecerse y tal vez tengan menos ética. Las coporaciones suelen estar muy cerradas y ser mucho menos investigadas por la prensa. Por ejemplo, en Washington, Roma o Madrid, la investigación de las grandes empresas ha sido abandonada, motivo por el que el sucedió el desastre finaciero y el escándalo de las hipotecas, un buen ejemplo de que las cosas no habían sido vigiladas adecuadamente. El Gobierno tiene el poder de perseguir a periodistas, pero las empresas también usan las demandas y la amenaza de demandas para detener el trabajo de los periodistas.</p>
<p><strong>¿Cómo son los lectores de hoy en día comparados con los de antes?</strong></p>
<p>El público en general consigue la información por muchos más medios. Salvo en algunos países, como India, la difusión de los periódicos ha caído estrepitosamente, así que la gente consigue la información sobre todo en Internet. Al mismo tiempo, la estructura de los grandes periódicos ha creado la oportunidad de hacer más periodismo de investigación: Muchas organizaciones en diferentes plataformas – radio, televisión, cable, periódicos, sitios web- vienen a nosotros buscando historias. Es decir, cada vez están más interesados en nuestras historias, pero menos interesados en pagar su coste. Cuando entré en el CIR, en 2008, teníamos una plantilla de siete personas y un presupuesto de un millón de dólares.  Casi dos años y medio después, tenemos una plantilla de 26 personas y un presupuesto de 3,7 millones de dólares. Hemos crecido mucho y la mayor aparte de nuestra financiación viene de fundaciones que creen que el periodismo es importante y, más concretamente, el de investigación.</p>
<p><strong>¿El público, en los años 60 ó 70, estaba más interesado en la guerra de Vietnam, por ejemplo, de lo que ahora está interesada en otros asuntos?</strong></p>
<p>La guerra de Vietnam tuvo más interés por el sistema de reclutamiento de este país. Cada familia estadounidense solía tener un hijo fuera en la guerra y la gente estaba más conectada. El ejército voluntario había sido eliminado y se conocía a muchas personas presentes en el conflicto. También creo que la gente ahora mismo, está menos implicada, tal vez por el materialismo u otras distracciones,  pero se sigue preocupando por asuntos políticos o medioambientales. Hoy en día es todo más complicado.</p>
<p><strong>¿Cuál es la idea que subyace en California Watch?</strong></p>
<p>Es muy simple: los periódicos regionales estadounidenses que cubren áreas como San Francisco o Los Ángeles han perdido cientos de periodistas, así que ¿quién vigila al Estado y los millones de dólares que se están gastando en California? La idea es enfocar a los periodistas de investigación en California. Ahora mismo tenemos el mayor equipo de investigación de todo el Estado, con 15 personas, cuyo trabajo es interesarse por asuntos como el medioambiente, la influencia del dinero en la política, la educación, la seguridad pública, la justicia&#8230; todo un rango de asuntos diferentes enmarcados en California. Hemos tenido mucho éxito desde que lanzamos California Watch en enero: ya tenemos unos 55 socios de medios – periódicos, radios, televisiones, sitios web-  en California  y nuestras historias llegan a entre 15 y 20 millones de personas actualmente. La idea no tiene nada que ver con la exclusividad sino con empujar la historia al mayor número de medios posible. Cuando empezamos no estaba seguro de que funcionara en términos de distribución, pero lo ha hecho  muy bien y estamos muy contentos. La mayor parte de la financiación viene de tres grandes fundaciones: Knight, Irvine, Hewlett y recientemente de una llamada California Endowment. Conseguimos unos 4 millones de dólares para este proyecto.</p>
<p><strong>¿Qué le interesa más: colaborar con medios grandes o con pequeños?</strong></p>
<p>Ambos son importantes. Los grandes medios llegan a más audiencia, pero hay comunidades que no están convenientemente servidas. No sólo pensamos en la geografía sino en grupos diversos de gente en términos étnicos y culturales. <em>La Opinión</em>, el mayor periódico en español de California, publica muchas de nuestras historias en su portada y estamos muy orgullosos de ello. Cuando traducen las historias, conseguimos que estén disponibles para muchas otras organizaciones y otras audiencias. Tenemos la responsabilidad de aliarnos no sólo con grandes organizaciones, como el <em>San Francisco Chronicle</em>,  el <em>Los Angeles Times</em> o las radios públicas de California, sino también con pequeños periódicos.</p>
<p><strong>El periodismo de investigación requiere mucho tiempo y recursos y usted no quiere depender sólo de las fundaciones. ¿Cómo desearía que fuera el futuro equilibro económico de &#8216;California Watch&#8217;?</strong></p>
<p>Todavía intentamos averiguarlo, porque es crucial que sea sostenible. Cobramos por nuestras historias a las empresas informativas con ánimo de lucro y creemos que muchas más iniciativas deben ser probadas: desde las suscripciones a las donaciones del público, pasando por la publicidad y el patrocinio en nuestro sitio web. Ahora mismo estamos trabajando no sólo en hacer periodismo y sacar buenas historias, sino también en encontrar el modelo de negocio que nos ayude, como tras tantas organizaciones sin ánimo de lucro. Es un asunto global y no sólo de EEUU: todos los países necesitan mantener el periodismo, sobre todo aquellos en los que el de investigación está más perseguido. No se trata sólo de un trabajo que se hace porque se ama, sino porque se cree que hay un papel para este trabajo, y deberíamos trabajar conjuntamente en encontrar un modelo para todos. La idea de la aldea global es más real hoy, fundamentalmente por la tecnología y la velocidad de la información. Creo que el contenido que hacemos nosotros y otras organizaciones tendrá más valor en el futuro, por el coste que tiene producirla.</p>
<p><strong>Usted suele hablar de la alianza entre el dinero y los creadores.</strong></p>
<p>Sí, cuando estaba en el <em>Philadelphia Inquirer</em> hicimos mucho dinero, pero la prioridad de los propietarios corporativos era conseguir márgenes de beneficio. Ningún periodista empieza su carrera porque quiere ser rico, sino porque cree en algo. El nuevo modelo debería agrupar el valor de los creadores en un modelo más sostenible.</p>
<p><strong>¿Qué significa para usted el premio Pulitzer que ha recibido Propublica?</strong></p>
<p>Me parece excelente, muy importante para todos los modelos sin ánimo de lucro, y esperamos conseguir un premio así en el futuro. Es una medida de la calidad del trabajo. El valor más importante que pueden tener el CIR y California Watch es ser conocidos como una fuente precisa, creíble e imparcial de periodismo de investigación. Ganar premios puede ser parte de esto, pero la medida del éxito debe estar basada en el trabajo, la precisión y la credibilidad. Propublica es la organización mejor financiada y colaboraremos con ellos.</p>
<p><strong>¿Qué papel tienen los blogs y Twitter en California Watch?</strong></p>
<p>Un papel muy importante. Las redes sociales nos ayudan a llegar a más audiencia, así que debemos usarlas todo lo que podamos. Además, significan nuevos modos de contar historias.</p>
<p><strong>¿No son un poco peligrosos para un periodista de investigación? ¿tienen algún tipo de normas para su uso?</strong></p>
<p>Sí, hay que ser cauto con lo que se dice, no usamos las redes sociales de un modo que nos comprometa y tratamos de aplicar un estándar de imparcialidad. La clave es encontrar audiencias a las que les importe el asunto, comunidades de interés sobre el Gobierno, California, asuntos medioambientales, derechos humanos..  es una oportunidad para que nuestra información llegue a gente que se preocupa por estos asuntos. Los beneficios son mucho mayores que los riesgos.</p>
<p><strong>¿Cree que el futuro ecosistema de información traerá mejor periodismo de investigación?</strong></p>
<p>Creo que sí. Sé que a mucha gente le gustaría que desapareciera, tanto en este país como en todo el mundo, porque no siempre ha sido un periodismo muy popular y al poder no le gusta ser retado. La gran amenaza para el periodismo de investigación es no encontrar quién pagará por él y quién protegerá al periodista. Nuestro objetivo en CIR y en California Watch es conseguir más ingresos, pero no creo que en los próximos tres o cinco años seamos económicamente independientes con los ingresos de nuestro trabajo. Necesitamos más apoyo de fundaciones, pero también que nuestras historias sean muy valiosas no sólo financieramente sino también para la sociedad.</p>
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		<title>Comienza el proyecto que pretende arreglar los errores de la prensa como si fueran informáticos</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Apr 2010 10:59:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ideas]]></category>
		<category><![CDATA[Fundación Knight]]></category>
		<category><![CDATA[Knight Foundation]]></category>
		<category><![CDATA[MediaBugs]]></category>
		<category><![CDATA[Scott Rosenberg]]></category>

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		<description><![CDATA[El proyecto MediaBugs, dirigido por el periodista Scott Rosenberg y financiado por la Fundación Knight, acaba de entrar en funcionamiento tras casi un año de desarrollo. Esta iniciativa, que nace bajo el lema Arregla las noticias, pretende dar cuenta de los fallos cometidos por la prensa estadounidense en su labor informativa, por medio del sistema [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-1238" title="mediabugs3" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/04/mediabugs3.jpg" alt="mediabugs3" width="300" height="83" />El proyecto <a title="Sitio web del proyecto MediaBugs." href="http://www.mediabugs.org">MediaBugs</a>, dirigido por el periodista <a title="Wordyard, blog personal de Scott Rosenbegr." href="http://www.wordyard.com/">Scott Rosenberg</a> y <a title="Beca del proyecto, en el sitio web de la Fundación Knight." href="http://www.knightfoundation.org/grants/grant_detail.dot?id=349012">financiado por la Fundación Knight</a>, acaba de entrar en funcionamiento tras casi un año de desarrollo. Esta iniciativa, que nace bajo el lema <em>Arregla las noticias</em>, pretende dar cuenta de los fallos cometidos por la prensa estadounidense en su labor informativa, por medio del sistema de resolución de errores que se utiliza en la elaboración de programas informáticos.</p>
<p>Según explicó Rosenberg <a title="La palabra escrita. Scott Rosenberg: «Los errores periodísticos, como los informáticos, son problemas que hay que resolver»" href="http://lapalabraescrita.abc.es/2009/07/16/scott-rosenberg-errores-periodisticos-como-informaticos-problemas-resolver/">en una entrevista concedida a este medio el año pasado</a>, &#8220;Media Bugs pretende ser un terreno neutral donde tener una conversación civilizada y productiva&#8221; que mejore la comunicación entre el periodismo y la ciudadanía, al reunir todas las denuncias sobre errores, erratas e inexactitudes en un solo sitio donde puedan ser resueltos, tal y como se hace en el entorno informático.</p>
<p>Una vez publicados los errores, sus responsables -redactores, jefes o editores- pueden explicar públicamente su punto de vista y, en caso de tratarse de un fallo, informar de las medidas que han puesto en marcha para subsanarlo, como la corrección de páginas web o la publicación o emisión de una fe de errores en el soporte impreso o radiado. &#8220;No estaremos entre el periodista y la publicación para decidir si debe hacerse algo. Sólo publicaremos la información.&#8221;, apuntaba Rosenberg.</p>
<p>El hecho de usar un sistema informático para <em>depurar</em> los errores de la prensa obedece al conocimiento de este entorno que tiene Rosenberg, quien pasó tres años preparando un libro (<em><a title="Sitio web del libro 'Dreaming in code'." href="http://www.dreamingincode.com/">Dreaming in code</a></em>, soñando en código) sobre el trabajo de una docena de informáticos en una <a title="Sitio web de Chandler." href="http://chandlerproject.org/">empresa de elaboración de programas de código abierto</a>.</p>
<p>Mediabugs comenzó en fase pública de pruebas el pasado 20 de abril y ya reúne una decena de errores, de los que de momento, sólo hay uno corregido.</p>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">El pasado mes de mayo entró en funcionamiento el proyecto MediaBugs, dirigido por el periodista Scott Rosenberg y financiado por la Fundación Knight. Esta iniciativa, que nace bajo el lema &#8220;Arregla las noticias&#8221; pretende dar cuenta de los fallos cometidos por la prensa en su labor informativa, por medio del sistema de resolución de errores que se utiliza en la elaboración de programas informáticos.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Según explicó Rosenberg en una entrevista concedida a este medio el año pasado, &#8220;Media Bugs pretende ser un terreno neutral donde tener una conversación civilizada y productiva&#8221; que mejore la comunicación entre el periodismo y la ciudadanía, al reunir todas las denuncias sobre errores, erratas e inexactitudes en un solo sitio donde puedan ser resueltos, tal y como se hace en el entorno informático.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Una vez publicados, los responsables de estos errores -redactores, jefes o editores- pueden explicar su punto de vista y, en caso de tratarse de un fallo, informar de las medidas que han puesto en marcha para subsanarlo, como la corrección de páginas web o la publicación o emisión de una fe de errores, en el soporte impreso o radiado. &#8220;No estaremos entre el periodista y la publicación para decidir si debe hacerse algo. Sólo publicaremos la información.&#8221;, apuntaba Rosenberg.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">El hecho de usar un sistema informático para &#8216;depurar&#8217; los errores de la prensa obedece al conocimiento de este entorno que tiene Rosenberg, quien pasó tres años preparando un libro (Dreaming in code, soñando en código) sobre el trabajo de una docena de informáticos en una empresa de elaboración de programas de código abierto.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">http://chandlerproject.org/</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Mediabugs comenzó en fase pública de pruebas el pasado 20 de abril y ya reúne una decena de errores, de los que de moemnto, sólo hay uno corregido.</div>
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		<title>Rick Edmonds: «Los periódicos son víctimas de la historia, más que de sus fallos»</title>
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		<pubDate>Mon, 26 Apr 2010 05:29:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[Instituto Poynter]]></category>
		<category><![CDATA[Rick Edmonds]]></category>
		<category><![CDATA[The Biz Blog]]></category>
		<category><![CDATA[The Poynter Institute]]></category>

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		<description><![CDATA[
Antiguo redactor del Philadelphia Inquirer y editor del St.Petersburg Times, Rick Edmonds (Minneapolis, Minnesota, EEUU, 1947) es desde hace años investigador y columnista del Instituto Poynter, una de las más prestigiosas instituciones mundiales en el campo de los nuevos medios de información.
Su especialidad son los modelos de negocio que han sustentado la prensa tradicional, asi [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } --></p>
<div id="attachment_1214" class="wp-caption alignleft" style="width: 245px"><img class="size-full wp-image-1214 " title="rick_edmonds_300" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/04/rick_edmonds_300.jpg" alt="Rick Edmonds" width="235" height="300" /><p class="wp-caption-text">Rick Edmonds / FOTO: Embajada de EEUU en Viena (Austria)</p></div>
<p>Antiguo redactor del <em>Philadelphia Inquirer</em> y editor del <em>St.Petersburg Times</em>, Rick Edmonds (Minneapolis, Minnesota, EEUU, 1947) es desde hace años investigador y columnista del <a title="Sitio web del Poynter Institute. " href="http://www.poynter.org/">Instituto Poynter</a>, una de las más prestigiosas instituciones mundiales en el campo de los nuevos medios de información.</p>
<p>Su especialidad son los modelos de negocio que han sustentado la prensa tradicional, asi como los que empiezan a financiar los nuevos proyectos informativos de Internet. Edmonds escribe regularmente en su espacio <a title="Instituto Poynter. 'The Biz Blog'" href="http://poynter.org/bizblog"><em>The Biz Blog</em></a> sobre las cifras y los hechos que se esconden tras las cuentas de las grandes y pequeñas empresas informativas.</p>
<p>En una entrevista telefónica, este periodista repasa algunas de las claves de la crisis que sufre la prensa desde hace un par de años, señala las dificultades en la búsqueda de nuevos ingresos y apunta algunas tendencias que podrán verse en el futuro cercano.<span id="more-1206"></span></p>
<p><strong>En 2008, usted avisaba de los malos tiempos que vendrían para los periódicos. Dos años  después, ¿ha pasado lo peor, o todavía queda lo peor?</strong></p>
<p>Sí, los últimos dos o tres años han sido muy difíciles para los periódicos de Estados Unidos y algunos más alrededor del mundo. La parte fundamental de esta crisis tiene que ver con una drástica reducción en la inversión publicitaria; otra parte, con la recesión; y otra, con la debilidad extrema de los anuncios clasificados, que eran una fuente muy importante de ingresos para los periódicos. Creo que ya hemos pasado lo peor y que la cosa mejorará un poco. De todos modos, los ingresos publicitarios todavía decrecen un 5% ó 10%, frente al 30% del peor trimestre del año pasado, y veo un periodo en que los periódicos deberán recortar sus gastos significativamente. Pero creo que lo peor ha pasado y que mejorará la situación actual, aunque aventurarse a apostar por lo que sucederá en cinco o diez años es mucho más arriesgado.</p>
<p><strong>Con todos estos recortes y despidos, ¿cómo serán los grandes periódicos en el futuro?, ¿cómo serán el &#8216;Times&#8217; y el &#8216;Post&#8217;, por ejemplo?</strong></p>
<p>Creo que los grandes periódicos tienen fortalezas de las que carecen los diarios metropolitanos. Tanto el <em>Post</em> como el <em>Times</em> tienen sitios web muy fuertes y audiencia en todo el mundo. El <em>Post</em>, que no se imprime fuera de Washington, ha conseguido audiencia nacional gracias a su web. Los grandes periódicos, entre los que incluyo <em>The Wall Street journal</em>, <em>USA Today</em> y otros, parecen en buena forma. Los diarios metropolitanos tienen todavía muchos más retos que afrontar. Francamente, creo que han tenido tantos recortes que han debilitado el atractivo que despertaban en la audiencia.</p>
<p><strong>¿Qué tipo de periodismo está sufriendo más la crisis?</strong></p>
<p>Hay varias categorias diferentes. La cobertura de las capitales del Estado, que en el sistema estadounidense con 50 Gobiernos tienen un poder considerable, ha sufrido una perdida significativa.  Ha pasado de ser hecha por 25 reporteros hace cinco años a 5 ó 10 ahora. Las secciones especiales, como ciencia, arte o educación, se cubren mucho menos de lo que se cubrían antes. Y el tercer periodismo que más ha sufrido, y que solían cubrir los diarios metropolitanos, es el de los pequeños ayuntamientos, urbanizaciones, Gobiernos locales y la gran comunidad que hay más alla de las ciudades.</p>
<p><strong>¿Cree que las ayudas del Gobierno a los periódicos, como las que se han dado a la industria de automoción, pueden ser una solución?</strong></p>
<p>Mantuvimos una discusión muy extensa sobre este asunto, hace un año, en una reunión ante la Comisión Federal de Comercio. Es muy difícil identificar un modo de hacerlo teniendo en cuenta la tradicional separación entre prensa y Gobierno en Estados Unidos. Creo que es posible, pero es muy difícil encontrar un modo de hacerlo, y hasta cierto punto tanto el Gobierno como las organizaciones filantrópicas han estado más pendientes de financiar nuevas empresas informativas sin ánimo de lucro, o la red pública de radio y televisión, que de financiar las compañías privadas de periódicos.</p>
<p><strong>¿Cómo será el equilibrio futuro en los balances económicos de los medios: más publicidad, más suscripciones&#8230;?</strong></p>
<p>Ya se está produciendo un cambio. En Estados Unidos, se ha pasado del 80% u 85% de los ingresos en publicidad al 70% ó 75%. Los periódicos han subido el precio de sus suscripciones y de sus ejemplares muy agresivamente. Hay un cambio en favor de la suscripción y de los nuevos medios de distribuir la información, como los dispositivos móviles, el nuevo iPad de Apple y otras tabletas.</p>
<p><strong>¿Son estos dispositivos, como el iPad, el iPhone, el Kindle&#8230; los que los medios tradicionales estaban esperando?</strong></p>
<p>Creo que tienen potencial para serlo. Es muy pronto para decir cuánto sacarán y si los usuarios estarán cómodos pagando por las noticias en ese formato, cuando no han pagado en la web. La segunda dificultad, sobre todo con las tabletas pero creo que también con los teléfonos, es que la compañía intermediaria quiere una parte importante de los ingresos para ella, y obliga a los medios a compartir sus ingresos y sus clientes, algo que no habían hecho tradicionalmente.</p>
<p><strong>¿Qué opina del sistema de muro de  pago?, ¿cree que si todos los periódicos se pusieran de acuerdo en levantar un muro de pago, con el sistema de Journalism Online, por ejemplo, podría funcionar? </strong></p>
<p>Primero, es muy difícil conseguir el consenso entre los periódicos. Y segundo, el sistema también sería muy duro. Creo que  el entusiasmo por los muros de pago que se veía sobre todo hace un año se ha desvanecido, y sólo veremos experimentos muy limitados para poner una porción del contenido de pago, y dejar el resto abierto. Como pretende <em>The New York Times</em>, al buscar un grupo reducido de usuarios avanzados de su sitio web a los que pueda cobrar. Pero creo que para la mayoría de periódicos es una apuesta perdedora: perderán más lectores y, por tanto, más ingresos por publicidad, que lo que puedan ganar con el muro de pago.</p>
<p><strong>Hablando de experimentos, ¿qué nuevo modelo de empresa le ha sorprendido más gratamente en el último año? </strong></p>
<p>Ha habido unas cuantas muy impresionantes apoyadas por la filantropía privada. Probablemente, la más conocida y grande de Estados Unidos es <em>Propublica</em>, fundada por una familia rica, que se ha centrado en el periodismo de investigación y  que comparte muchas historias con empresas establecidas de prensa y televisión. Ganó un premio Pulitzer hace un par de semanas y cuenta con unos 25 ó 30 periodistas haciendo un gran trabajo periodístico. Hay otros proyectos parecidos en Texas, en el área de la bahía de San Francisco, en San Diego, en Minneapolis&#8230; ha habido una gran  explosión de empresas de este tipo y algunas lo están haciendo muy bien.</p>
<p><strong>¿Cree que la prensa tradicional confía en estos nuevos medios?, ¿cree que un editor habría creído hace sólo un par de años que &#8216;Propublica&#8217; ganaría un Pulitzer?</strong></p>
<p>No, creo que es sorprendente. Sorprendente lo rápido que han crecido y lo diferentes que son estos proyectos. Aunque creo que debería moderar mi optimismo y decir que muchos de ellos han tenido un buen comienzo, pero sus modelos económicos están en tela de juicio. No está claro que las fundaciones los apoyen indefinidamente y afrontan muchos problemas como la prensa tradicional, como conseguir suficiente dinero de la publicidad en línea para financiar lo que intenta hacer.</p>
<p><strong>Hay expertos que creen que los periodistas tendrán que ser empresarios en el futuro. ¿Qué opina de esto?</strong></p>
<p>El periodismo emprendedor es una de las tendencias que se están viendo y en el Instituo Poynter hemos empezado un curso para apoyar este periodismo, averiguar las habilidades necesarias y promover este área. Creo que es prometedor.</p>
<p><strong>Pero ¿tendremos tiempo suficiente para ambas cosas: el periodismo y los negocios?</strong></p>
<p>Conozco un par de compañías nuevas que considero exitosas desde el punto de vista periodístico y que generan ingresos suficientes para sufragar el trabajo de una o dos personas que tienen que trabajar mucho más duro, pues tienen dos trabajos a la vez. Es algo muy exigente.</p>
<p><strong>¿Cree que el futuro ecosistema de información, con empresas informativas pequeñas, algunas sin ánimo de lucro, o incluso blogs y redes sociales, será  una alternativa real  a los periódicos de hoy en día? ¿tendremos mejor información en el futuro que la que tenemos ahora?</strong></p>
<p>El sistema crecerá, algunas compañías fracasarán y otras empezarán. Ahora mismo, la mayor perdida de los últimos tres años es que, según mis cálculos, los periódicos han dejado de invertir de  1,5 a 2 mil millones de dólares en elaborar noticias que antes. La escala del ecosistema actual todavía no ha llegado a cubrir lo que se está perdiendo, pero espero que crezca y contribuya a crear un ecosistema más sano a largo plazo. Tal vez estemos atravesando un momento un poco inmerecido, por esta transición económica.</p>
<p><strong>Si los editores hubieran creído antes en Internet, digamos a mediados de los 90, ¿estaríamos ahora atravesando esta situación?<br />
</strong><br />
Los editores han cometido algunos errores, como mostrarse complacientes ante los buenos resultados de la publicidad de hace unos años y no ver las amenazas de otros competidores, pero no estoy tan seguro de que si pudieran volver atrás levantaran un muro de pago y les fuera muy bien. Esto es un enorme cambio en las comunicaciones, y desafortunadamente para los periódicos los tiempos en que todo podía reunirse en un sólo sitio centralizado han sido reemplazados por un abanico tremendo de opciones y posibilidades, sobre todo en el campo de la publicidad. Creo que son víctimas de la historia, más que de sus propios fallos.</p>
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		<title>Birgitta Jónsdóttir: «Queremos convertir Islandia en el paraíso de la transparencia»</title>
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		<pubDate>Fri, 16 Apr 2010 04:46:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[Birgitta Jónsdóttir]]></category>
		<category><![CDATA[El Movimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Icelandic Modern Media Initiative]]></category>
		<category><![CDATA[Islandia]]></category>

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		<description><![CDATA[La crisis financiera ha puesto de rodillas las economías mundiales, pero ha tumbado la de Islandia sin compasión. En 2003, este país volcó casi toda su estructura económica en los parqués internacionales, sobre todo británicos, y sólo cinco años más tarde recogió su inversión en forma de bancarrota: crecimiento exponencial de la deuda y el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1191" class="wp-caption alignleft" style="width: 240px"><img class="size-full wp-image-1191 " title="birgitta_jonsdottir" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/04/birgitta_jonsdottir.png" alt="birgitta_jonsdottir" width="230" height="300" /><p class="wp-caption-text">Birgitta Jónsdóttir / FOTO: Fridrik Tryggvason</p></div>
<p>La crisis financiera ha puesto de rodillas las economías mundiales, pero ha tumbado la de Islandia sin compasión. En 2003, este país volcó casi toda su estructura económica en los parqués internacionales, sobre todo británicos, y sólo cinco años más tarde recogió su inversión en forma de bancarrota: crecimiento exponencial de la deuda y el paro, reducción drástica del PIB, hundimiento de la Bolsa, nacionalización de bancos y un éxodo de islandeses en busca de tierras mejores.</p>
<p>En un momento en que muchos culpan de la catástrofe a la falta de control y a la opacidad de las operaciones financieras, hay quien propone convertir Islandia, precisamente, en todo lo contrario: la meca de la transparencia. La <a title="Sitio web de la Icelandic Modern Media Initiative." href="http://immi.is/?l=en">Icelandic Modern Media Initiative</a> (Iniciativa Islandesa de Medios Modernos) es un proyecto legislativo que pretende hacer de la gran isla un paraíso de la libertad de información y de expresión donde los que publiquen -sobre todo digitalmente- tengan la garantía de que su información nunca será censurada.</p>
<p>Birgitta Jónsdóttir (Reikiavik, Islandia) es actualmente miembro del Parlamento islandés por el partido El Movimiento, pero prefiere definirise como poeta, escritora, diseñadora o periodista, antes que como una política tradicional. En una entrevista telefónica, Jónsdóttir explica los detalles de un proyecto del que es impulsora y que ya se debate en el Congreso de  aquel país.<span id="more-1186"></span></p>
<p><strong>Hay quien ve esta iniciativa como un puerto franco periodístico, pero ustedes prefieren tomárselo como un antídoto contra los paraisos fiscales. ¿Por qué?</strong></p>
<p>Una de las cosas que realmente faltan en el mundo es transparencia, acceso a la información pública general. Y ahora, además, la mayor parte la información no tiene fronteras, porque está en Internet. Sin embargo, casi todas las legislaciones internacionales están basadas en el viejo mundo. Así que alguien tiene que modificar esta legislación de acuerdo con los derechos humanos fundamentales en lo que respecta a la libertad de información y de expresión. Los islandeses nos hemos familiarizado mucho con la idea del paraíso fiscal, después del abuso que han hecho  de ella los oligarcas de Islandia. Así que decidimos hacer exactamente lo que el paraíso fiscal había estado haciendo -coger lo mejor de las legislaciones del mundo para crear secreto y clandestinidad- y darle la vuelta: buscar las mejores legislaciones del mundo que han demostrado ser útiles para crear un paraíso de transparencia. Hemos estudiado los aspectos de las legislaciones que tienen que ver con fuentes, confidentes, denunciantes&#8230; y una de las cosas que descubrimos es que la libertad de prensa, cuando tiene que ver con criticar o poner en evidencia a las grandes compañías del mundo, se erosiona cada día. En concreto, nos sorprendió ver lo mala que era en Reino Unido, donde tienen algo de lo que nunca habíamos oído hablar: el superrequerimiento judicial, que significa que un periodista no puede contar en su cabecera ni a nadie que ha sido puesto bajo secreto de sumario. No puede contar ni siquiera eso. Además descubrimos, espero que esto no suceda en todo el mundo,  que allí casi cada día la prensa se enfrenta a presiones corporativas y  políticas para que retiren artículos de sus archivos, so pena de ser demandados. Todos sabemos que el mundo de los medios no es tan fuerte financieramente como antes, porque se encuentra en un periodo de transición del modelo impreso, de radio o de televisión a Internet.</p>
<p><strong>Supongo que a usted no le gustará que haya quien haga analogía de Islandia y de su proyecto como si se tratara de una Suiza o unas Islas Caimán del periodismo </strong></p>
<p>No nos gusta que se nos compare con esos sitios, sino con el reverso de ellos. Como pequeña nación de 370.000 habitantes, preferiríamos destacar por la paz y los derechos humanos, antes que por nuestros hambrientos oligarcas. No sé si sus lectores están familiariazados con la historia de Enron.</p>
<p><strong>Sí, lo están. </strong></p>
<p>Pues en la televisión pública islandesa pusieron la película sobre Enron, y todo el mundo que la vio dijo: &#8220;Vaya, es exactamente igual que lo que ha pasado aquí&#8221;. Islandia estaba completamente tranquila porque somos muy pocos,  los medios son propiedad de la oligarquía y las cadenas públicas estaban controladas por un Gobierno absolutamente impotente. Acabamos de recibir el informe de una comisión de la verdad, encargada de averiguar qué paso, cuáles fueron las razones, quiénes son los responsables y cómo pudo esto suceder. Lo discutimos el lunes y es obvio que la nación estaba completamente tranquila y que sólo un puñado de personas sabía qué estaba pasando. Tuvieron más de un año y medio para hacer algo, pero decidieron no hacer nada y continuar la gran ilusión de que todo estaba bien. Si hubiera habido una legislación mejor, que asegurara transparencia, o el derecho de la opinión pública a saber lo que sucede, estoy segura que no habría sido tan malo ni habría llegado tan lejos.</p>
<p><strong>Ustedes han presentado la propuesta a varios sectores de la sociedad islandesa, incluidos los industriales, y han obtenido una respuesta positiva. ¿Cuáles son las principales resistencias al proyecto?</strong></p>
<p>Hasta ahora, no hemos recibido ninguna respuesta especialmente negativa, salvo la de algún periodista islandés que cree que la ley debe asegurar los puestos de trabajo de la prensa. Para mi sorpresa, recibimos un gran apoyo de la industria, sobre todo porque no hay una legislación clara en Islandia sobre responsabilidad. Y es porque miramos en las mejores leyes del mundo: como la de hospedaje de webs de Suecia, la de fuentes y confidentes de Bélgica&#8230; y la que evita el &#8220;turismo de libelos&#8221;: usted  publica algo en España sobre crimenes contra la humanidad o contra alguna corporación, alguien en Gran Bretaña compra 50 copias en Amazon, y a usted le pueden imputar, aunque viva en España, haya sido publicado en ese país y en español. Tratamos de asegurar por lo menos que las historias no puedan ser ocultadas antes de que el público o las organizaciones de derechos humanos sepan de ellas. Crear un nuevo entorno en el que sepas que si tienes algo importante que contar tengas un sitio donde hacerlo.</p>
<p><strong>Han presentado una proposición en el Parlamento para hacer el cambio legislativo. ¿Cuáles son los principales problemas políticos que están encontrando?</strong></p>
<p>Actualmente se encuentra en una comisión. Y el principal problema político es la clásica y tradicional debilidad política del Parlamento en Islandia.En todos los parlamentos las leyes tienen dificultades en su recorrido, y ahora emismo el gran reto es que podamos sacar la ley de la comisión, y soy bastante optimista: La primera ministra lo ve como una buena imagen para Islandia, tres de los cuatro partidos están a favor&#8230; Dentro de diez días formaré un grupo con diputados de otros partidos, que pueden tener dudas, ser atacados por la prensa amarilla, etcétera, y eso me preocupa, pero intentamos hacer comprender que esto no es algo ilegal, que no pedimos ser el paraíso de los racistas o algo así.</p>
<p><strong>Muchos gobiernos pueden ver su iniciativa como una amenaza. ¿Han tenido presiones exteriores ?</strong></p>
<p>Sí, sé que algunas personas en Estados Unidos no están muy contentas con esto. Pero muchos otros gobiernos han comenzado a estudiar otras legislaciones. El otro día escuché una entrevista en la que un ministro de Alemania sugería la necesidad de una legislación sobre esto. El hecho de que esto se extienda provoca el diálogo. Pero hay pocos políticos que se preocupen de estos derechos.</p>
<p><strong>Si los periodistas no se trasladan a Islandia, seguirían sufriendo la legislación local. ¿Cómo pueden solucionar este problema? </strong></p>
<p>Podemos resolver el hecho de que usted haya publicado algo en Islandia y alguien quiera demandarle, pero es mucho más difícil en  otros casos más graves, como los de periodistas o blogueros en países en guerra o sin libertad de prensa como China. Esta legislación no podrá evitar la tortura o la prisión. Sin embargo, lo que sí podemos asegurar es que el blog o la publicación seguirán allí. La información no será retirada por presiones a la empresa que la hospede.</p>
<p><strong>¿Ycómo piensan proteger a fuentes y confidentes?</strong></p>
<p>Impidiendo que cualquier ley pueda obligar a un periodista a revelar la identidad de sus fuentes. La otra cara de esta historia es que estas fuentes podrán suministrar su información de modo que no puedan ser rastreadas.</p>
<p><strong>¿Qué pasa si se usa la habitual excusa de la guerra contra el terrorismo, o alguna otra por el estilo, para exigir la retirada de esta información?</strong></p>
<p>Eso dependerá de la fortaleza del gobierno islandés. La legislación deja muy claro que no puede usarse algo así, porque iría contra nosotros.</p>
<p><strong>Sí, pero los servicios secretos parecen muy preocupados. Sin ir más lejos, los responsables de Wikileaks denunciaron vigilancia por parte de las autoridades islandesas. </strong></p>
<p>El caso de Wikileaks es interesante, pues se encuentran en Suecia donde cuentan con una legislación muy fuerte. Nosotros basaremos nuestra legislación en la sueca porque ha demostrado su buen funcionamiento en la comunidad internacional. Así que si persiguen nuestra legislación, también estarán en contra de la sueca. Para nosotros es importante basar nuestrasley en las que hayan sido probadas en otras países. Si la crearamos desde cero sería más difícil.</p>
<p><strong>Islandia se encuentra en el entorno Schengen, pero no dentro de la Unión Europea. ¿Cree que una legislación así sería posible dentro de la UE?</strong></p>
<p>[Risas] Una de nuestras consejeras y partidarias es Eva Joly, diputada del Parlamento Europeo. Una de las razones por la que nos apoya es que ha sido fiscal en Francia en el caso Elf y entiende cuán importante es nuestra iniciativa. Ella ha dicho que es algo que la Unión Europea debería estudiar, y creo que en esto podemos servir de referente para la UE, que tiene cosas muy buenas y otras muy preocupantes. Sería una buena oportunidad para modernizar su legislación sobre información y libertad de expresión.</p>
<p><strong>Ustedes planean crear el primer premio internacional islandés de la libertad de expresión. </strong></p>
<p>No tenemos ningún premio internacional muy conocido, y nos gustaría que nos mostrara como un país cultivado y preocupado por lo que sucede en el mundo. Además, serviría para poner sobre la mesa el debate sobre la importancia de la libertad de expresión. No sé cómo es nuestra reputación en el mundo actualmente, pero no creo que sea muy buena, por la catástrofe financiera. La oligarquía ha coneguido arruinar totalmente nuestra reputación y hacernos aparecer como una nación grosera, y cosas así. Así que el premio es un humilde modo de decir que queremos ser conocidos por defender la libertad de expresión. Ahora mismo necesitamos enfocarnos en la integridad, más que en otra cosa.</p>
<p><strong>¿Cómo le gustaría ver su país dentro de diez años?</strong></p>
<p>Me gustaría que tuviéramos una experiencia de justicia, porque ahora mismo nos encontramos en una situación de extrema injusticia. Como en todo el mundo, donde la población está llevando las cargas de un sector privado que ha fracasado. Me gustaría que toda la gente que se está yendo, las nuevas generaciones. Y que empecemos a buscar a escala mundial alternativas a las normativas finacieras, porque si no, nada cambiará. Tal vez porque nos encontramos en el Atlántico, a medio camino entre el continente americano y el europeo, sería un buen lugar para experimentar nuevas formas de manejar los sectores financieros, el uso de la energía de un modo sostenible, etcétera. Espero que nos permitamos ser un experimento para recuperar la humanidad, porque tal y como están las cosas, la mayoría las naciones se comporta como si tuvieramos diez planetas, y nos estamos quedando sin planeta por el modo en que vivimos.  Ojalá pudiéramos probar aquí nuevas formas de cambiar la sociedad.</p>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Supongo que a usted no le gustará que haya quien haga analogía de Islandia y de su proyecto como si se tratara de una Suiza o unas Islas Caimán del periodismo</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">No nos gusta que se nos compare con esos sitios, sino con el reverso de ellos. Como pequeña nación de 370.000 habitantes, preferiríamos destacar por la paz y los derechos humanos, antes que por nuestros hambrientos oligarcas. No sé si sus lectores están familiariazados con la historia de Enron.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Sí, lo están.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Pues en la televisión pública islandesa pusieron la película sobre Enron, y todo el mundo que la vio dijo: &#8220;Vaya, es exactamente igual que lo que ha pasado aquí&#8221;. Islandia estaba completamente tranquila porque somos muy pocos,  los medios son propiedad de la oligarquía y las cadenas públicas controladas por un Gobierno absolutamente impotente. Acabamos de recibir el informe de una comisión de la verdad especialmente encargada de averiguar qué paso, cuáles fueron las razones, quiénes son los responsables y cómo pudo esto suceder. Lo discutimos el lunes y es obvio que la nación estaba completamente tranquila y que sólo un puñado de personas sabía que estaba pasando. Tuvieron más un año y medio para hacer algo, pero decidieron no hacer nada y continuar la gran ilusión de que todo estaba bien. Si hubiera habido una legislación mejor, que asegurara transparencia, o el derecho de la opinión pública a saber lo que sucede, estoy seguro que no habría sido tan malo ni habría llegado tan lejos.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Ustedes han presentado la propuesta a varios sectores, incluidos los industriales y han obtenido una respuesta positiva. ¿Cuáles son las principales resistencia al proyecto?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Hasta ahora, no hemos recibido ninguna respuesta especialemente negativa, salvo la de algún periodista islandés que cree que la ley debe asegurar los puestos de trabajo de la prensa. Para mi sorpresa, recibimos un gran apoyo de la industria, sobre todo porque no hay una legislación clara en Islandia sobre responsabilidad. Y es porque miramos en las mejores leyes del mundo: como la de hospedaje de webs de Suecia, la de fuentes y confidentes de Bélgica&#8230; y la que evita el &#8220;turismo de libelos&#8221;: usted  publica algo en España sobre crimenes contra la humanidad o contra alguna corporación y alguien en Gran Bretaña compra 50 copias en Amazon, y a usted le pueden imputar, aunque viva en España, haya sido publicado en ese país y en español. Tratamos de asegurar por lo menos que las historias no puedan ser ocultadas antes de que el público o las organizaciones de derechos humanos sepan de ellas. Crear un nuevo entorno en el que sepas que si tienes algo importante que contar tengas un sitio donde hacerlo.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Ustedes presentaron una proposición en el Parlamento para hacer el cambio legislativo. ¿Cuáles son los principales problemas políticos que están encontrando?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Actualmente se encuentra en una comisión. Y el principal problema político es que no hemos aceptado la clásica y tradicional debilidad política del Parlamento en Islandia.En todos los parlamentos las leyes tienen dificultades en su recorrido, y ahora el mismo el gran reto es que podamos sacar la ley de la comisión, y soy bastante optimista: La primera ministra lo ve como una buena imagen para Islandia, tres de los cuatro partidos están a favor&#8230; Dentro de diez días formaré un grupo con diputados de otros partidos, que pueden tener dudas, ser atacados por la prensa amarilla, etcétera, y eso me preocupa, pero intentamos hacer comprender que esto no es algo ilegal, que no pedimos ser el paraíso de los racistas o algo así.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Muchos gobiernos pueden ver su iniciativa como una amenaza. ¿Qué presiones exteriores?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Sí, sé que algunas personas en Estados Unidos no están muy contentas con esto. Pero muchos otros gobiernos han comenzado a estudiar otras legislaciones. El otro día escuché una entrevista en la que un ministro de Alemania sugería la necesidad de una legislación sobre esto. El hecho de que esto se extienda provoca el diálogo. Pero hay políticos que se preocupen de estos derechos.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">¿Qué pasa si los periodistas no se tralsadan a Islandia? Seguiría aplicandose la legislación local. ¿Cómo pueden solucionar este problema?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Podemos resolver el hecho de que haya usted publicado algo en Islandia y alguien quiera demandarle, pero es mucho más difícil en  otros casos más graves, como los de periodistas o blogueros en países en guerra o sin libertad de prensa como China. Esta legislación no podrá evitar la tortura o la prisión. Sin embargo, lo que sí podemos asegurar es que el blog o la publicación seguirán allí. La información no será retirada por presiones a la empresa que la hospede.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">¿Ycómo piensan proteger a fuentes y confidentes?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Impidiendo que cualquier ley pueda obligar a un periodista a revelar la identidad de sus fuentes. La otra cara de esta historia es que estas fuentes podrán suministrar su información de modo que no puedan ser rastreadas.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">¿Qué pasa si se usa la habitual excusa de la guerra contra el terrorismo, o alguna otra por el estilo, para exigir esta información?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Eso dependerá de la fortaleza del gobierno islandés. La legislación deja muy claro que no puede usarse algo así, porque iría contra nosotros.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Sí, pero los servicios secretos parecen muy preocupados. Sin ir más lejos, los responsables de Wikileaks denunciaron vigilancia por parte de las autoridades islandesas.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">El caso de Wikileaks es interesante, pues se encuentran en Suecia donde cuentan con una legislación muy fuerte. Nosotros basaremos nuestra legislación en la sueca porque ha demostrado su buen funcionamiento en la comunidad internacional. Así que si persiguen nuestra legislación, también estarán en contra de la sueca. Para nosotros es importante basar nuestras ley en las que hayan sido probadas en otras países. Si la crearamos desde cero sería más difícil.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Islandia se encuentra en el entorno Schengen, pero no dentro de la Unión Europea. ¿Cree que una legislación así sería posible dentro de la UE?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">[Risas] Una de nuestras consejeras y partidarias es Eva Joly, diputada del Parlamento Europeo. Una delas razones por la que nos apoya es que ha sido fiscal en Francia en el caso Elf y entiende cuán importante es nuestra iniciativa. Ella ha dicho que es algo que la Unioón Europea debería estudiar, Y creo que en esto podemos servir de referente para la UE, que tiene cosas muy buenas y otras muy preocupantes. Sería una buena oportunidad para mdoernizar su legislación sobre información y libertad de expresión.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Ustedes planean crear el primer premio internacional islandé de la libertad de expresión.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">No tenemos ningún premio internacional muy conocido. Nos gustaría que nos mostrara como un país cultivado y preocupado por lo que sucede en el mundo y serviría para poner sobre la mesa el debate sobre la importancia de la libertad de expresión. No sé cómo es nuestra reputación en el mundo actualmente, pero no creo que sea muy buena, por la catástrofe financiera. La oligarquía ha coneguido arruinar totalmente nuestra reputación y hacernos aparecer como una nación grosera, y cosas así. Y el premio un humilde modo de decir que queremos ser conocidos por defender la libertad de expresión. Ahora mismo necesitamos enfocarnos en la integridad, más que en otra cosa.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">¿Cómo le gustaría ver su país dentro de diez años?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;">Me gustaría que tuviéramos una experiencia de justicia, porque ahora mismo nos encontramos en una situación de extrema injusticia. Como en todo el mundo, donde la población está llevando las cargas de un sector privado que ha fracasado. Me gustaría que toda la gente que se está yendo, las nuevas generaciones. Y que empecemos a buscar a escala mundial alternativas a las normativas finacieras, porque si no, nada cambiará. Tal vez porque nos encontramos en el Atlántico, a medio camino entre el continente americano y el europeo, sería un buen lugar para experimentar nuevas formas de manejar los sectores financieros, el uso de la energía de un modo sostenible, etcétera. Espero que nos permitamos ser un experimento para recuperar la humanidad, porque tal y como están las cosas, la mayoría las naciones se comporta como si tuvieramos diez planetas, y nos estamos quedando sin planeta por el modo en que vivimos.  Ojalá pudiéramos probar aquí nuevas formas de cambiar la sociedad</div>
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		<title>James O&#8217;Shea: «El mejor periodismo es el que se paga por su calidad»</title>
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		<pubDate>Tue, 06 Apr 2010 08:20:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[James O'Shea]]></category>
		<category><![CDATA[The Chicago News Cooperative]]></category>

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		<description><![CDATA[James O&#8217;Shea (East St Louis, Illinois, EEUU, 1943) es un periodista jefe de larga trayectoria profesional. Fue director editorial de los grandes diarios de la prensa estadounidense Chicago Tribune y Los Angeles Times, antes de dejar su último cargo para montar The Chicago News Cooperative (CNC), un proyecto periodístico con un enfoque editorial y económico [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1170" class="wp-caption alignleft" style="width: 236px"><img class="size-full wp-image-1170" title="James_O'Shea_300" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/04/James_OShea_3001.jpg" alt="James O'Shea / FOTO: Jose More" width="226" height="300" /><p class="wp-caption-text">James O&#39;Shea / FOTO: Jose More</p></div>
<p>James O&#8217;Shea (East St Louis, Illinois, EEUU, 1943) es un periodista jefe de larga trayectoria profesional. Fue director editorial de los grandes diarios de la prensa estadounidense <em>Chicago Tribune</em> y <em>Los Angeles Times</em>, antes de dejar su último cargo para montar <a title="Sitio web de The Chicago News Cooperative." href="http://www.chicagonewscoop.org/"><em>The Chicago News Cooperative</em></a> (CNC), un proyecto periodístico con un enfoque editorial y económico completamente distinto al de los grandes medios tradicionales.</p>
<p>La idea de O&#8217;Shea es crear un medio que, partiendo de la filantropía, explore nuevas vías de financiación para ofrecer un periodismo de calidad dirigido a un grupo reducido y exigente de lectores de periódicos. Actualmente, CNC produce periodismo político y de investigación, elabora dos páginas semanales sobre Chicago para <em>The New York Times</em> y ha establecido acuerdos de colaboración con la televisión pública <em>WTTW Channel 11</em>.</p>
<p>En las próximas semanas, CNC pondrá en marcha su sitio web, que esperan se convierta en el eje de su labor informativa. O&#8217;Shea explica en una entrevista telefónica su nuevo proyecto, diseñado con las premisas de un profesional que cuenta con una dilatada experiencia en los grandes medios de comunicación.<span id="more-1162"></span></p>
<p><strong>Cuenta usted que mientras planeaba el proyecto se despertó una noche y decidió que debería ser una cooperativa. ¿Por qué una cooperativa, y no una empresa informativa convencional?<br />
</strong><br />
No puedo decirlo con seguridad, sólo sabía que lo que intentábamos hacer tenía que ser diferente. Por otra parte, yo me encontraba entonces en [la universidad de] Harvard, investigando para un libro que estaba escribiendo sobre la malograda fusión entre las corporaciones Chicago Tribune y Times Mirror, que teminó en bancarrota. Y una de las conclusiones que saqué es que hay una cantidad enorme de desconfianza sobre las compañías estadounidenses de medios. Y aunque no sólo se relaciona con el hecho de que sean compañías con ánimo de lucro, esto tiene su relevancia. Porque, sobre todo a mediados de los noventa, hicieron enormes beneficios, no reinvirtieron en sus productos informativos y se limitaron a pasar esos beneficios a los inversores. E incluso cuando reinvirtieron estos beneficios, la percepción del público era que esta gente de las empresas sólo quería conseguir el máximo dinero posible y no reinvertirlo en los periódicos. Así que yo quería buscar un modelo cooperativo donde la consigna no fuera el beneficio y donde el exceso de ingresos fuera reinvertido en el periodismo. De este modo, puede afrontarse mejor la desconfianza creada por las compañías con ánimo de lucro. Sobre todo entre la gente joven. Además, este modelo de me permitiría encontrar el capital inicial entre inversores filántropos, como mejor vehículo para arrancar y conseguir credibilidad, mejor que entre las compañías convencionales.</p>
<p><strong>Usted cree que la crisis de los medios no está tan relacionada con la revolución de Internet como con el hecho de que los medios no hayan servido bien al público.<br />
</strong><br />
Muchos desarrollos, como Internet, han tenido un impacto indiscutible en la crisis de los medios. Pero creo que, en el fondo, algo tuvo que echar la bola a rodar.  Hubo una razón por la que lectores y anunciantes empezaron a volverse hacia la red. Porque suele haber una razón por la que alguien dice: &#8220;Voy a probar algo nuevo y diferente&#8221; y normalmente es porque no está contento con lo que recibe. Es como cuando la gente empezó a volverse a los coches japoneses, porque se cansaron de la calidad de los coches americanos. Creo que algo parecido sucede con la industria de los periódicos, que tanto en la parte publicitaria como en la editorial, siguieron cobrando lo mismo o más y dando a la gente menos, así que éstos empezaron a buscar alternativas y encontraron Internet. Y descubrieron que la red tenía ventajas que las organizaciones de noticias convencionales no querían igualar. Así que, en efecto, todo esto jugó un papel importante, pero creo que lo que echó la bola a rodar fue que la gente no estaba satisfecha con el modo en que operaban los medios americanos.</p>
<p><strong>Asegura usted que el &#8220;periodismo de servicio público&#8221; será el primer objetivo de CNC. ¿Qué significado tiene este servicio público en su cooperativa?<br />
</strong><br />
Miré en el mercado y me pregunté: ¿dónde están los huecos?, ¿qué es lo que el público no tiene ya? Y una de las cosas que descubrí es que las compañías de medios estaban recortando en lo que conocemos como periodismo de servicio público, que consiste en exigir responsabilidad al Gobierno, las instituciones y las personas. Y pensé que ahí es dónde debía hacer mi marca, con ese tipo de periodismo, y poner el énfasis en la calidad. Básicamente, se trata de reconocer que mis lectores no serán lectores de masas. No serán los que leían los periódicos que estaban interesados en atraer a todo el mundo, sino sólo la gente interesada en noticias serias, lo que siginificará una menor audiencia, pero creo que más valiosa. Vamos a un grupo interesado en política, educación y periodismo de investigación.</p>
<p><strong>Usted ha establecido acuerdos de colaboración con &#8216;The New York Times &#8216;y la cadena &#8216;WTTW Channel 11&#8242; de Chicago. ¿Son este tipo de colaboraciones con medios tradicionales necesarias para un medio que empieza?<br />
</strong><br />
Sí, nuestra afiliación a <em>The New York Times</em> nos dio un capital inicial para arrancar; y asociarnos con <em>WTTW</em>, que es una cadena pública sin ánimo de lucro, nos aportó exenciones de impuestos y que las fundaciones pudieran tenerlas al invertir en nosotros.</p>
<p><strong>¿Cuál es su modelo de negocio?</strong></p>
<p>Tendremos cuatro fuentes de financiación. La primera es la filantropía, la financiación de fundaciones e individuos a través de becas y donaciones. La segunda sería la suscripción: una vez que tengamos listo el web, empezaremos a intentar construir un modelo de suscripción en el que una persona pague 2 dólares (1,5 euros) a la semana para ser miembro de la cooperativa. A cambio de esta suscripción, habrá más interacción entre el público y los periodistas. La tercera fuente será la venta de contenidos, como hemos hecho con <em>The New York Times</em>, que nos aporta dinero para producir dos páginas de noticias de Chicago dos veces a la semana en el periódico. Y la cuarta será la publicidad en Internet. La idea es que a partir de estas cuatro fuentes, en un plazo de cinco años, podamos depender de nosotros mismos, y no de la filantropía.</p>
<p><strong>¿Dentro de cinco años pretenden ser una empresa de medios convencional, o cree que el futuro será sin ánimo de lucro?<br />
</strong><br />
Estamos explorando varias opciones. Podríamos convertirnos en una empresa, un nuevo tipo de compañía que existe en Illinois y en otros estados y que se conoce como L3C (<a title="Wikipedia. L3C." href="http://en.wikipedia.org/wiki/L3C">sociedad de responsalidad limitada y bajo beneficio</a>). Fue diseñada para promover la empresa social y su principal objetivo es el servicio público, la educación. Si cumples las condiciones requeridas, puedes operar como una compañía convencional, pero con muchos de los beneficios de las empresas sin ánimo de lucro. Estamos estudiando esta fórmula y aunque no conozco ninguna empresa informativa que se haya constituido bajo el modelo L3C, lo tendremos en cuenta. Pero pretendemos ser una empresa sin ánimo de lucro en el futuro inmediato.</p>
<p><strong>Se ha publicado que usted abandonó el &#8216;Los Angeles Times&#8217; por desacuerdos en el presupuesto con los dueños y por no aceptar nuevos recortes de plantilla. ¿Significan estos recortes que nunca volveremos a ver grandes redacciones  ni grandes empresas de medios?<br />
</strong></p>
<p>Habrá unas pocas, pero creo que en el futuro veremos operaciones más pequeñas, como la mía. Por ejemplo, es probable que vaya a sobrevivir <em>The New York Times</em>, porque  ofrecen lo que <em>LA Times</em> y <em>Chicago Tribune</em> ya no ofrecen: una gran información nacional e internacional, opinión inteligente y ahora también los beneficios de la información local. Así que es posible que se conviertan en el gran periódico nacional. <em>The Wall Street Journal</em> intenta competir en ese mismo nivel, pero no creo que siga siendo sólo un diario económico porque no podrá sobrevivir sólo de eso. En las áreas metropolitanas, organizaciones como la mía empezarán a surgir para servir a varios nichos de la audiencia.</p>
<p><strong>Algunos de los reporteros despedidos de &#8216;LA Times&#8217; han montado un sitio web para ofrecer sus servicios con el nombre &#8216;La tienda de periodistas&#8217;. ¿No le parece un nombre un poco metafórico para reflejar la difícil situación de los periodistas?<br />
</strong><br />
Sí, y sé que muchos de ellos son buenos, pero atravesamos tiempos muy difíciles para los periodistas en Estados Unidos. Un informe del Proyecto para la Excelencia en el Periodismo apunta que en términos de desempleo éste es el peor año de la historia. Yo diría que en el campo del periodismo atravesamos una depresión, no una recesión, en la que el desempleo es probablemente del 30% o del 40%.</p>
<p><strong>¿Cómo serán los periodistas del futuro? </strong></p>
<p>Creo que habrá muchos tipos de periodista. Los periodistas de medios de masas tradicionales y gente que querá participar más, llámelo periodismo ciudadano, buenas fuentes o como quiera. Y no creo que sea malo, porque harán más fácil la labor de informar y de aprovechar Internet de formas que ni siquiera habíamos explorado. En el periodismo del futuro, tendremos más periodismo tradicional pero también más atención sobre el conjunto total para poner las cosas en contexto. La única cosa que se puede ofrecer al público es credibilidad, porque hay tanto ahí fuera, que hay que saber en qué se puede creer, en qué se puede confiar. Y ahí es dónde sobrevivirán las organizaciones que cuenten con una fuerte reputación de credibilidad y transparencia.</p>
<p><strong>¿Qué le parecen los nuevos dispositivos de lectura, como el iPad o el Kindle?, ¿son el medio para recuperar el control?</strong></p>
<p>Esos dispositivos están muy bien y ayudarán a los periódicos y a los editores a resolver su principal problema, que es financiero. Pero en mi opinión el sistema que tenemos ahora es completamente insostenible. Ya no se puede depender de la publicidad para financiar la información. Y hay que encontrar el modo de que los lectores ayuden a pagarla, porque a ellos va dirigida. Creo que hay que incrementar la calidad, porque la gente ya no va a pagar por el mal periodismo. Así que el iPad y estos dispositivos ayudarán a los editores a distribuir noticias, pero deben averiguar cómo obtener el dinero para hacer periodismo de calidad, porque no se puede depender de un dispositivo, de una pantalla informática, para arreglar tus problemas si sigues ofreciendo un periodismo que no tiene valor para la gente. Una de las cosas que intentamos con nuestra cooperativa es replantear la pregunta habitual ¿Pagará la gente por el periodismo?, que creo que es errónea. La pregunta correcta sería: ¿Qué tipo de periodismo valora la gente? Hay que hablar con los lectores y ver qué echan de menos, que quieren, que tipo de periodismo valoran, porque si puedes ofrecer ese tipo de periodismo, pagar por él será una consecuencia de ese valor. Pero es muy superficial seguir planteando que quieres que simplemente la gente pague por el periodismo, cuando  lo pueden conseguir gratis. Así, por supuesto que no van a pagar.</p>
<p><strong>Como ex editor jefe de medios tradicionales, ¿cuál cree que es el principal problema: depender de la publicidad, o depender de Wall Street?</strong><br />
El mayor problema ahora mismo es el viejo modelo de negocio, que se sustenta en la publicidad para conseguir el 80% de los ingresos. Esto está cambiando y cambiará dramáticamente a medida que pase el tiempo. Y las decisiones no van a ser más fáciles, sino más difíciles. La cuestión es cómo vamos a pagar por el periodismo del futuro. Porque alguna información podrá ser gratis, pero afrontémoslo: el mejor periodismo que se puede obtener es el que se paga por su calidad. Francamente, creo que Wall Street ya no es un problema para el periodismo: las compañías están en bancarrota, sus acciones siguen bajando&#8230; Wall Street ha cogido su dinero y se ha ido. Ahora invierten en bancos y cosas así, arruinando la economía [risas]. Ya no tienen interés por el periodismo.</p>
<p><strong>¿Cree que la sociedad tendrá mejor información en el futuro?</strong></p>
<p>Sí.Tendrá más y mejor información, pero atravesaremos una transición en la que veremos probablemente peor información antes de que mejore.</p>
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		<title>Anthony Smith: «La red ha socavado las ideas que sustentaban el periódico»</title>
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		<pubDate>Mon, 29 Mar 2010 08:47:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[Anthony Smith]]></category>
		<category><![CDATA[BBC]]></category>
		<category><![CDATA[Channel 4]]></category>
		<category><![CDATA[Goodbye Gutenberg]]></category>
		<category><![CDATA[Hill Foundation]]></category>
		<category><![CDATA[Oxford University]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad de Oxford]]></category>

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		<description><![CDATA[La prensa ha sobrevivido a todas y cada una de las revoluciones tecnológicas a las que se ha enfrentado en su historia, y la revolución de Internet no será una excepción, aunque sí traerá cambios mucho más numerosos y profundos que las anteriores. Es la opinión de Anthony Smith (Londres, Inglaterra, 1938), hoy en día [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1136" class="wp-caption alignleft" style="width: 229px"><img class="size-full wp-image-1136" title="Anthony_Smith_300" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/03/Anthony_Smith_300.jpg" alt="Anthony Smith" width="219" height="300" /><p class="wp-caption-text">Anthony Smith</p></div>
<p>La prensa ha sobrevivido a todas y cada una de las revoluciones tecnológicas a las que se ha enfrentado en su historia, y la revolución de Internet no será una excepción, aunque sí traerá cambios mucho más numerosos y profundos que las anteriores. Es la opinión de Anthony Smith (Londres, Inglaterra, 1938), hoy en día presidente de la Fundación Hill de la Universidad de Oxford inglesa.</p>
<p>Este académico y productor de televisión fue el creador del mítico canal <em>Channel 4</em> de la BBC, cuando la cadena británica vivió su época dorada a principios de los ochenta, y también el autor de <em>Goodbye Gutenberg</em>, un libro que trata sobre el impacto de la informática en las redacciones de aquella época y que se ha convertido en una obra premonitoria, por las muchas ideas que entonces se apuntaron y hoy se cumplen en el sector de la prensa internacional</p>
<p>Smith comenta desde Londres, en una entrevista telefónica, el <a href="#nota">nuevo artículo</a> que ha escrito sobre la situación de la prensa en la era de Internet y que será publicado en España el próximo mes de mayo.<span id="more-1122"></span></p>
<p><strong>Dice en su artículo que Internet va más allá de los cambios que trajo la informática a las redacciones, al poner en jaque las propias ideas sobre las que sustenta el periódico. ¿Cuáles son estas ideas y cómo están cambiado?<br />
</strong><br />
La primera es la recolección y diseminación diaria de información. En Internet no estás confinado al día a día y no tienes que pretender que tu información ha sido recolectada hoy o está relacionada con el tiempo. La otra expectativa, es la que lleva a pensar que los periódicos contienen una gran variedad de material para interesar a una gran variedad de personas. En Internet, se puede profundizar en la información que te interesa como individuo.</p>
<p><strong>De hecho, usted que cree que una de las razones subyacentes en el declive de la prensa es su incapacidad para contentar a una audiencia cada vez más diversificada. ¿De verdad hay un modo de contentar a todas las audiencias, o los periódicos deberían centrarse en la información especializada, de nicho: económica, deportiva, etcétera?<br />
</strong><br />
Sí, de hecho, cuando llegó la impresión con <em>offset</em>, los periódicos publicaron muchos suplementos porque les parecía un modo más fácil de afrontar este problema de sobrecomplejidad: dividir el diario en muchos suplementos, para que quien estaba interesado en las noticias de consumo o de deportes pudiera extraer su propio pedazo del diario. Fue una situación transitoria entre los setenta y los noventa y ahora Internet ha llevado esta situación aun más lejos.</p>
<p><strong>¿Veremos, entonces, pocos periódicos generalistas en el futuro?<br />
</strong><br />
Veremos de todo, pero en diferentes proporciones. Hay muchas otras razones por las que los periódicos desarrollaron los suplementos; principalmente, por el modo en que se estaba desarrollando la publicidad: Los anunciantes de alimentación querían establecer vínculos con los artículos sobre alimentación, las universidades querían anunciarse directamente ante las personas interesadas en la educación&#8230; vimos este auge de los suplementos alrededor de las necesidades de los anunciantes. Por supuesto, estas necesidades siguen presentes. En el caso de los diaros estadounidenses se añade una razón geográfica, pues suelen ser producidos en el centro de la ciudades, pero la población ya no vive en las ciudades sino en la periferia y los periódicos deben llegar allí antes de que los trabajadores lleguen a casa. Así que a menudo producen suplementos relacionados con estos barrios, para que los ciudadanos cuenten con un diario metropolitano y un suplemento especial sobre su barrio, que realmente ha sido proporcionado por un supermercado local. Todos estos factores han funcionado a pesar de la llegada de Internet, pero la red ha socavado las principales ideas que sustentaban el periódico.</p>
<p><strong>Cree usted que los periódicos a lo largo de su historia han visto las nuevas tecnologías como muestra de perdición y no de renovación. ¿Cómo pueden los diarios usar la red para renovarse?<br />
</strong><br />
Eso es precisamente lo que están buscando. De entrada, han abierto sus propios blogs, en los que puede leerse más sobre un tema en particular de la versión impresa. El problema es que muchos diarios pensaron que eso les traería más anunciantes, pero no han sido tantos como esperaban. Así que han tenido que pagar por los blogs, que contienen un montón de material, sin contar con un apoyo publicitario que los sustente. Otros periódicos se han ido por completo a la red, y en mi opinión han cometido un error al irse en busca de una publicidad sin compensar la que han perdido en la versión impresa. Creo que de momento, los periódicos tendrán mejores beneficios en el papel, por lo menos durante los próximos diez o veinte años.</p>
<p><strong>Sostiene usted que no hay una correlación entre el incremento de internautas y la caída en lectores. ¿Por qué cree que los editores opinan justamente lo contrario?<br />
</strong><br />
Supongo que si eres un editor debes creer en lo que haces y pensar que puedes robar lectores de otro periódico, al menos en el caso de la prensa europea, donde hay competencia. En Estados Unidos, donde la mayoría de los periódicos son monopolios, creo que todavía esperan que una nueva generación de nuevos lectores se interese por la lectura de periódicos, aunque todas las evidencias parecen mostrar que la generación presente no lee la prensa en absoluto y está completamente entregada a los blogs y la edición digital, o no lee noticias en absoluto. Consiguen las noticias en la televisión, o aquí y allá, pero no se sientan sistemáticamente a descubrir que sucede en el mundo.</p>
<p><strong>Y usan más las redes sociales.<br />
</strong><br />
Sí, lo que refleja en conjunto la situación de las sociedades occidentales. El caso es que parece que estamos produciendo una nueva generación que no está interesada en los asuntos del mundo. Pero algunos editores no acaban de verlo y creen que algo sucederá que reorganizará el interés en la política, por ejemplo. Cierto que el medioambiente sí despierta la imaginación de la gente joven, pero no leen sobre este asunto en los periódicos, tanto como a los periódicos les gustaría.</p>
<p><strong>Dice en su artículo que Internet está creando relaciones complejas con el mundo de las noticias impresas que no necesariamente las desplazan.<br />
</strong><br />
Hay una interconectividad entre el periódico e Internet, pero no podemos saber si sólo eso podrá contribuir a la subsistencia de los diarios. En Reino Unido hay un montón de espacio donde los periódicos tradicionales podrían sobrevivir relacionados con Internet, pero se perderá algún periódico por razones económicas para que los otros encuentren un mercado más grande.</p>
<p><strong>Muchos editores ven los dispositivos portátiles, como el iPad o el Kindle, como un modo de controlar el modo en que se lee el medio y, por tanto, de recuperar el control del negocio. ¿Cree que lo conseguirán?<br />
</strong><br />
Creo que no es posible todavía. Yo tengo un Kindle y lo encuentro muy útil para leer libros, pero aún no me veo leyendo en él ni siquiera mis revistas mensuales favoritas. Cuando entro en un avión voy siempre con mi Kindle y parece como si llevara un biblia o algo así [Risas]. Es muy útil porque ahorra mucho espacio en la maleta.</p>
<p><strong>Los despidos han enviado a muchos periodistas con experiencia a la red y usted apunta en su artículo que los periódicos podrían estar creando así su futura competencia.<br />
</strong><br />
Completamente. Estamos ante una coyuntura transitoria entre dos situaciones muy diferentes. Parece una buena idea mandar a periodistas a escribir blogs, pero al cabo de un tiempo éstos descubren que pueden relacionarse directamente con los lectores, y los lectores descubren que pueden relacionarse directamente con el periodista, ambos sin la referencia del periódico. En cualquier caso, y en el medio de esta gran transición, todavía siento que los periódicos sobrevivirán a esta etapa: perderán periodistas, lectores, suplementos&#8230; pero creo que seguirán y serán muy importantes a la hora de movilizar la opinión política. Todos tenemos que pasar por elecciones y si los periódicos se pusieran en huelga, las elecciones no podrían tener lugar. Todavía necesitamos a los periódicos para movilizar la opinión.</p>
<p><strong>Usted sugiere que los lectores están acostumbrados a pagar por la distribución, pero no por la información en sí.<br />
</strong><br />
Sí, y de hecho soy muy escéptico sobre el valor de los periódicos gratuitos. En Londres teníamos un periódico nocturno muy bueno, <em>The Evening Standard</em>. Primero fue socavado por un montón de diarios gratuitos vespertinos, como el <em>20 Minutos</em> que tienen en España. Después un ruso lo compró y ahora es completamente gratuito. Pero ahora es casi imposible encontrarlo. Como es gratuito, los quioscos no están interesados en él. Así que hemos perdido la máquina de opinión que solía ser importante no sólo como fuente política, sino también de cine y teatro.</p>
<p><strong>Opina que se está perdiendo el punto de vista político y cultural. </strong></p>
<p>Sí, y lo que moviliza la opinión. Usted coge su periódico y consigue un buen titular sobre qué película ver o no ver y eso moviliza a toda la ciudad. Sin los periódicos es muy difícil movilizar la opinión.</p>
<p><strong>Su idea del cobro de los periódicos coincide en cierto modo con la de Rupert Murdoch.</strong></p>
<p>Sí, él quiere cobrar en Internet. Veremos si lo consigue, pero creo que la gente no querrá pagar. En los últimos años ha perdido a unos cuantos buenos periodistas, que han preferido irse a los blogs. Sobre todo en Estados Unidos, ha perdido a tantos reporteros que ahora cuando pretende cobrar, me pregunto qué va a vender, hay tan poco por lo que merezca la pena pagar, sobre todo cuando hay tantas alternativas gratuitas. En cierto modo, ahora es todo un poco desastre; veremos que nos trae el futuro.</p>
<p><strong>Sé que no le gusta hacer predicciones, pero tengo que preguntarle cómo cree que será el periodista del futuro. </strong></p>
<p>Me pregunto quién va a entrenar a los periodistas. La gran idea que subyace en los grandes periodistas de todos los tiempos es que pasaron años y años escribiendo en los periódicos y siendo criticados por sus colegas y cuando dejan el periódico pierden todo esto. No tienen que ir a una oficina a hablar con colegas, sólo se levantan por la mañana, escriben algo en su ordenador y vuelven a la cama [risas]. A largo plazo, me pregunto quién va a entrenar a los periodistas y dónde quedarán las redacciones, los grandes jefes que seleccionaban periodistas, los entrenaban, les daban oportunidades y les criticaban hasta que se convertían en gigantes de la opinión.</p>
<p><strong>¿Cree que tendremos mejor información en el futuro, que la sociedad estará mejor informada y será más democrática que la de las últimas décadas?<br />
</strong><br />
Hay varias cuestiones en su pregunta. Habrá más información disponible, así como más mentiras y más verdades. Y tendremos que usar mucho más nuestro propio juicio. La gran responsabilidad del lector será la de tener criterio, y la del sistema educativo será crear personas que lean críticamente.</p>
<p><strong>¿Asumirán esta responsabilidad?</strong></p>
<p>Deberían, pero realmente no lo sé. [Risas] La primera cosa que uno debe decidir es si ser optimista o pesimista, y seguro que se encuentran suficientes razones para justificar cualquiera de los dos puntos de vista.<a name="nota"></a></p>
<address><a name="nota"></a> NOTA DEL ENTREVISTADOR: El artículo de Anthony Smith será públicado en español en Infoamérica II, Iberoamerican Communication Review, Cátedra  UNESCO de Comunicación, Universidad de Málaga, Número 2 . <em>La crisis de la prensa</em> (<em>The Newspaper Crisis</em>) estará disponbile en mayo de  2010 en <a title="Sitio web de Infoamérica. " href="www.infoamerica.org">www.infoamerica.org</a>.</address>
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		<title>Sobre acuerdos económicos, tecnológicos y otras bromas</title>
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		<pubDate>Mon, 22 Mar 2010 09:43:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ideas]]></category>
		<category><![CDATA[Apple]]></category>
		<category><![CDATA[Cinergy]]></category>
		<category><![CDATA[iPad]]></category>
		<category><![CDATA[Microsoft]]></category>
		<category><![CDATA[Microsoft Surface]]></category>
		<category><![CDATA[The Onion]]></category>

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		<description><![CDATA[El diario satírico estadounidense The Onion advierte de nuevos inconvenientes asociados a la crisis de la prensa: ¿Qué harán los chalados sin periódicos que apilar en sus casas?, ¿qué pasará con las piñatas que los niños hacen con papel maché? Nada aisla tanto del frío cómo las hojas de un diario entre la ropa.
(En otra [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El diario satírico estadounidense <a title="Sitio web de 'The Onion'. " href="http://www.theonion.com"><em>The Onion</em></a> advierte de nuevos inconvenientes asociados a la crisis de la prensa: ¿Qué harán los chalados sin periódicos que apilar en sus casas?, ¿qué pasará con las piñatas que los niños hacen con papel maché? Nada aisla tanto del frío cómo las hojas de un diario entre la ropa.</p>
<p><a href="http://lapalabraescrita.abc.es/2010/03/22/sobre-acuerdos-economicos-tecnologicos-y-otras-bromas/"><em>Pinche aquí para ver el vídeo</em></a></p>
<p>(En otra ocasión, publicaron que los diarios mantenían la difusión gracias a los secuestradores, quienes <a title="The Onion. 'Report: Majority Of Newspapers Now Purchased By Kidnappers To Prove Date'" href="http://www.theonion.com/articles/report-majority-of-newspapers-now-purchased-by-kid,2827/">compraban la mayor parte de sus tiradas para poder seguir enviando pruebas de vida</a>).</p>
<p>Mientras tanto, y bromas aparte, <a title="Sitio web de Cinergy Systems." href="http://www.cynergysystems.com/">Cynergy</a> propone un nuevo quiosco virtual para lugares públicos basado en la mesa inteligente <a title="Sitio web de Microsoft Surface." href="http://www.microsoft.com/surface/">Microsoft Surface</a>, diseñada por la compañía de Redmond.</p>
<p><a href="http://lapalabraescrita.abc.es/2010/03/22/sobre-acuerdos-economicos-tecnologicos-y-otras-bromas/"><em>Pinche aquí para ver el vídeo</em></a></p>
<p>Según los promotores de este ingenio, los lectores podrán adquirir sus revistas favoritas, colocando sobre la mesa los dispositivos electrónicos de lectura -tabletas, libros de tinta electrónica, móviles, etc- y cargando en ellos las ediciones que les interesen con sólo un movimiento de mano sobre la superficie.</p>
<p>El quiosco virtual ya está listo para usarse. Ahora sólo falta que se alcancen los acuerdos económicos para su instalación en calles, estaciones, aeropuertos&#8230; y los acuerdos tecnológicos para que el quiosco funcione con todos los lectores electrónicos, lo cuál suele ser mucho más difícil. De hecho, si mañana encontrara una noticia que informara de que el iPad de Apple funcionará con un quiosco de Microsoft creería que es otra broma de <em>The Onion</em>.</p>
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		<title>David Cohn: «Hemos mostrado un modo de aplicar transparencia al periodismo»</title>
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		<pubDate>Mon, 22 Mar 2010 07:17:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro de Alzaga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personas]]></category>
		<category><![CDATA[David Cohn]]></category>
		<category><![CDATA[Spot.us]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Le gustaría que un periodista escribiera un reportaje sobre algún asunto que le preocupe? Propóngalo, y aclare cuánto estaría dispuesto a pagar por un trabajo así. ¿Es usted un periodista que busca financiación para escribir un artículo? Propóngalo, y especifique por cuánto dinero estaría dispuesto a hacerlo.
Una vez la propuesta sea publicada en Spot.us -ubícanos, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-1027" title="David_Cohn_300" src="http://lapalabraescrita.abc.es/wp-content/uploads/2010/03/David_Cohn_300.jpg" alt="David_Cohn_300" width="225" height="300" />¿Le gustaría que un periodista escribiera un reportaje sobre algún asunto que le preocupe? Propóngalo, y aclare cuánto estaría dispuesto a pagar por un trabajo así. ¿Es usted un periodista que busca financiación para escribir un artículo? Propóngalo, y especifique por cuánto dinero estaría dispuesto a hacerlo.</p>
<p>Una vez la propuesta sea publicada en <a title="Sitio web de Spot.us." href="http://spot.us">Spot.us</a> -<em>ubícanos</em>, <em>márcanos</em>, así se llama este curioso proyecto-, comenzará un proceso de financiación en el que los interesados cubrirán -o no- con sus donaciones la cantidad pedida. Entonces, la historia será investigada, escrita, publicada y, si es posible, vendida a los medios tradicionales para recuperar la inversión.</p>
<p>Este sistema de &#8220;periodismo financiado por la comunidad&#8221; o &#8220;periodismo de código abierto&#8221;, como ya ha sido clasificado, es idea de <a title="Sitio web personal de David Cohn." href="http://www.digidave.org/about.html">David Cohn</a> (los Angeles, California, EEUU, 1982), periodista y colaborador de <em>The New York Times</em> y las revistas <em>Wired</em> y <em>Columbia Journalism Review</em>, entre otras. El emprendedor relata en una entrevista telefónica las lecciones aprendidas en su proyecto, casi año y medio después de que se pusiera en marcha.<span id="more-1018"></span></p>
<p><strong>Le gusta decir que el periodismo &#8220;es un proceso y no un producto&#8221;</strong></p>
<p>Sí, se suele decir que si los periódicos paran, se para el periodismo. Pero el periodismo, entendido como el acto de recolectar, filtrar y distribuir la información, es un proceso y no un producto acabado como el periódico.</p>
<p><strong>¿Cómo se le ocurrió empezar un proyecto así?</strong></p>
<p>Supongo que se me ocurrió como una forma de extender las fronteras del periodismo, de llevarlo más allá de lo que estamos haciendo actualmente.</p>
<p><strong>¿Qué tiene que ver este proyecto con el periodismo ciudadano?</strong></p>
<p>Está relacionado en el sentido de que lo que hacemos es participativo. Pero en el periodismo ciudadano, la gente participa y ofrece su trabajo, mientras que en Spot.us la gente participa donando su dinero. Para algunas personas es algo más fácil de ofrecer.</p>
<p><strong>¿Los números apoyan su proyecto hasta el momento?</strong></p>
<p>Hasta el momento sí, porque contamos con un beca de la Fundación Knight, pero seguimos trabajando para hacer el proyecto más viable económicamente y esperamos conseguirlo pronto.</p>
<p><strong>¿Cuál es el mayor reto que han afrontado hasta ahora?</strong></p>
<p>El mayor reto ha sido mostar y explicar al público que el periodismo es algo en lo que merece la pena invertir su energía, su dinero o su atención.</p>
<p><strong>¿Sabe de algún periodista que pueda pagar las facturas gracias a Spot.us?</strong></p>
<p>Contribuimos a ello, pero no creo que los periodistas puedan vivir exclusivamente de Spot.us, que sea su única fuente de ingresos, aunque sí una de ellas.</p>
<p><strong>Es un poco decepcionante que las historias más visitadas de algunos periódicos sean sobre Britney Spears, Paris Hilton&#8230; ¿Ve usted esta misma tendencia en las historias que se financian en Spot.us?</strong></p>
<p>No, en absoluto. Somos una compañía sin ánimo de lucro y no proponemos financiación para historias sobre Britney Spears, pero es que, además, no creo que la gente las financiara, por muchas razones; la principal es que pueden encontrarse en cualquier otro lugar y que no aporta ningún valor añadido que te diga lo que Spears está haciendo. La gente no las financiaría.</p>
<p><strong>El <a title="The New York Times. 'Afloat in the Ocean, Expanding Islands of Trash'" href="http://www.nytimes.com/2009/11/10/science/10patch.html?_r=1&amp;src=tw">artículo sobre el parche de basura del Pacífico</a> levantó algunas críticas. ¿Qué diría a quienes lo vieron como un modo de financiar &#8216;The New York Times&#8217;, y no el artículo?</strong></p>
<p>Financió a la colaboradora que lo escribió y <em>The New York Times</em> le pagó a ella los honorarios regulares para colaboradores. Lo que nosotros conseguimos es financiar el viaje, porque el periódico no podía pagarlo. Para ella, esto ha supuesto un avance de dos a tres años en su carrera, y se considera la más beneficiada. Cuando trabajamos para compañías con ánimo de lucro, sólo págamos a los colaboradores, y nunca les daríamos un cheque a ellos.</p>
<p><strong>¿Alguna vez les han &#8216;robado&#8217; historias los medios tradicionales?</strong></p>
<p>No, nunca ha sucedido.</p>
<p><strong>Pero sí han tenido algunos casos de reporteros que recibieron el dinero para cubrir una historia y luego no publicaron nada.</strong></p>
<p>Sí, y devolvimos el dinero a los donantes, que eligieron otras historias. Es algo que sucede. Somos más selectivos [en el proceso de selección de reporteros], pero estamos muy abiertos y no pedimos credenciales.</p>
<p><strong>¿Cómo ve la crisis de los medios tradicionales? ¿Cúal es su análisis de esta situación?</strong></p>
<p>El mercado tiene problemas, pero todavía es necesaria una buena información cívica. El mercado se arreglará solo, pero el periodismo será muy diferente.</p>
<p><strong>¿El futuro será sólo para las empresas informativas sin ánimo de lucro?</strong></p>
<p>Será parte del futuro. Muchas veces creemos que las cosas serán definitivas: que no va a haber periódicos, que no va a haber periodismo sin ánimo de lucro&#8230; Creo que habrá algunos periódicos y que parte del periodismo será hecho por empresas sin ánimo de lucro. Preo no creo que esto sea &#8220;el&#8221; futuro.</p>
<p><strong>¿Qué ha aprendido de su proyecto hasta ahora?</strong></p>
<p>Que hay espacio para que las organizaciones, el público y los periodistas colaboren. Hemos aprendido bastante bien cómo sería este proceso y creo que hemos mostrado un modo de aplicar transparencia al periodismo.</p>
<p><strong>¿Cómo le gustaría que fuera Spot.us en el futuro?</strong></p>
<p>Somos una plataforma, un tecnología. Espero que a medida que nos extendamos por más regiones, más personas y más organizaciones comiencen a utilizarla y entonces podamos apoyar a los proyectos y organizaciones aque ahora nos apoyan.</p>
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