Howard Rheingold. FOTO: Joi Ito (Wikimedia Commons)

Howard Rheingold. FOTO: Joi Ito (Wikimedia Commons)

Estaba seguro de que iba a ser una de mis entrevistas favoritas. Compré su libro hace 15 años, cuando llegó a España con el título La comunidad virtual, pues era la primera vez que se hablaba de algo así y nos llamó mucho la atención a los que entonces nos conectábamos a Internet, a través de Eunet o de Compuserve, subidos a unos módem lentos y fascinantes.  ¿Somos una “comunidad virtual?, nos preguntábamos.

Quien acuñó aquel término, hoy tan de moda, es Howard Rheingold, un eminente escritor y profesor en el campo de las nuevas formas de comunicación sociales. Y además, una persona muy inteligente y con un gran sentido del humor.

Ayer me puse en contato con él para cerrar una fecha definitiva para la entrevista y me envió un escueto mensaje apuntándome a un blog en el que cuenta que se le ha diagnosticado un cáncer de recto. Supongo que no pudo resistirse a bautizar su blog como Howard’s Butt (El culo de Howard).

Dice que quiere escribir y centrarse en su trabajo, pero también animarse contando lo que le pasa por la cabeza en estos momentos de pruebas y quimioterapia. Y que agradecerá cualquier muestra de apoyo que reciba.

Quienes hoy se conectan a las redes sociales tal vez no sepan que  en los 90 una persona llamada Howard Rheingold predijo cómo las personas se unirían a través de las redes telemáticas, en un proceso de descentralización que conseguiría que nuestras sociedades fueran más democráticas.  La predicción sólo se ha cumplido a medias, pero bien vale un homenaje a este pensador.

Cualquiera que lea sobre medios de comunicación podría suponer que existen, al menos, dos facciones en el periodismo: una que rechaza cualquier cambio en el método clásico de elaboración de la información; y otra que desea justamente lo contrario: acabar hasta con el último resquicio del periodismo tradicional y reinventarlo desde cero.
¿La conservadora y la rupturista? Llámenlas como quieran, pero hay algún otro adjetivo que podría aplicarse a ambas, simúltáneamente. A mí se me ocurre uno: irresponsables. Los unos, por negar los avances tecnológicos que puedan mejorar el modo que la información se hace y se distribuye a la sociedad. La misma tecnología que trajo, entre otras cosas, la imprenta a la que se aferran y de la que también renegaron los sectores más reaccionarios de la sociedad de hace seis siglos.
Irresponsables los otros, por pretender que el periodismo es un pasatiempo y no un oficio que necesita mucho tiempo, dedicación y recursos. Tirar por el desagüe todo el bagaje conseguido por la prensa en su historia, sólo por darse un baño de pseudomodernidad, parece del género bobo.
En resumidas cuentas, los unos reniegan de herramientas poderosísimas para investigar mejor, y los otros reniegan de un oficio poderosísimo que les permitiría investigar mejor. ¿Adivinan quiénes aplauden y jalean a ambos bandos? Sí, precisamente, quienes deberían ser objeto de investigación. Tienen que estar partidos de risa con este asunto.

Cualquiera que lea sobre medios de comunicación podría suponer que existen, al menos, dos facciones en el periodismo: una que rechaza cualquier cambio en el método clásico de elaboración de la información; y otra que desea justamente lo contrario: acabar hasta con el último resquicio del periodismo tradicional y reinventarlo desde cero.

¿La conservadora y la rupturista? Llámenlas como quieran, pero hay algún otro adjetivo que podría aplicarse a ambas, simultáneamente. Por ejemplo, irresponsables.

Irresponsables los primeros, por negar los avances tecnológicos que puedan mejorar el modo en que la información se hace y se distribuye a la sociedad. La misma tecnología que trajo, entre otras cosas, la imprenta a la que se aferran y de la que también renegaron los sectores más reaccionarios de la sociedad de hace seis siglos.

E irresponsables los segundos, por pretender que el periodismo es un pasatiempo y no un oficio que necesita mucho tiempo, dedicación y recursos. Tirar por el desagüe todo el bagaje conseguido por la prensa en su historia, sólo por darse un baño de pseudomodernidad, parece del género bobo.

En resumidas cuentas, los unos reniegan de herramientas poderosísimas para investigar mejor, y los otros reniegan de un oficio poderosísimo que les permitiría investigar mejor. ¿Adivinan quiénes aplauden y jalean a ambos bandos? Sí, precisamente, quienes deberían ser objeto de investigación. Tienen que estar partidos de risa con este asunto.

Michael Schudson

Michael Schudson

Michael Schudson (Milwaukee, Wisconsin, EEUU, 1946) es profesor de Periodismo en la Universidad de Columbia en Nueva York y ha estudiado desde hace décadas el papel de los medios en las sociedades democráticas, un asunto al que ha dedicado una decena de libros como autor o editor.

A finales del año pasado, publicó junto con Leonard Downie Jr., ex editor ejecutivo de The Washington Post, un interesante informe titulado La reconstrucción del periodismo americano en el que propone varias medidas para mejorar una prensa estadounidense en franco declive por la crisis económica y la revolución tecnológica.

Schudson explica en una entrevista telefónica los principales fundamentos de sus recomendaciones, sugiere la creación de un fondo público para la financiación de las empresas informativas locales y señala el papel creciente de la filantropía y las organizaciones sin ánimo de lucro como nuevo soporte necesario de la información del futuro. Leer más

Upendra Shardanand

Upendra Shardanand

Cuando muchos creen que los dispositivos lectores de libros electrónicos son una oportunidad para la difusión del conocimiento, hay quien avisa de que podrían convertirse en todo lo contrario, un club reservado a quienes tengan los medios para ingresar en él. Upendra Shardanand (Salisbury, Maryland, Estados Unidos, 1972) ha publicado en la revista digital PaidContent un artículo en el que detalla este posible riesgo, que ahora explica en una entrevista telefónica con ABC.es.  Este emprendedor también predice que los eBooks sólo supondrán una fuente de ingresos para la prensa mientras permitan a los editores mantener un control sobre el contenido publicado, que se perderá cuando estos dispositivos ofrezcan a sus usuarios la posibilidad de navegar por la red.

A los 26 años, Shardanand  vendió Firefly Network -la empresa que montó con sus compañeros del Instituto Tecnológico de Massachusetts- a Microsoft y fue contratado por la multinacional estadoundiense para colaborar en el desarrollo de Passport, el sistema de identificación en la red que usan Hotmail y Messenger, entre otros servicios de la compañía de Bill Gates. Más tarde, asesoró a grandes compañías, como Time Warner, en matería de protección electrónica de contenido y participó como fundador o consejero en varios proyectos digitales.

Su último proyecto, Daylife, pretende ofrecer a las empresas de comunicación un sistema con el que organizar la información diversa y heterogénea que puede encontrarse en Internet. Una posición privilegiada para entender la idiosincrasia de la web y el papel que desempeñan los dispositivos que permiten el acceso a la gran red. Leer más

Casi tres decenas de expertos internacionales han desfilado por este blog para ofrecer la receta mágica que permita la supervivencia de los medios digitales. Algunos se muestran partidarios de cobrar por la información de las cabeceras y otros por financiarlas exclusivamente a través de la publicidad.  Me pregunto cuál es la receta que proponen  los lectores de este blog.

La situación -muy resumida- es la siguiente:

  • Los sondeos realizados hasta ahora ofrecen resultados dispares, pero parecen coincidir en que la mayoría de los lectores no está dispuesta a pagar por la información en la red. No obstante, el precio de los anuncios digitales ha caído vertiginosamente y la publicidad ya no es suficiente para mantener la mayoría de las redacciones digitales.
  • La historia reciente de la prensa digital indica que cuando se cobra por la información, se ganan algunos suscriptores pero se pierden  muchos lectores y, por tanto, ingresos publicitarios.
  • Muchos medios han puesto sus esperanzas en la telefonía móvil, en los lectores de libros electrónicos e, incluso, en el ordenador de tipo tablet que Apple presentará a final de mes, pero no parece que ninguno de estos dispositivos pueda resolver los problemas económicos de la prensa, al menos, a corto plazo.

Así que ¿qué harían los lectores de este blog si fueran editores de un diario digital? Las opciones -también, muy resumidas- son las siguientes: Leer más

Ron Steinman

Ron Steinman

Ron Steinman (Nueva York, 1934) fue jefe de la oficina de Saigón de la cadena NBC durante la guerra de Vietnam, un conflicto sobre el que más tarde ha escrito varios libros y filmado otros tantos documentales. Tras pasar más de 35 años en el mundo de los informativos de televisión y los documentales -y recibir numerosos premios por su trabajo-, decidió volver la vista hacia la red.

Ahora, es editor ejecutivo de The Digital Journalist (El periodista digital), desde donde crea debate cada mes poniendo en contexto el periodismo digital de hoy en día con respecto del que él ha ejercido en su extensa carrera.

Uno de sus últimos artículos El periodismo ciudadano: una receta para el desastre ha provocado una amarga polémica entre los que piensan que cualquiera puede ejercer sin formación la profesión periodística. En una entrevista teléfonica, Steinman explica las razones de su escepticismo hacia esta teoría. Leer más

David Schimke

David Schimke

Cuando se habla de la crisis de la prensa, los medios se llenan de titulares sobre los problemas de los grandes nombres del panorama informativo. Pero más allá de los grandes periódicos y de las grandes cadenas de televisión y radio, existe una prensa -denominada alternativa-, cuyos  periódicos, revistas, boletines y fancines llevan varias décadas llenando los huecos de información que los grandes medios no han querido o no han podido llenar.  ¿Cómo afrontan la crisis estas publicaciones?

David Schimke (Wisconsin, 1967) es redactor jefe de la revista Utne Reader, un referente escrito de la prensa alternativa estadounidense que cada dos meses publica una selección del mejor material periodístico sobre “política, cultura y nuevas ideas” aparecido en más de 1.500 cabeceras de todo el país.

En una entrevista telefónica, este periodista se muestra ilusionado por la oportunidad que Internet ofrece a la prensa alternativa. A diferencia de los responsables de los grandes medios, Schimke  no ve amenazas en una red que suele beneficiar a las publicaciones que se dirigen a las pequeñas audiencias especializadas, o de nicho, las mismas a las que ellos sirven desde hace décadas. Leer más

Llega el fin de 2009 y los medios se llenan de listas de “los más”, “los mejores”, “los imprescindibles” sitios web de este año, mientras elaboran atrevidos pronósticos sobre lo que veremos durante 2010. En el mundo de la prensa digital siempre es muy arriesgado apostar, incluso sobre el futuro inmediato, pero de las 25 entrevistas que he realizado durante estos casi seis meses de trabajo en ABC.es, puede deducirse que los principales protagonistas del próximo año serán los nuevos medios sin ánimo de lucro, los dispositivos móviles, la información local -incluso, ‘hiperlocal’- y la desaparición o reconversión de los medios tradicionales.

Unos augurios que casi siempre ponen el acento en la empresa informativa y en el soporte -en la forma- y eluden algunas cuestiones de fondo. Por ejemplo, parece claro el entorno económico y tecnológico del nuevo escenario mediático, pero ¿el futuro nos traerá mejor información, mejor periodismo?

Si el día de mañana tenemos un montón de organizaciones informativas económicamente sanas, que envían sus noticias través de diversos canales tecnológicos y consiguen llegar hasta el último ciudadano, será fantástico, pero ninguna de las características anteriores garantizará individual o conjuntamente la calidad de la información que reciba la sociedad. Hace falta algo más.

Una vez se supere el debate de la rentabilidad, imprescindible para la independencia de cualquier empresa informativa, deberían abordarse otros no menos relevantes, como la precarización del oficio periodístico, la atomización del discurso informativo y la muerte de las actas fundacionales de los medios, compromiso de su función social.

Así que cambio pronósticos por deseos y espero que el próximo año nos permita plantear estos y otros debates, desde este blog y con la palabra escrita. Feliz 2010.

Estadounidense de adopción, Steve Outing (Braintree, Essex, Reino Unido, 1957) es un periodista polifacético. Pionero de Internet desde principios de los 90, ha asesorado a medios de comunicación en su transición digital, es profesor en la Universidad de Colorado y ex docente en el Instituto Poynter, así como redactor y jefe de sección de diversos rotativos estadounidenses.
Pero si algo le ha hecho realmente famoso en el mundo digital es su prestigiosa columna sobre medios digitales Stop the presses! (¡Que paren las máquinas!) [http://www.editorandpublisher.com/eandp/columns/stopthepresses_display.jsp?vnu_content_id=1004055669 ] de Editor & Publisher, una revista que, pese a ser considerada en Estados Unidos como “la biblia de la industria de la prensa”, ha sido una de las últimas víctimas de este 2009 aciago para la prensa impresa.
Pocos días antes de firmar su última columna en E&P, tras quince años de publicación , Outing concedió una entrevista telefónica a ABC.es, en la que revisó algunos de los cambios más importantes que hemos visto en la prensa digital durante 2009 y apuntó algunas claves del periodismo que veremos en 2010.
Usted ha conocido la evolución del periodismo desde el principio de Internet. ¿Evoluciona a mejor?
Sólo puedo hablar de lo sucedido en Estados Unidos, aunque espero que mucho pueda aplicarse también a Europa. El caso es que aquí ha habido muchos cambios en el terreno profesional, muchos periodistas despedidos durante el año, y el periodismo de investigación ha sufrido mucho. En la parte positiva, hemos visto la aparición de nuevas organizaciones, algunas con ánimo de lucro, muchas más sin él, montadas por fundaciones o filántropos. Propublica.org es probablemente el mejor ejemplo de estas últimas, al recuperar el periodismo de investigación financiado por filántropos y dirigido por el ex editor de The Wall Street Journal. Están haciendo un muy buen  trabajo de investigación que muchos periódicos ya no se pueden permitir. En el terreno de la información local, diarios como The Voice of San Diego es una pequeña redacción que ha renunciado a la información de deporte y entretenimiento para centrarse en la investigación. Han surgido también medios de nicho, como Politico.com, con una cobertura política muy extensa. Todos estos ejemplos apuntan a que estamos en plena transición.
Pero ¿cree que tenemos mejor periodismo ahora que hace 10 años?
La mayoría de la gente piensa que no hay suficiente periodismo de investigación ahí fuera, comparado con el que había, digamos, hace diez años, cuando la industria de los periódicos estaba muy sana. Por otra parte, como consumidores tenemos mucha más información al alcance de nuestra mano. Si es usted un usuario intensivo de la red, probablemente hayan cambiado sus hábitos y no dependa sólo de una cabecera sino de un puñado de cabeceras de todo el mundo. El periodismo ciudadano o generado por los ciudadanos que se añade a la información de los profesionales del periodismo hace que recibamos mucha mejor información que en el pasado. Por ejemplo, las bombas en Madrid [del 11 de marzo de 2004] que ustedes sufrieron allí, con todos esos testimonios de ciudadanos y testigos que fueron añadidos a la información que los periodistas profesionales estaban haciendo.
Los modelos de financiación de la prensa han sido uno de los debates más recurrentes durante este año.  Usted  cree que los periódicos deberían recuperar los anuncios clasificados y ha creado un proyecto en este sentido, Reinventing classifieds.
Sí, es un blog en el que pedimos ideas para devolver los periódicos otra vez al juego de los clasificados y obtuvimos algunas estrategias que  no hemos visto implantadas todavía. No creo que se pueda volver al modelo antiguo,  pero sí que podamos imaginar algún medio para que al menos se recuperen una parte delos ingresos. Pero para ello, los periódicos deben pensar más allá de sus propiedades y ampliar su base publictaria a la red, a otros sitios web, blogs y redes sociales.
¿Qué opina de los modelos de muro de pago y de cobro por contenido que algunos periódicos intentan poner en marcha?
Por lo general, no me gustan mucho, pero depende del tipo de periódico: The Wall Street Journal y The Financial Times tienen un producto de nicho de mucha calidad y una audiencia que es gente de negocios que carga la suscripción a su tarjeta de crédito de la compañía, así que pueden tener oportunidades cobrando por gran parte de su contenido. El periódico de una ciudad mediana lo tiene más difícil, porque hay que tener un contenido único, que no pueda encontrarse gratis en otra parte. Muchos piensan que la cobertura de estos periódicos es única y creen que se puede cobrar por ella, pero el fallo de este argumento es que hay muchas compañías de emprendedores, algunas de ellas con periodistas experimentados que fueron despedidos de grandes periódicos, que podrían aprovecharse de la oportunidad de que un medio local cierre parte de su contenido.
Entonces, ¿es partidario de un sistema mixto, en el que sólo pagara un pequeño grupo de lectores fieles y el resto de ingresos se obtuviera a través de la publicidad?
Sí, soy más partidario de lo que se conoce como ‘freemium’ [acrónimo de 'Free' -gratuito- y 'Premium' -exclusivo- ], que se basa en dar gratuitamente la mayor parte del contenido, para poder aprovechar la publicidad, y cobrar por cierto contenido de uso regular, que no tiene por qué ser informativo. Un ejemplo son las aplicaciones para móviles, como el iPhone. La gente ha demostrado que pagaría de uno a cinco dólares por una aplicación que le aporte una mejor experiencia de lectura, pero que no está tan dispuesta a pagar por las noticias. Tal vez porque la aplicación es algo que conservas. Como cuando vas a iTunes y compras una canción; es algo que te quedas. Pero para muchas personas leer un artículo es algo que se va, así que están menos dispuestas a pagar por ellos.
¿Qué opina de la integración de redacciones que se está probando en muchos periódicos?
Es un tema interesante que ha ido y venido durante los últimos años. Algunos periódicos colocaron en la web a un par de redatores y los pusieron en una esquina. Otros, como The Washington Post, craron una nueva compañía que usaba el contenido del periódico pero estaba en un edificio aparte. Más recientemente, el intento es integrar lo digital y lo impreso, que es donde deberíamos ir. Pero lo que está sucediendo en muchos casos es que las personas más veteranas y con una mentalidad más de periódico impreso quieren mantener los ingresos de ésta y suelen tener más influencia, lo que dificulta que la gente de la web consiga el poder que necesita. Y el ‘Post’ es un buen ejemplo de esto: cuando integraron sus redacciones, uno de sus ejecutivos digitales estrella, Jim Brady, terminó por dejar el periódico por el motivo anterior. Así que hay cierto peligro de que la vieja forma de pensar derribe cosas que las empresas informativas necesitan para levantar su estrategia digital.
¿Qué prefiere: la edición digital de un buen periódico impreso, o un medio totalmente digital? O en otras palabras: ¿Por quién apostaría: por TheNewYorkTimes.com o por Politico.com?
Ahora mismo, apostaría por TheNewYorkTimes.com, pero creo que todo está cambiando. He mencionado antes que el periodismo de investigación estaba siendo recortado en muchos periódicos y que Propublica estaba haciendo un magnífico periodismo de este estilo. Son un medio nuevo, pero confío mucho en ellos, porque hacen un gran trabajo investigando la corrupción, tienen muchos reporteros experimentados que fueron despedidos en los recortes de las grandes cabeceras y en muy poco tiempo han ido muy lejos. Politico.com está bien, pero para mi gusto tiene demasiada opinión. De hecho, en Estados Unidos nos estamos preguntando por qué motivo Fox News, con un sesgo muy de derechas, es la cadena de televisión más popular. Obviamente, la gente prefiere esta información sesgada con opinión, cosa que yo no comparto. Por otro parte, aunque prefiero el ‘Times’ no soy una persona de una sola cabecera y suelo buscar en muchas. Creo que el futuro está en un grupo reducido de personas en la que confíe y que haga una selección de los artículos que me interesan. Es decir, un consumo de noticias más personalizado y creo que la industria va en este sentido.
Usted fue responsable del famoso estudio Eyetrack del Instituo Poynter [qué analizaba cómo la mirada de los lectores se desplazaba por las páginas de los medios digitales]. ¿Ha visto algún cambio  en el modo en que leemos las noticias en los últimos años?
Hice un estudio en 2004 [http://www.poynterextra.org/eyetrack2004/history.htm ] cuando estaba en Poynter, y cuando lo dejé hicieron otro en 2008, creo. Lo que me sorprendió es el corto intervalo de atención que se notaba al ver cómo actuaba la gente con los titulares. Leían las dos primeras palabras, y si no captaban su atención, pasaban al siguiente titular, en lugar de leerlo completo. Me pareció espeluznante el corto intervalo de atención. Lo próximo que haremos, es usar la tecnología de rastreo del ojo en los teléfonos móviles, lo cual es muy difícil por la pantalla diminuta. Pero será muy interesante, porque cada vez más gente los usa para leer las noticias.
¿Cree los libros electrónicos, como el Kindle de Amazon, cambiarán el modo que tenemos de leer las noticias?
El Kindle no es muy bueno para leer noticias, aunque sí para leer libros. En los próximos meses aparecerán nuevos lectores que cambiarán las cosas. Por ejemplo, Apple saldrá con una tableta digital que puede ser muy interesante.
¿Cuál será el papel de los blogs en el futuro: controladores de los medios, espacios de opinión, vox del publico… cree que hemos superado el debate sobre el periodismo y la blogosfera?
Sí, creo que definitivamente los blogs y el periodismo se están mezclando y un buen ejemplo es The New York Times que tiene cientos de blogs. Hay blogs que son muy populares y a veces tan significativos como algunos de los medios tradicionales, y hay otros blogs de nicho que cubren áreas de información mejor de lo que se había hecho antes. Creo que la blogosfera continuará evolucionando, pero ahora encuentro más interesante los microblogs, como Twitter, que creo que encajan mejor en los intervalos cortos de atención. Mucha gente empieza a usar menos su blog y más Twitter y hacer lo que aquí se conoce como Life Streamming (flujo de vida), en que cada pequeño trozo de su vida es enviado a Twitter o cualquier otro sistema de microblog. También sirve para recomendar artículos interesantes, y a veces es mi único modo de informarme: las recomendaciones de la gente a la que sigo. Parece que las noticias que me importan vienen a mí en lugar de salir yo a buscarlas.
Hablemos de las malas noticias de 2009, como el cierre de la revista Editor & Publisher, en la que usted colaboraba. ¿Hay algún modo de salvarla?
No conozco todos los detalles, porque soy un colaborador y no un empleado, pero me gustaría que se mantuviera al menos como publicación digital. Que en un país donde sólo hay tres revistas sobre la industría de los periódicos, una de ellas desaparezca, no dice nada bueno de esta industria.
El año que se va ha sido duro, pero también interesante: la búsqueda de un modelo de financiación para los periódicos, los despidos, lso muros de pago, Murdoch, Google… ¿Podría resumir este año con un par de frases?
Que por fin los ejecutivos se han dado cuenta de lo que les veníamos avisando: la transición en la conducta de lectores y anunciantes.
¿Qué veremos en 2010?
Que muchos periódicos tendrán que aceptar ser más pequeños y formar parte de un ecosistema mayor, en donde deberán aliarse con blogs y otros webs locales y gran parte del trabajo de investigación deberán obtenerlo a través de otras organizaciones. Un buen ejemplo es el de un periodista del San Diego Union Tribune, que fue despedido en los recortes del periódico y montó un medio de investigación digital independiente. Más tarde llegó a un acuerdo con su antigua casa para que usaran sus reportajes. Veremos más cosas parecidas a ésta, así como la continuación de lo que hemos visto este año: no creo que el fin de los periódicos, pero sí el surgimiento de  muchas más pequeñas entidades informativas, reporteros experimentados que no quieren dejar la industria y que quieren seguir haciendo lo que les gusta. En definitiva, podemos tomarnos todo este proceso como algo positivo o como algo negativo. Si eres de la vieja escuela y ves el declive de los periódicos y el número de periodistas despedidos, parecerá terrible. Pero prefiero mirarlo desde una perspectiva diferente, y creo que estamos evolucionando hacia un nuevo ecosistema que será mejor con el tiempo. Mejor que los medios tradicionales.
Steve Outing

Steve Outing

Estadounidense de adopción, Steve Outing (Braintree, Essex, Reino Unido, 1957) es un periodista polifacético. Pionero de Internet desde principios de los 90, ha asesorado a medios de comunicación en su transición digital, es profesor en la Universidad de Colorado y ex docente en el Instituto Poynter y ha sido redactor y jefe de sección de diversos rotativos estadounidenses.

Pero si algo le ha hecho realmente famoso en la red es su prestigiosa columna sobre medios digitales Stop the presses! (¡Que paren las máquinas!) de Editor & Publisher, una revista que, pese a ser considerada en Estados Unidos como la biblia de la industria de la prensa, ha sido la última víctima de un 2009 aciago para el papel. Toda una paradoja.

Pocos días antes de firmar su última columna en E&P, tras quince años de publicación , Outing concedió una entrevista telefónica a ABC.es, en la que revisó algunos de los cambios más importantes  en la prensa digital durante 2009 y apuntó algunas claves del periodismo que se verá en 2010. Leer más

La Fundación Knight de Estados Unidos convoca anualmente, desde 2007 y bajo el lema “Tú lo inventas. Nosotros lo financiamos” el concurso Knight News Challenge (KNC), uno de los más importantes viveros de nuevas ideas del periodismo digital mundial.

En la edición de 2010, hay más de 5 millones de dólares (3,5 millones de euros) a repartir entre la  docena de proyectos que merezcan el voto final de los miembros del jurado. Y no les será fácil elegir a los ganadores: cerca de 2.500 ideas en busca de financiación se han presentado a la convocatoria.

Revisar algunos de los proyectos del KNC 2010 -el 65% no son públicos, porque sus dueños recelan de verlos luego en un plan de negocio ajeno- ayuda a darse cuenta de la importancia que están adquiriendo la información local, los dispositivos móviles y las redes sociales en los nuevos medios. También, a constatar una vez más el enorme potencial del colectivo como fuente de posibles soluciones para los problemas de nuestra sociedad.

Un buena muestra es el proyecto Hollaback!, que pretende hacer frente a un conflicto larvado al que se enfrentan muchas mujeres diariamente:  “Comentarios como ‘Hola, nena, bonitas tetas’ y la atención no solicitada, como meter mano o incluso el asalto, son parte diaria de la vida de mujeres de todo el mundo”, explica Emily May, autora de una idea que pretende usar móviles, tuiteos y mapas  para elaborar un informe de las zonas en que se producen estos ataques, para que políticos y medios tomen cartas en el asunto.

Si el proyecto recibe fondos y no cae en el puritanismo que suele verse al otro lado del charco, Hollaback! podría convertirse en un ejemplo muy bueno de cómo un grupo puede usar la información y la tecnología para luchar contra un problema, en este caso el acoso sexual y el machismo, y la capacidad de la red para agrupar minorías geográficas en mayorías cibernéticas. En un momento de tanta metatecnología, tanto ombliguismo 2.0 y tanta complacencia digital, es alentador comprobar cómo todavía hay quien cree que los unos y los ceros pueden usarse para mejorar  el mundo y no sólo para complicarlo.

En la edición de 2010, hay más de 5 millones de dólares (3,5 millones de euros) a repartir entre la docena de proyectos que merezcan el voto final de los miembros del jurado. Y no será fácil: cerca de 2.500 ideas en busca de financiación se han presentado a la convocatoria del próximo año.

Revisar algunos de los proyectos del KNC 2010 -el 65% no son públicos, porque sus dueños recelan de verlos publicados en un plan de negocio ajeno- es darse cuenta de la importancia que están adquiriendo la información local, los dispositivos móviles y las redes sociales en los nuevos medios. Pero, también, constatar una vez más el enorme poder del colectivo como fuente de soluciones para los problemas de nuestra sociedad.

Un buena muestra es el proyecto Hollaback!, que pretende hacer frente a un conflicto larvado al que se enfrentan muchas mujeres diariamente: “Comentarios como”Hola, nena, bonitas tetas” y la atención no solicitada, como meter mano o incluso el asalto, son parte diaria de la vida de mujeres de todo el mundo”, explica Emily May, autora de una idea que pretende identificar sobre un mapa las zonas en las que se producen estos ataques para que políticos y medios tomen cartas en el asunto.

http://generalapp.newschallenge.org/SNC/ViewItem.aspx?pguid=6aee8166-fb7c-4a2e-8581-fa6f6ff036dd&itemguid=2508a6f5-2923-45e6-b3fb-7ceee10c84ee

Hollaback! es un ejemplo muy bueno de cómo un grupo puede usar la información y la tecnología para luchar contra un problema, en este caso el acoso sexual y el machismo, y la capacidad de la red para agrupar minorías geográficas en mayorías cibernéticas. En un momento de tanta metatecnología, tanto ombliguismo 2.0 y tanta complacencia digital, es alentador comprobar como todavía hay quien cree que los unos y ceros pueden usarse para mejorar el mundo y no sólo para complicarlo.

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