mediabugs3El proyecto MediaBugs, dirigido por el periodista Scott Rosenberg y financiado por la Fundación Knight, acaba de entrar en funcionamiento tras casi un año de desarrollo. Esta iniciativa, que nace bajo el lema Arregla las noticias, pretende dar cuenta de los fallos cometidos por la prensa estadounidense en su labor informativa, por medio del sistema de resolución de errores que se utiliza en la elaboración de programas informáticos.

Según explicó Rosenberg en una entrevista concedida a este medio el año pasado, “Media Bugs pretende ser un terreno neutral donde tener una conversación civilizada y productiva” que mejore la comunicación entre el periodismo y la ciudadanía, al reunir todas las denuncias sobre errores, erratas e inexactitudes en un solo sitio donde puedan ser resueltos, tal y como se hace en el entorno informático.

Una vez publicados los errores, sus responsables -redactores, jefes o editores- pueden explicar públicamente su punto de vista y, en caso de tratarse de un fallo, informar de las medidas que han puesto en marcha para subsanarlo, como la corrección de páginas web o la publicación o emisión de una fe de errores en el soporte impreso o radiado. “No estaremos entre el periodista y la publicación para decidir si debe hacerse algo. Sólo publicaremos la información.”, apuntaba Rosenberg.

El hecho de usar un sistema informático para depurar los errores de la prensa obedece al conocimiento de este entorno que tiene Rosenberg, quien pasó tres años preparando un libro (Dreaming in code, soñando en código) sobre el trabajo de una docena de informáticos en una empresa de elaboración de programas de código abierto.

Mediabugs comenzó en fase pública de pruebas el pasado 20 de abril y ya reúne una decena de errores, de los que de momento, sólo hay uno corregido.

El pasado mes de mayo entró en funcionamiento el proyecto MediaBugs, dirigido por el periodista Scott Rosenberg y financiado por la Fundación Knight. Esta iniciativa, que nace bajo el lema “Arregla las noticias” pretende dar cuenta de los fallos cometidos por la prensa en su labor informativa, por medio del sistema de resolución de errores que se utiliza en la elaboración de programas informáticos.
Según explicó Rosenberg en una entrevista concedida a este medio el año pasado, “Media Bugs pretende ser un terreno neutral donde tener una conversación civilizada y productiva” que mejore la comunicación entre el periodismo y la ciudadanía, al reunir todas las denuncias sobre errores, erratas e inexactitudes en un solo sitio donde puedan ser resueltos, tal y como se hace en el entorno informático.
Una vez publicados, los responsables de estos errores -redactores, jefes o editores- pueden explicar su punto de vista y, en caso de tratarse de un fallo, informar de las medidas que han puesto en marcha para subsanarlo, como la corrección de páginas web o la publicación o emisión de una fe de errores, en el soporte impreso o radiado. “No estaremos entre el periodista y la publicación para decidir si debe hacerse algo. Sólo publicaremos la información.”, apuntaba Rosenberg.
El hecho de usar un sistema informático para ‘depurar’ los errores de la prensa obedece al conocimiento de este entorno que tiene Rosenberg, quien pasó tres años preparando un libro (Dreaming in code, soñando en código) sobre el trabajo de una docena de informáticos en una empresa de elaboración de programas de código abierto.
http://chandlerproject.org/
Mediabugs comenzó en fase pública de pruebas el pasado 20 de abril y ya reúne una decena de errores, de los que de moemnto, sólo hay uno corregido.

La Fundación Knight de Estados Unidos convoca anualmente, desde 2007 y bajo el lema “Tú lo inventas. Nosotros lo financiamos” el concurso Knight News Challenge (KNC), uno de los más importantes viveros de nuevas ideas del periodismo digital mundial.

En la edición de 2010, hay más de 5 millones de dólares (3,5 millones de euros) a repartir entre la  docena de proyectos que merezcan el voto final de los miembros del jurado. Y no les será fácil elegir a los ganadores: cerca de 2.500 ideas en busca de financiación se han presentado a la convocatoria.

Revisar algunos de los proyectos del KNC 2010 -el 65% no son públicos, porque sus dueños recelan de verlos luego en un plan de negocio ajeno- ayuda a darse cuenta de la importancia que están adquiriendo la información local, los dispositivos móviles y las redes sociales en los nuevos medios. También, a constatar una vez más el enorme potencial del colectivo como fuente de posibles soluciones para los problemas de nuestra sociedad.

Un buena muestra es el proyecto Hollaback!, que pretende hacer frente a un conflicto larvado al que se enfrentan muchas mujeres diariamente:  “Comentarios como ‘Hola, nena, bonitas tetas’ y la atención no solicitada, como meter mano o incluso el asalto, son parte diaria de la vida de mujeres de todo el mundo”, explica Emily May, autora de una idea que pretende usar móviles, tuiteos y mapas  para elaborar un informe de las zonas en que se producen estos ataques, para que políticos y medios tomen cartas en el asunto.

Si el proyecto recibe fondos y no cae en el puritanismo que suele verse al otro lado del charco, Hollaback! podría convertirse en un ejemplo muy bueno de cómo un grupo puede usar la información y la tecnología para luchar contra un problema, en este caso el acoso sexual y el machismo, y la capacidad de la red para agrupar minorías geográficas en mayorías cibernéticas. En un momento de tanta metatecnología, tanto ombliguismo 2.0 y tanta complacencia digital, es alentador comprobar cómo todavía hay quien cree que los unos y los ceros pueden usarse para mejorar  el mundo y no sólo para complicarlo.

En la edición de 2010, hay más de 5 millones de dólares (3,5 millones de euros) a repartir entre la docena de proyectos que merezcan el voto final de los miembros del jurado. Y no será fácil: cerca de 2.500 ideas en busca de financiación se han presentado a la convocatoria del próximo año.

Revisar algunos de los proyectos del KNC 2010 -el 65% no son públicos, porque sus dueños recelan de verlos publicados en un plan de negocio ajeno- es darse cuenta de la importancia que están adquiriendo la información local, los dispositivos móviles y las redes sociales en los nuevos medios. Pero, también, constatar una vez más el enorme poder del colectivo como fuente de soluciones para los problemas de nuestra sociedad.

Un buena muestra es el proyecto Hollaback!, que pretende hacer frente a un conflicto larvado al que se enfrentan muchas mujeres diariamente: “Comentarios como”Hola, nena, bonitas tetas” y la atención no solicitada, como meter mano o incluso el asalto, son parte diaria de la vida de mujeres de todo el mundo”, explica Emily May, autora de una idea que pretende identificar sobre un mapa las zonas en las que se producen estos ataques para que políticos y medios tomen cartas en el asunto.

http://generalapp.newschallenge.org/SNC/ViewItem.aspx?pguid=6aee8166-fb7c-4a2e-8581-fa6f6ff036dd&itemguid=2508a6f5-2923-45e6-b3fb-7ceee10c84ee

Hollaback! es un ejemplo muy bueno de cómo un grupo puede usar la información y la tecnología para luchar contra un problema, en este caso el acoso sexual y el machismo, y la capacidad de la red para agrupar minorías geográficas en mayorías cibernéticas. En un momento de tanta metatecnología, tanto ombliguismo 2.0 y tanta complacencia digital, es alentador comprobar como todavía hay quien cree que los unos y ceros pueden usarse para mejorar el mundo y no sólo para complicarlo.

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